10/07/2019 - 19:45

Risco Caído, dos corporaciones cabildicias

TA ofrece una reflexión del catedrático y escritor Nicolás Gueras sobre este patrimonio cultural de Gran Canaria

Risco Caído, dos corporaciones cabildicias
Interior de una de las cuevas de Risco Caído (Foto Jesús Ruiz Mesa)

NICOLÁS GUERRA

La incorporación de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria como Patrimonio de la Humanidad tiene un doble significado: es el descubrimiento de una faceta social relacionada con nuestros ascendientes y, además, la quinta aportación de Canarias a los bienes culturales universales reconocidos como tales por la UNESCO.

 

Dentro del segundo apartado están incluidos Barranco Hondo de Abajo (ya era Bien de Interés Cultural) y Juncalillo (pagos de los Altos de Gáldar), Agaete, Tejeda y Artenara.

 

Parece que los años terminados en 9 internacionalizan a Canarias en lo cultural. Así, y por orden cronológico, Risco Caído y las Montañas Sagradas (2019) se suman al Parque Natural de Garajonay (La Gomera, 1989); La Laguna (1999); Parque Nacional del Teide (2007) y Silbo Gomero (2009, como Patrimonio Inmaterial). ¿Azar, sino o acaso la simbólica fecundación vaginal?

 

El XX Coloquio de Historia Canario-Americana (Casa de Colón, 2012) me puso en contacto con el gran descubrimiento de un hombre tenaz y riguroso arqueólogo: Julio Cuenca. Su intervención me sedujo, pues dejó de lado apasionamientos y vacuos palabreríos -obnubilan a muchos investigadores- para centrarse en su gran aportación, revolucionaria teoría que echaría por tierra la idea del subdesarrollo cultural hasta la llegada de los españoles con la espada, la cruz y el repartimiento de tierras conquistadas.

 

A los pocos días fui alumno privilegiado, único durante la conversación de dos horas (más bien dialogado monólogo) en la cafetería del hotel Parque. Clase magistral que resumí en un artículo publicado por Canarias7, infonortedigital, canariassemanal…, 2012). Defendió el señor Cuenca, y así constaté, lo que ahora demuestra el reconocimiento urbi et orbi: las oleadas migratorias arribadas a Canarias desde el norte de África (quizás iniciadas durante el siglo III a. C.) traen consigo culturas diversas, incluida la megalítica (zona africana, Mediterráneo, Europa Occidental). Por tanto, a pesar del aislamiento y la ausencia anterior de núcleos poblaciones conectaron con la Naturaleza, pues viven de ella: la respetan y adoran, es fuente de vida.

 

El almogarén/almogaren (espacio sagrado) se reconoce en la Cueva Pintada de Gáldar y en las del Risco Caído (Artenara), veintiuna cuevas excavadas. Destaca -es una de las razones tenidas en cuenta por la UNESCO- la número seis, “perfecto reloj, sofisticado calendario para saber en qué momento debían sembrar pues la luz solar impacta directamente sobre un supuesto triángulo púbico, símbolo de la fertilidad” (2012). Cuevas, sol, fecundación, siembra, astronomía, física… se conjugan y ponen a su disposición la perpetuación de la vida.

 

Si no recuerdo mal, estimado lector, las conclusiones teóricas del señor Cuenca se remontan a 1996, cuando descubre las cuevas que ganaderos y agricultores utilizaban para rebaños, aperos de labranza, productos de la siega… Usuarios de sacrosantos lugares a quienes, sospecho, debemos la conservación de las mismas pues, a fin de cuentas, las remozarían de cuando en cuando, pero no a la manera de los románticos canarios (XIX-XX). Así, por ejemplo, “...la profunda cueva / que fue palacio de Bencomo un día / y a donde el culto a la región me lleva” (“La cueva del Rey Bencomo”, Antonio Zerolo).

 

¿Que por qué cuenta Gran Canaria desde hoy con el complejo declarado Patrimonio de la Humanidad? La razón tiene un nombre plural: Julio Cuenca y su equipo. Este arqueólogo fue descubridor, iniciador de las investigaciones y guardador del secreto mientras los especialistas coordinaban actuaciones y estudios. Posteriormente fueron fundamentales los compromisos del Cabildo Insular iniciados bajo el mandato del señor Bravo de Laguna Bermúdez (2011-2015) y continuados por el mismo organismo oficial con la presidencia del señor Morales Méndez (2015, reelegido este año).

 

Obviamente no se trata de prepotencias, vanidades o petulancias, por suerte: ambos, cultos e inteligentes, fortalecieron profesionales equipos de trabajo cuya relación nominal no me corresponde por desconocimiento. Y como ciudadano galdense, canario y universal sí les traslado a todos mi agradecimiento por la valentía de iniciar investigaciones pacíficamente revolucionarias. Y a la vez subversivas en lo cultural... aunque sin intención de alterar el orden social o destruir la estabilidad política del país. Pero también turbulentas pues echaron por tierra fantasías, disparates y machangadas.

 

Fue a finales de 2011 cuando Julio Cuenca y José de León (inspector de Patrimonio del Cabildo) visitan al cabildicio consejero de Cultura, Larry Álvarez. Le explican durante una hora todo lo relacionado con sus investigaciones y sospechas en torno a Risco Caído. La respuesta fue inmediata: Larry Álvarez realiza las gestiones pertinentes para la inicial adquisición de tres cuevas, entre ellas la número 6 (definida por la cúpula excavada, grabados y cazoletas -’pequeños huecos artificiales excavados en la superficie de algunas rocas’) y la 7 (grabados y restos de pigmentos).

 

Las fechas de su compra -noviembre y diciembre, 2011- reflejan la especial disposición del consejero y su equipo, del cual forma parte Fernando Pérez como director general. Fueron adquiridas por 30 000 y 10 000 euros, respectivamente. Entre 2013 y 2014 comienza a tomar cuerpo la documentación referente a conservación, investigación y difusión para incorporar todo a la “lista indicativa de Patrimonio Mundial de la UNESCO”.

 

Entre el 6 de junio de 2014 y el mismo día de 2015 (año de elecciones) hay dos planes: de conservación e investigación y de actividades y difusión, subdividido este en jornadas y visitas guiadas, a la vez que se crea el Centro de Interpretación en Artenara (con el Ayuntamiento) para mostrar y explicar los valores del yacimiento arqueológico y la ruta de los paisajes.

 

Tras las votaciones de 2015 (junio) el PP pierde el Cabildo y comienza el gobierno de Nueva Canarias con mi paisano Carlos Ruiz Moreno como consejero de Cultura y Patrimonio. Su actividad continúa la labor iniciada cuatro años atrás sin retoques, enmiendas o albeos para exaltaciones personales. Muy al contrario: rigurosamente respetuoso con el trabajo realizado lleva el proyecto hasta la feliz consecución, siempre con el apoyo del señor Morales.

 

Claro ejemplo de que por encima de ideologías, programas políticos y conveniencias triunfan inteligencias, buen hacer, seriedad y rigor. Sé que es difícil, pero... ¿podrían asimilarlo algunos políticos canarios?

 

Nicolás Guerra Aguiar es catedrático, escritor y columnista de TELDEACTUALIDAD.

 

Comentarios

  • Saro Curbelo
    11/07/2019 - 11:15

    Que falta de respeto, el vídeo del cura Báez y del político de Ciuca Peña, sobre la cueva de Risco Caído. ¿Y este político quiere ser alcalde?

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