martes, 25 de enero de 2022Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636
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El Majadero -10/07/2012 - Actualizada a las 21:11

Casa con elementos góticos del siglo XVIII: Ruina inminente en Telde

La modesta vivienda localizada en Arauz amenaza con desplomarse en cualquier momento
Vivienda del siglo XVIII que amenaza ruina en el sector de Arauz (Foto TA)
Inmoral, inaceptable, injusto, improcedente, irresponsable o cualquier otro adjetivo que guarde similitud con los ya mencionados, le podrían ser de aplicación a las recientes actuaciones del Consistorio en su proceder con el urbanismo, la policía, la seguridad, la estética y cualquier otra consideración ciudadana que nos afecta directamente y a las cuales están sencilla y llanamente obligados a solventar.
 
Nos queremos referir a la reciente campaña emprendida desde el Ayuntamiento en favor de los intereses de los edificios destinados a aparcamientos públicos y la cruzada para inhabilitar los solares que venían siendo utilizados como aparcamientos por los ciudadanos.
 
El fundamento legal según versión dada a la prensa por la propia alcaldesa radica en que las Ordenanzas Municipales obligan al vallado de los solares sin edificar. Pues bien, después de un tiempo considerable, esos solares inhabilitados siguen sin ser vallados. ¿Para qué entonces la cruzada?... ¿Se ha sancionado a los propietarios de estos y de muchísimos solares existentes en el municipio que no están vallados por incumplimiento de las mentadas Ordenanzas Municipales?... ¿A quién quieren engañar?...
 
Lo dicho, alguien en su momento se ocupó del cierre de los edificios de aparcamientos públicos, hubo múltiples “pegas” que no se llegaron a solventar, pues al parecer ya se han solventado y ahora se favorece el desarrollo de esta “actividad comercial” emprendiendo otra contra los intereses de una gran mayoría de ciudadanos. Estas medidas, claro está, van contra los intereses comerciales de los sectores de San Juan y San Gregorio, lo pinten como lo quieran pintar, máxime en esta época de crisis económico-social.
 
Si para acceder a estas zonas comerciales y disfrutar además de un tranquilo paseo por las calles de mi ciudad, cosa a la que tengo perfecto derecho, he de pagar 4 o 6 euros de aparcamiento, ya me dirán ustedes si tengo o no razón de marcharme a comprar a las grandes superficies comerciales, que bastante cerca las tenemos, pero que por aquello de la publicidad no las mentamos.
 
De otra parte, si la acción corporativa quiere hacernos ver que va en favor de la ciudadanía, para ejemplo con un botón de muestra nos vale. Miren a otro lado… ¡No carajo!... miren allí, el estado en que se encuentra el inmueble ubicado al final de la calle de Ramón y Cajal esquina con Buenos Aires,  que representa una “ruina inminente” y que por la ausencia de autoridad urbanística, de policía, de seguridad, de salvaguarda del patrimonio arqueológico o histórico, o de cualquier otra disculpa barata que se les pueda ocurrir, similar a la inhabilitación de solares, lleva el sello de ser un claro…”abandono inminente”.
 
Ni que Dios lo quiera, si se llega a desplomar el inmueble, cosa no muy extraña, si por ello se accidenta cualquier ciudadano, si se causan daños materiales a otras propiedades o si se destruyen los marcos de cantería de valor arquitectónico-artístico-histórico, a quién carajo le vamos a pedir responsabilidades… ¿A la propiedad del inmueble?... ¿O a los irresponsables de nuestros gobernantes?
 
Y es que está bastante claro, cuando se presume de lo que no se tiene se autodenuncia de lo que se adolece, lo cierto es que nos da la ligera impresión de que las acciones corporativas, en la mayoría de los casos, son encubridoras de otras tantas que no se acometen con responsabilidad, incurriéndose en una connivencia que bien pudiera abrir la puerta de acciones supuestamente delictivas.
 
Nuestra misión es denunciar lo denunciable, dejar la pelota en el tejado de quienes han de solventar la situación denunciada, advertir de las circunstancias que pudieran derivarse de la anómala situada que se denuncia y en ningún caso culpar a nadie en concreto de la irresponsabilidad, ya que, estimo que todos somos responsables de la dejación, los gobernantes de forma activa y los votantes de forma pasiva.