10/10/2021 - 10:33

La iniciativa ciudadana 'Sí al Salto de Chira' reúne 700 firmas en su defensa

Por estimarla primordial para descarbonizar la isla y luchar contra el cambio climático

La iniciativa ciudadana 'Sí al Salto de Chira' reúne 700 firmas en su defensa
Presentación del manifiesto/TA.
TELDEACTUALIDAD/Telde

La iniciativa ciudadana «Sí al Salto de Chira» ha reunido 700 firmas de empresas, sindicatos, asociaciones cívicas y particulares que apoyan un manifiesto que apuesta por la central hidroeléctrica prevista en Gran Canaria por estimarla primordial para descarbonizar la isla y luchar contra el cambio climático.

 

El manifiesto, cuyas firmas se han recabado en una semana, fue presentado esta semana por algunos de sus firmantes, entre ellos el exconsejero regional de Política Territorial Tomás Van de Walle; el ex dirigente de Ben Magec y abogado medioambiental Antonio Hernández; el presidente de la Confederación de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Canarias (COAG), Rafael Hernández; la arquitecta Elsa Guerra; el economista José Juan Sansó y la ingeniera Julieta Schallenberg.

 

Sansó, que ha recalcado que las firmas «reflejan bien la diversidad de la sociedad de Gran Canaria» que apoya este proyecto, ha subrayado, al igual que Antonio Hernández, que el manifiesto responde a un compromiso con las próximas generaciones, lejos de intereses políticos y empresariales, que se sustenta en principios «éticos y de honradez» y en un trabajo intelectual.

 

«Desde Canarias tenemos la obligación moral y política de reducir el uso de combustibles contaminantes y generalizar el uso de energías renovables», según se afirma en el texto del manifiesto.

 

En él se aboga de forma clara por la reconversión de las presas de Chira y Soria en una central hidroeléctrica, ya que permitirá almacenar 3.600 MWh y garantizar entre el 51 y el 70 % de la producción eléctrica de origen renovable en Gran Canaria.

 

Además, destaca que posibilitará la disponibilidad de 700.000 metros cúbicos anuales para riego, forestación de las cumbres y medianías de la isla, la lucha contra incendios y la atención al sector turístico.

 

Según sus firmantes, se trata de un proyecto «vanguardista, que responde a las exigencias de una sociedad que no quiere seguir quemando petróleo» y que consideran «indispensable para ganar la batalla de la emergencia climática».

 

Recuerdan que la futura central cuenta con el apoyo unánime del Cabildo de Gran Canaria y del Parlamento autonómico y con una declaración de impacto ambiental positiva, que reconoce que cumple con las exigencias de preservación medioambiental de los ecosistemas del entorno y la recuperación y restauración del barranco de Arguineguín, lugar donde se construirá.

 

Ello también «significa garantizar y mejorar la protección de los valores medioambientales, paisajísticos y etnográficos de la zona», según se señala en el manifiesto.

 

Todos los presentes han lamentado los 20 años de retraso para su ejecución, por lo que han defendido el inicio de las obras para su construcción cuanto antes.

 

El representante de COAG, en su intervención, se ha referido a la importancia del proyecto desde el punto de vista hidráulico, ya que permitirá «poner más agua a disposición de los agricultores y ganaderos de la isla» y servirá de «dique» contra el proceso de desertización.

 

Ha recordado que en Gran Canaria se cultivaban hace 60 años 35.000 hectáreas, mientras que en la actualidad hay apenas 10.000 por la escasez de agua, por lo que ha defendido el proyecto como una oportunidad para el sector primario de la isla.

 

El presidente de la Asociación Eólica de Canarias, Rafael Martel, ha hecho hincapié en que Gran Canaria es una «isla energética» y que mantener cada día el suministro eléctrico supone un «reto incalculable» por disponer de un sistema eléctrico «aislado, débil y frágil» que no puede almacenar la energía renovable que se produce y que se derrocha diariamente.

 

El Salto de Chira urge para almacenar la energía renovable que se genera, ha señalado Martel, quien, a modo de ejemplo, ha asegurado que la pasada noche se desperdició el 30% de la energía eólica producida, una pérdida en la que también ha incidido la ingeniera Schallenberg.

 

Para esta ingeniera, los sistemas de almacenamiento para las energías limpias son «fundamentales» y los que menos impacto ambiental generan son los de bombeo, como el que se propone en el Salto de Chira, aunque ha advertido de que no será suficiente para resolver este problema en Gran Canaria.

 

La arquitecta Elsa Guerra ha señalado, entre otras cuestiones, que cuando se inicie la obra, al tener una duración de seis años, podrá ser mejorada con los avances tecnológicos que surjan, y ha hecho hincapié en la declaración de impacto, ya que establece «líneas de vigilancia» al proyecto, cuya preocupación por el medio ambiente comparte con quienes se oponen al mismo.

 

Van de Walle, que preside la Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, ha incidido en la importancia del proyecto para la isla, aunque también ha coincidido en que no es suficiente para alcanzar los retos de descarbonización, por lo que ha dicho que es preciso implicar a la sociedad y «creatividad política» en la lucha contra el cambio climático.

 

Manifiesto por la descarbonización de Gran Canaria y a favor de Salto de Chira

La lucha contra el cambio climático es una prioridad para la subsistencia de la humanidad. Por eso se ha declarado la emergencia climática en Europa, en España y en Canarias, donde habrá una mayor incidencia debido a nuestra extrema vulnerabilidad: incremento del nivel del mar, desviación de los alisios, aumento de la calima, períodos de sequía más prolongados, aumento de la temperatura media, fenómenos atmosféricos extremos...

 

La descarbonización es un objetivo ineludible en nuestra lucha por la sostenibilidad. Desde Canarias tenemos la obligación moral y política de reducir el uso de combustibles contaminantes y generalizar el uso de energías renovables. A pesar de los esfuerzos que se están realizando, la energía eléctrica que consumimos en Gran Canaria sigue siendo en un 84% de origen fósil. La situación es tan crítica que el Pacto Verde Europeo y el Gobierno de España han impuesto objetivos muy exigentes a alcanzar en 2030.

 

Cambiar el modelo energético actual es una necesidad urgente, que no podemos postergar hasta próximas generaciones. Y uno de los grandes desafíos es conseguir el almacenamiento de las energías limpias para garantizar su penetración. Tenemos que utilizar la mejor tecnología disponible, y en el caso de Gran Canaria gozamos de una oportunidad incomparable con la revalorización de las presas de Chira y Soria. Su reconversión en Central Hidroeléctrica permitirá almacenar 3600 MWh, y garantizará entre un 51% y el 70% de la producción eléctrica de origen renovable en Gran Canaria. Y, al mismo tiempo, incrementará el agua embalsada en las presas y la disponibilidad en 700.000 m3 anuales para riego, forestación de nuestra cumbre y medianías, lucha contra incendios, así como la atención al sector turístico.

 

El actual proyecto de Salto de Chira cuenta con el apoyo unánime de la Corporación Insular y de todos los grupos del Parlamento de Canarias y está en el momento decisivo para su aprobación por los gobiernos de Canarias y de España. Por otro lado, las instituciones relacionadas con la investigación e innovación en materia de energías renovables han señalado que el camino hacia las energías limpias pasa por este proyecto vanguardista, que responde a las exigencias de una sociedad que no desea seguir quemando petróleo.

 

Salto de Chira es una actuación estratégica e indispensable para ganar la batalla de la emergencia climática. La Declaración de Impacto Ambiental positiva reconoce que el proyecto es compatible con todas las exigencias de preservación medioambiental de los ecosistemas del entorno y la recuperación y restauración del barranco de Arguineguín, lo que significa garantizar y mejorar la protección de los valores medioambientales, paisajísticos y etnográficos de la zona.

 

Comentarios

  • José Batista
    10/10/2021 - 19:28

    Ante la división de opiniones en torno a la viabilidad del proyecto, alguien, en una postura neutral y objetiva, tiene que anunciar cuál es la verdad del impacto medioambiental que va a producir en el ecosistema del área prevista para su realización.

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  • PP González
    10/10/2021 - 13:52

    Está es la misma Generación de Canariones que aplaudieron cuando llenaron de hormigón la costa sur de la isla, playas artificiales, hoteles a pie de playa, campos de golf..... Hace falta un cambio generacional en la política Canaria por el bien de nuestras islas.

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  • Jose Martinez López
    10/10/2021 - 12:13

    Yo creo que es la primera vez en la historia que se crea una Plataforma Ciudadana en defensa de los intereses de una multinacional hidroeléctrica. Siento tristeza al leer la firma de algunas personas en ese manifiesto. Mucha tristeza.

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  • Martín Rodríguez
    10/10/2021 - 11:23

    La sostenibilidad del Salto sería incuestionable si la energía del bombeo y desalación fuera inferior que la energía hidráulica generada. Pero no es así y , además contribuirá a una mayor tarifa porque se usará la eólica para abastecer las presas y no para el consumidor final de la energía. Otra cosa sería que hubiese potencia de nueva instalación específicamente dedicada al bombeo y publica.

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