sßbado, 25 de mayo de 2019Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636
teldeactualidad
PORTADA > Rostros de Telde
Rostros de Telde -22/07/2018 - Actualizada a las 12:27

Fernando Santana, 50 a├▒os al servicio de El Casino de Telde

Funcionario ya jubilado, trabaj├│ durante 35 a├▒os en el Ayuntamiento de Telde
Dani Ojeda
Fernando Santana Rivero, en su querido Casino con la plaza de fondo (Foto TA).

Se llama Fernando Santana Rivero, es funcionario jubilado del Ayuntamiento de Telde y desde hace unas semanas está al frente de una de las entidades más emblemáticas de la ciudad. También es uno de esos rostros ampliamente conocidos en San Juan. No en vano, se podría decir que ha pasado media vida en él. 

 

Primero, de chiquillo, correteando por la antigua finca de plataneras de su abuela, en lo que hoy es el parque urbano de Arnao. Luego, en sus tiempos mozos, vivió muchas tardes de reunión y entretenimiento con su pandilla en la plaza, buscando la sombra de los centenarios laureles de indias a muy pocos metros de El Casino La Unión. Sociedad recreativa y cultural que hoy tiene el honor de presidir y en la que en los próximos meses cumplirá 50 años como socio, donde en plena época dorada se echó sus primeros bailes, forjó buenas amistades y descubrió los amores de juventud. Y también durante muchos años estuvo en este barrio su lugar de trabajo como funcionario municipal, etapa en la que dejó un grato recuerdo y de la que conserva muchas amistades.

 

Padre de 7 hijos y abuelo de 8 nietos, Fernando Santana nació un día primero de junio, el del año 1949 más concretamente. Pero al contrario que sus hermanos, a los que les tiraba más su barrio natal -Los Llanos-, él siempre sintió predilección por el de San Juan. En sus calles han transcurrido muchas de sus vivencias y también en él contrajo matrimonio en segundas nupcias, en la única ceremonia que ofició el siempre recordado Carmelo Martín como concejal. “Él no quería casar a nadie; decía que esa putada no se la hacía a un amigo. Pero accedió con la condición de que yo fuera presidente de sala de El Casino”, rememora el protagonista de esta entrega de Rostros de Telde.

 

Pero mucho antes de entrar a formar parte de la junta directiva de Carmelo Martín, Fernando Santana ya se había estrenado como directivo en el mandato de Salvador González Verona. Desde entonces y en diferentes periodos desempeñó varios cargos, desde vocal a vicesecretario, hasta que poco antes de jubilarse decidió ceder el testigo a los jóvenes que venían pisando fuerte por detrás.

 

De la jubilación guarda precisamente uno de sus recuerdos más bonitos. Después de 35 años, en los que nunca se cogió una baja y en los que pasó por diferentes puestos -albañil, capataz de obra, portero de colegio, funcionario, miembro del equipo que en 1996 elaboró la planimetría municipal, responsable de Protocolo, y, a lo largo de los últimos 20 años, en el Negociado de Estadística; un día hasta tuvo que ponerse en la piel del enterrador municipal-, en 2014 sus compañeros le sorprendieron con una despedida por todo lo alto.

 

Fue un día muy especial, una fiesta en el Marquesado de San Juan a la que llegó engañado por la también empleada municipal Delia González, quien lo organizó todo sin levantar sus sospechas y hacia la que se deshace en agradecimiento por tremendo gesto. “Yo entré allí dentro y vi mucha gente, más de doscientas, a las que no les ponía cara hasta que levanté la mirada y me encontré a mis hijas y todo el mundo empezó a felicitarme. Me llevé una alegría enorme, los regalos, el cariño de la gente...; fue todo muy bonito”, evoca con el orgullo del que se sabe con el aprecio y cariño de aquellos con quienes compartió muchísimas jornadas laborales, y a quienes todas las semanas acude a saludar. “Todos los viernes del mundo voy yo al Ayuntamiento a saludar a los compañeros. Porque estuve tantos años con ellos que al final son tu familia. Me contaban sus penas y alegrías, y yo a ellos”.

 

Siempre al servicio de la ciudadanía teldense, de su paso por el Consistorio se lleva todo tipo de recuerdos. Como cuando un domingo recibió una llamada de la Policía Local porque una señora necesitaba un certificado de residencia para viajar urgentemente; se le había muerto su hijo en la Península. No se lo pensó dos veces y camino al Sur, a la altura de Juan Grande, dio media vuelta y se fue para el Ayuntamiento. Y como este otros muchos casos excepcionales. Tardes, noches, días libres o lo que fuera, y sin horas extras de por medio.

 

“Yo me voy con la conciencia de haber cumplido con mi obligación y con mi trabajo, sin deberle nada a nadie y creo que sin que nadie me deba nada a mí. Sentía que lo tenía que hacer y punto”, comenta mientras rehúye de cualquier homenaje.

 

Ahora, mientras disfruta de una merecida jubilación, ocupa parte de sus horas con el grupo folcrórico Arnao, del que es presidente y miembro fundador, percusión y segunda voz, al que hace 34 años llegó por medio del fallecido guitarrista y músico Paco Falcón y también de la murga Los Garapachos.

 

"Nuestra ilusión es sanear la entidad"

Y volviendo al Casino de Telde, es momento de “arrimar el hombro” de nuevo para intentar sanear la entidad sanjuanera en el terreno económico y devolverle parte del esplendor del que gozó antaño. Una tarea difícil pero que junto a su equipo asume con mucha ilusión, con el objetivo de implicar de nuevo a las cerca de 700 personas que conforman su masa social. Y para ello barajan algunas medidas.

 

Van a pedir la declaración del edificio como Bien de Interés Cultural, programar actuaciones musicales y recuperar la famosa discoteca como punto de encuentro para jóvenes, celebrar actividades culturales e instaurar tertulias de escritores, poetas pintores y escultores, y conciertos de la Banda Municipal de Música en fines de semana.

 

Ya están preparando su primer acto, una velada musical la noche del 3 de agosto en la que actuarán la mítica banda teldense de los Full Stop y la joven Rocío Ruano.

 

“La ilusión que nosotros tenemos es sanear El Casino. Que con las cuotas que entren esto funcione, se pueda pagar el agua, la luz y comprar los periódicos y revistas. Ahora estamos corriendo de un lado a otro y buscando de donde no hay para pagar los recibos y que no nos corten los servicio”, resume en unas reveladoras palabras.