02/08/2019 - 13:38

Conversaciones desde la acera

El socialista Gregorio Viera comparte su reflexión semanal

Conversaciones desde la acera
Gregorio Viera (d), en una imagen de archivo (Foto TA)

GREGORIO VIERA

Hace mucho tiempo que quería traer a las reflexiones semanales, conversaciones que a lo largo de los últimos años había mantenido con varias personas, relacionadas todas con la política.

 

Dejé pasar el tiempo porque creía que una vez fuera de la política municipal, estaría menos expuesto a las confrontaciones que los acontecimientos de los últimos días nos han traído. Una etapa de municipalismo se cierra me había dicho y, me hice a la idea que las cosas pasan por algo, que esas conversaciones pasarían a mejor vida y en eso estaba, pero claro, cuando compruebas que el relato que quieren construir de los hechos, se hacen desde una perspectiva sectaria, ofensiva, más por tapar las vergüenzas que por explicar las cosas sin más, uno decide actuar.

 

Quiero construir yo el relato de esas conversaciones, sobre todo, porque es mi verdad, no la verdad, pero sirve como punto de partida a estas reflexiones a partir de un punto y, ese punto, se sitúa en varias aceras de nuestra ciudad, pero sobre todo en una que está por los alrededores de San Gregorio. Antes que nada y después del escarnio que algunos compañeros intentaron hacerme en la asamblea, que con un 98% de los votos apoyó un gobierno de derechas,  donde el relato manido de los agravios fue la explicación para que se apoyara ese pacto, que inclusive, palmeros al uso y sobre todo, aprovechados para conseguir puestos para los suyos, intervinieron para que el relato que en ese momento había expuesto fuera tratado de iluso, de no conocer los entresijos de las negociaciones, de desconocimiento, que otra solución no era viable, ni plausible que otro acuerdo donde ostentaríamos la alcaldía, era inviable, tal y como la consiguió Juntos por Telde.

 

Ahora que nos ofrecemos a la fuerza mayoritaria para cambiar la situación, nadie, absolutamente nadie de mi formación en Telde me ha llamado para decirme que ese exiguo 1% que voto en contra de ese acuerdo, tenía razón, en verdad tampoco lo necesito. Pero que la exposición a la que sometieron a nuestro partido, a punto de echar por tierra un gobierno progresista en Canarias, no tenía razón de ser, que quienes cerraron los ojos, oídos y boca por las razones que sea a la llamada de la ciudadanía, no son de fiar y por lo tanto, quienes nos han avergonzado por sus acciones u omisiones deberían dar un paso al lado y dejar a quienes de verdad crean que las transformaciones sociales se hacen desde el gobierno, con principios, sin con principio y valores, pero con lealtad, con equidad y justicia social, sin la utilización torticera del momento para los egos de unos y las voluntades de otros, al final lo que se ha evidenciado y así se percibe en la ciudadanía es que estamos por el poder y lo que nos mueve, es el poder.

 

Conversaciones desde la acera, no deja de ser el relato de conversaciones sobre política y personas, sobre gestión y conspiración, sobre humidad y soberbia, sobre el amor y su utilización, sobre el victimismo y la utilización de lo público. Intentaré ordenar y relatar como cualquier historia, las luces y las sombras de un momento de la vida municipal en la cual nos tocó vivir. No se trata de una novela negra narrada sobre gansterismo y criminalidad, no, es un relato sobre política, en el que nos hemos visto envuelto muchos hombres y mujeres que decidimos afrontar un reto, la gobernabilidad de la ciudad de Telde allá por el 2015. A veces hay que hacer un ejercicio de autocrítica, de discernir lo anecdótico de lo importante, de tener la capacidad de analizar nuestras daciones de cuenta, lo que dijimos e hicimos, lo que dejamos de hacer y no hicimos. El tiempo y la distancia va poniendo luz sobre cuestiones que uno pasaba por alto, porque consideraba que era lo mejor, ahora cuando algunas personas te recuerdan acciones, hechos, palabras, en definitiva gestión política y pública, te das cuenta que la realidad nos superaba.

 

Evidentemente quiero hacer un ejercicio de autocrítica en lo personal, sobre todo, porque la ciudadanía tiene el derecho a conocer el devenir de nuestras acciones públicas, entiendo que nos perciba más como problema que como solución. En política hay mucha gente decente que se toma la política como lo que debiera ser, un servicio público, que esa decencia no solo debe serlo, sino parecerlo y por ello, si todo va bien, en el próximo periodo radiofónico y si el director del programa lo tiene a bien, escribiré sobre Conversaciones desde la acera.

 

Con la Pluma del Faycán.

 

Gregorio Viera Vega es activista social, miembro de la Ejecutiva regional del PSOE y exconcejal del Ayuntamiento de Telde.

 

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