03/09/2018 - 13:09

Una mente prodigiosa de 16 años

José Javier Ramírez Rodríguez rompe clichés sobre adolescentes

Una mente prodigiosa de 16 años
José Javier Ramírez, el día del reportaje, en la plaza de San Gregorio, en Los Llanos (Foto Canarias7 / Borja Suárez)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Relatos, artículos de opinión, dilemas filosóficos o ensayos sobre energías verdes. Nada se le resistió este año al teldense José Javier Ramírez Rodríguez, un estudiante de 16 años convertido en el terror de los concursos escolares.

 

Al menos así debieron percibirlo los demás participantes, claro. Porque para él la sensación fue la de haber vivido algo así como «un cuento de hadas». Ahora que acaba el curso, este alumno del Heidelberg hace balance de un año cargado de aventuras llevadas a buen puerto, un historial que desmonta clichés manidos sobre una juventud ociosa y banal.

 

Apuntaba maneras de pequeño. Sus padres lo llevaban a jugueterías, pero el chiquillo pasaba de largo de los coches teledirigidos o los playmobil. Donde se paraba era en los libros, que, por cierto, devoraba hasta en el coche, en los trayectos al colegio desde casa.

 

«Hasta ahora lo más relevante que había hecho era ganar un concurso literario en mi colegio», aclara. ¿A qué se debe entonces el serial de triunfos de este curso? Javier es sincero y lo achaca al que entiende es uno de sus talones de Aquiles, la competitividad, debilidad confesa que, por cierto, va camino de domesticar. Lo cierto es que entró en un pique que le llevó a dar el do de pecho y le rentó un año cum laude, a todos los niveles, incluidas las notas, pues también se llevó el premio de Secundaria de su centro.

 

Metidos en faena, José Javier compartió premio en noviembre de 2017 con otros ganadores al redactar un artículo sobre los derechos humanos en un concurso convocado por Cruz Roja; en marzo de 2018 se hizo con la victoria en la modalidad de dilema en la Olimpiada Filosófica de Canarias; en abril también de este año repitió triunfo en el certamen literario de su colegio; en mayo se fue a Extremadura, a la Olimpiada Filosófica a nivel nacional, y venció el reto a tres frente a una catalana y a una aragonesa al exponer su dilema revolución-utopía; y el colofón vino con el Investiga, en Madrid, un concurso organizado por la Fundación San Patricio que busca que los escolares se enamoren de la ciencia. Y también se lo llevó.

 

«La mayor parte de los concursos que gané son de letras, así que cuando participé en el Investiga, me dije, vale, esto es de ciencia, aquí voy a saludar y poco más, por lo que cuando me dijeron que había sido seleccionado, pensé: A ver cuándo me dicen que esto es una broma y lo he leído mal», confiesa. Javier habló de las energías verdes y las placas fotovoltaicas. Tuvo que exponerlo ante numeroso público, incluso varias autoridades, y fue seleccionado. ¿El premio? Una semana de visita por laboratorios y centros científicos

 

Pero no se queda ahí la cosa. Nada más empiece el próximo curso, tendrá que hacer las maletas para pasar unos días en Bruselas. El colegio recibió 16 invitaciones de la UE para un viaje a la capital belga. Para hacerse con una, los interesados tenían que enviar un vídeo en inglés de tres o cuatro minutos hablando de algún asunto de interés comunitario. Javier escogió la nueva ley de protección de datos, y no por casualidad. «Decían que uno de los criterios, que podía ser el decisivo, era la originalidad del tema, y pensé que de esto no iba a hablar nadie». Justo. Javier, otra vez, entre los elegidos.

 

Con todo, admite que no todo ha sido de color de rosa. «En parte fue complicado. La mayor parte de los premios se concentraron en la última parte del curso, y pierdes tiempo, pero al final pude acabar una muy buena evaluación». Ahora su reto no es seguir ganando concursos, sino pulir una cualidad que, en exceso, le genera cierto estrés. Sus ansias de perfeccionismo. Pero está en ello. «Noto que lo estoy controlando, al menos ya no me pongo tan nervioso». Por lo demás, se califica como un chico normal y corriente. Salvo el deporte, su asignatura pendiente, hace lo que la mayoría de los niños de su edad. «No me siento diferente, ni un bicho raro, solo tengo un nivel de gustos distinto; solo soy un chico de 16 años».

 

Con 'La Celestina' en la recámara

Estreno literario. Si de algo parece que Javier se siente especialmente orgulloso es de su libro. Ha escrito una versión moderna de un clásico español. Se titula La Celestina (de septiembre). Fue el proyecto personal que presentó al Programa de Años Intermedios que organiza su colegio. Su ilusión, publicarlo algún día.

 

Fuente: Texto de Gaumet Florido/C7.

 

Comentarios

  • Celina Mendoza
    04/09/2018 - 14:44

    Felicidades mi niño!!

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  • F. Castro
    04/09/2018 - 12:27

    Enhorabuena y adelante, Javier ¡¡¡ Un orgullo para tod@s los teldenses.🙂

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  • pensamientos escritos
    04/09/2018 - 02:57

    !!Felicidades!!..Sin lugar a dudas un buen ejemplo ha seguir....

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