10/10/2018 - 09:51

Las distracciones de la política local

El periodista teldense Gaumet Florido reflexiona sobre el talante de los políticos locales

Las distracciones de la política local
Gaumet Florido (Foto TA)

GAUMET FLORIDO

Fue concejal en los estertores de la dictadura y hasta 1979. Y luego repitió experiencia en democracia, en los 80. Presidió el PP de Telde y le tocó ejercer de oposición. Se llama Francisco Artiles y mañana el Ayuntamiento le pone su nombre a una calle.

 

Aquella decisión, adoptada en 2011, recibió el apoyo unánime de la corporación local. Y no fue por compromiso, ni por postureo. Artiles representa a una generación de políticos, y los había en todos los partidos, que se han revelado como hechos de otra pasta. Había semillas negras, y también excepciones a la regla, pero por lo general aquellos otros políticos locales de los 80 eran mucho menos dependientes del artificio y del marketing que los actuales.

 

Y aunque parezca un contrasentido, dado que venían de donde venían, y todavía podían quedar rescoldos de rencillas enquistadas durante el franquismo, eran también más abiertos al debate y al consenso. Mucho menos sectarios. Es más, Artiles cuenta que tenía, y tiene, buena relación con algunos de los que eran sus grandes adversarios. «Hoy la política local está muy politizada». Esa es su forma de decirlo, con el talante empático y diplomático que le ha granjeado tantas simpatías en Telde.

 

A mí me gusta ir un poco más allá. A mi juicio, la política local de hoy en día es de cartón piedra, es un decorado artificial de postureo ideológico vacuo que se distrae en la polémica buscada y en la crispación populista. No sé si Artiles lo sabe, porque ya no frecuenta tanto los plenos de lo que él llama la casa de todos, pero ahora los concejales, más que intervenir en el debate, lanzan soflamas, usan sus discursos como poses publicitarias, estudiadas para el aplauso facilón del público amigo, que, por cierto, es el único que suele venir a las sesiones.

 

A la gente común no le interesa lo más mínimo lo que allí se debate, porque, primero, es mentira que haya debate. Los votos los traen programados desde casa. No le dan oportunidad al diálogo o al consenso, y para colmo, caen en el quiero y no puedo. Confunden un pleno de pueblo con una cámara de diputados porque al final hablan más del sexo de los ángeles que de lo que sufre la calle. Les encanta escucharse a sí mismos, pero se escuchan poco entre ellos. Ojalá cambie.

 

Gaumet Florido Medina es periodista y redactor del diario Canarias7 en Telde.

 

Comentarios

  • Rogelia Quevedo
    10/10/2018 - 19:47

    Los políticos ya no son lo que eran, lo mismo que algunos periodistas

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  • Teldense
    10/10/2018 - 13:24

    Señor Gaumet, hoy día, son muy escasos los políticos dedicados a la ciudadanía y con compromiso social. Sólo conozco a escasas personas que puedan asemejar a nuestro querido y apreciado farmacéutico D. Francisco Artiles. Dª Josefa Milán, la nieta de D. Antonio Calderín (Dª María) Dª Gregoria (Yoya)

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  • Auri
    10/10/2018 - 12:59

    Como siempre comparto lo expresado Gaumet. Ya no hay debate auténtico ni posturas políticas, sino el postrero y la contradicción. Lastima, por los que vienen y no conocerán los valores que disfrutamos los que conocimos, aunque fuese someramente otra forma de entender la política Enhorabuena a Paco

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  • Antonio Ortega
    10/10/2018 - 11:56

    Se podrá decir más alto, pero no tan claro. Hubo un concejal en Democracia que venía de la Dictadura, como D. Francisco Artíles, que, en una ocasión dijo :"La Corporación de 1983/1987 ha sido la del Fair Play, a pesar que en aquellos bancos se sentaban los representantes de cinco partidos políticos, diferentes ideologías, dispares formas de entender la política, pues algunos venía del pasado reciente, otros surgían de los Movimientos Vecinales y otros de la Función Pública, pero había algo en común Telde y su futuro. De aquel Fair Play, vió la luz el P.G.O.U. que a posteriori se convirtió en una Mesa de Negocios que acuño una "Lapidaria" frase "De lo mío qué". De aquellos barros, estos lodos, muchos aún pendientes de liquidación de las expropiaciones, suelo aún sin urbanizar. Entiendo a Gaumet, que, a pesar de su edad, sí que ha heredado las virtudes de su padre, que muchas de sus vivencias compartió, en vida, con su hijo. Quizás sea por lo que de esa "Generación" de políticos, se les recuerde y se premie. Al entrañable amigo Paco. Felicidades por tan merecido reconocimiento, no sólo político, sino de ciudadano ejemplar.

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