El final del juez Alba

TA ofrece la columna diaria de Rafael Álvarez Gil

El final del juez Alba
Rafael Álvarez Gil/TA.
RAFAEL ÁLVAREZ GIL

El complot protagonizado por Salvador Alba quedará en la memoria judicial y política de Canarias. Un episodio al que la Sala Segunda del Tribunal Supremo le puso cierre ayer al reconocer el daño que perpetró contra Victoria Rosell y ratificar la condena que recae sobre Alba: seis años y medio de prisión y 18 años de inhabilitación, más el abono de una multa de 12.000 euros y de una indemnización de 60.000 euros a Rosell, como responsabilidad civil.

 

A su edad, la carrera judicial de Alba ha quedado hecha añicos, se acabó. Tres tipos penales han recaído sobre él: prevaricación, cohecho y falsedad en documento judicial. Lógico cuando a la actual delegada del Gobierno contra la Violencia de Género le costó su etapa en el Congreso de los Diputados. Renunció a su escaño para defenderse de las maquinaciones de Alba que, a su vez, contó con las turbias confabulaciones en Madrid espoleadas por el ministro José Manuel Soria y que llegaron tan lejos que hasta el entonces responsable de ‘El Mundo’, David Jiménez, narró y reconoció el error de fiarse de las fuentes en su libro ‘El director’ (Libros del KO, 2019). Eso sí, fueron los papeles de Panamá y no su guerra contra Rosell lo que obligó a Soria a dimitir al tiempo que Mariano Rajoy le dispensó un gélido silencio.

 

Pocas cosas son más lesivas para el Estado de Derecho que un juez que sea condenado. Si encima es fruto de la guerra y perjurio que ha mantenido contra una jueza, el bochorno se redobla para escándalo de la opinión pública. Pero episodios como el del juez Alba no pueden entenderse como un hecho aislado, como una especie de cruzada particular emprendida contra Rosell sin más y si acaso motivada por las bajas pasiones. Por supuesto, hay mucho más. Y lo más importante: una corte de presiones políticas que siempre activan estos mecanismos en los que la justicia se politiza en su peor sentido y se esgrime un procedimiento penal como arma arrojadiza.

 

Se especuló en su momento si Miguel Ángel Ramírez jugó a agente doble. Su conversación con Alba en su despacho, mientras le grababa a escondidas, sonó a un trance kafkiano, a un suceso sombrío. El presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, que era investigado por fraude fiscal, escuchó el propósito lanzado por Alba en el que dejaba a Ramírez como puente entre las dos orillas participadas, por un lado, por el juez y, por el otro, por Soria.

 

Alba es condenado y sometido al destierro como administrador de la justicia producto de sus acciones. Se terminó su trayectoria. Recibe el reproche de los suyos y, sobre todo, de la sociedad que no tolera que el poder judicial menoscabe torticeramente a los demás fruto del capricho o de intrigas de envergadura en las que se desenvuelven las cloacas del poder. Un abuso intolerable. El papel que desempeñó Soria y Ramírez en opinión de Alba, quizá lo cuente con detalle en unas futuras memorias del juez o alguna publicación por el estilo. En este tipo de situaciones, antes o después, asoma el despecho del que cree que ha pagado uno por los demás. A saber si Alba endosará, en un cargo de conciencia, potenciales responsabilidades a Soria y al presidente de la Unión Deportiva Las Palmas. Al menos, se ha reparado la reputación de Rosell a la que quisieron laminar e imponerle una muerte profesional y civil. Casi nada.

 

Comentarios

  • isidro gonzalez
    26/11/2021 - 13:21

    Corrupción en la JUSTICIA . Ni creo en la JUSTICIA

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  • Carlos Alemán
    26/11/2021 - 08:49

    Seguramente no se celebrará ningún otro juicio del Caso Faycán. Que eso no quiere decir que los inculpados sean inocentes, más ahora conociendo la categoría del juez que los juzgó. Un juez condenado por prevaricador. Que los implicado no saquen tanto pecho, incluso volviéndose a presentar a Alcalde. Menuda desfachatez. Una cosa es que un juez condenado por la Justicia no los condene y otra muy cierta es que sean.

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  • Carlos Alemán
    26/11/2021 - 08:39

    Y este Sr. Juez fue quien juzgó el caso "Faycán" el mayor escándalo de corrupción de la política de Telde protagonizado por el Partido Popular, siendo Alcalde Francisco Valido en un pacto donde participaba CIUCA, ambos partidos hoy en la oposición de la que nunca deberían salir. La pregunta es ¿No debería celebrarse un nuevo juicio con un juez neutral y honrado?...

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