14/09/2018 - 08:18

Nada nuevo en el horizonte

El activista social y edil socialista Gregorio Viera analiza el inicio del nuevo curso político

Nada nuevo en el horizonte
Gregorio Viera (Foto TA)

Creí que en este impasse en el devenir de la política en el mes de agosto, con algún que otro sobresalto por lo acontecido tras la quema de 26 vehículos en Jinámar; la refriega entre el Consorcio de Emergencia y la Junta de Personal de los Bomberos por la tardanza en la respuesta para sofocar ese incendio provocado; la precampaña que se ha dilucidado por la negativa a dar la comunión a una persona, cuando es un asunto de creencia y de fe, traería un nuevo ciclo en el comienzo del curso político, mi gozo en un pozo, este inicio, no ha traído nada nuevo.

 

Me fui al mes de agosto, aún no he cogido mis vacaciones de verano, con la ilusión de dejar atrás algunas cuestiones que era mejor olvidarlas, pasar página, esperar que tras el descanso político, pudiéramos vislumbrar un futuro más cierto, sin tanta incertidumbre y sobre todo dejar de hacer política de salón, donde todo cambia para que nada cambie.

 

Desarrollar un trabajo sin tanto ombliguismo, donde todas y todos podamos aportar lo mejor de cada uno, sin victimismos, sin hacer palanca para que la ciudad no se transforme y se desarrolle en todos sus frentes. Mucha gente de nuestra ciudad nos espera, aún nos espera para que desarrollemos, con todo nuestro potencial, aquellas cuestiones que prometimos hacer, por una convicción de dignidad y no porque a escasos meses tengamos una cita electoral.

 

Había puesto mis esperanzas en un cambio de rumbo antes del inicio del nuevo curso político, se habían dado todos los pasos necesarios para ello, pero seguimos en el mismo sitio, sin avances donde nada se dice por aquello de: “de lo que no se habla, no se sabe, y de lo que no se sabe, no existe”, olvidándonos que no se puede mirar continuamente hacía otro lado, escondiendo la cabeza bajo las alas, los problemas van continuar ahí, aún más espesos, aún mas enmarañados, donde dejamos por el camino muchas esperanzas, dejamos por el camino a mucha gente que ya no cree en nosotros, que nos consideran un cantamañanas por decir una cosa y hacer lo contrario. Por no estar donde hay que estar, por ir para una foto pero no compartes sus pesares.

 

Me fui al mes de agosto para que los miedos pasaran sin hacer estragos, para que se compartieran los problemas, las ideas, los anhelos y como no un proyecto de ciudad, pero a la vuelta me di de bruces porque, no hay nada nuevo en el horizonte.

 

Cerrar la puerta y dar un portazo en fácil, dejar atrás toda esa inquina que en algunas ocasiones nos embullen, podría servir para que nuestro corazón no se agite tanto, para que nuestros nervios se atemperen pero no soluciona nada, siempre quedará el amargo sentimiento de recriminarnos porque igual, podría haber hecho más.

 

Lo difícil es quedarse, luchar contra viento y marea, sabiendo que hay gente que está elucubrando para tirar abajo todo un trabajo realizado, todo un proyecto, todo un compromiso en la lucha por la equidad y la justicia social. Hay personas que Telde no se merece tener, aquellas que imposibilitan su avance, que cuestionan su realidad identitaria, que la trata como sujeto de beneficencia y no sujeto de derechos.

 

Cuando miro al mes de agosto y compruebo que tras de sí, no hay nada nuevo en el horizonte, me planteo quitarlo del almanaque, como se que eso no es posible al menos tacharlo, porque la realidad es que no les ha servido para mucho, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia....

 

Con la pluma del Faycán.

 

Gregorio Viera Vega es activista social y concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Telde.

 

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