18/11/2019 - 17:49

Máximo Riol hace arte de la primera vuelta al mundo

Una obra en bronce del escultor afincado en Telde recuerda la expedición Magallanes-Elcano en el Puerto de Las Palmas

Máximo Riol hace arte de la primera vuelta al mundo
Imagen del acto (Foto Jesús Ruiz)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- El pasado martes 12 de noviembre se inauguró en la rotonda del Muelle Sanapú una escultura en bronce, obra del artista afincado en Telde Máximo Riol Cimas, en homenaje al quinto centenario de la primera vuelta al mundo en barco que en 1519 completara la expedición Magallanes-Elcano.

 

Un acto que el colaborador Jesús Ruiz recoge en una crónica acompañada con un reportaje gráfico.

 

Crónica del acto

por Jesús Ruiz

Con motivo de la conmemoración del V Centenario de la primera vuelta al mundo gesta realizada por dos navegantes, Magallanes y Elcano, en 1519, el martes 12 de noviembre tuvo lugar la inauguración de la escultura obra del escultor Máximo Riol Cimas, y placa conmemorativa que recuerda la gran hazaña de circunnavegar el globo terráqueo en los comienzos del siglo XVI, no exenta de peligrosas experiencias y avatares personales, condicionamientos climatológicos, geográficos y relaciones humanas con pueblos y gentes habitantes de las nuevas tierras por descubrir, el reto que suponía en aquel contexto histórico, económico y social, de buscar rutas para alcanzar territorios nuevos, que ya con el descubrimiento del Nuevo Mundo y las posibilidades demostradas de navegación por mares desconocidos, se ampliaban conocimientos y motivos comerciales a través de las nuevas rutas marítimas descubiertas.

 

El acto se inicia a las 13:00 horas con intervenciones de personalidades representantes de instituciones civiles, militares y portuarias, enmarcado en el programa de las VIII Jornadas Navales de Canarias, que organizan la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria y la Armada Española, con la colaboración de Asoclub, empresas patrocinadoras, instituciones y entidades, y la visita del buque escuela Juan Sebastián Elcano, de la Armada Española que permanece atracado en el muelle de la Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria.

 

Abre el turno de intervenciones Juan José Laforet Hernández, Cronista Oficial de Las Palmas de Gran Canaria y Gran Canaria, que ejerce de introductor y maestro de ceremonias:

“Hace 500 años, un 10 de agosto de 1519, se iniciaba un viaje que pretendía, arrumbando hacia occidente, encontrar un estrecho al sur del Nuevo Mundo por el que atravesar hacia los mares del sur, nunca navegado por alguien conocido y, entonces bautizado como Pacífico, y llegar a las míticas islas de Las Molucas, tierra de riquísimas especierías. Un viaje que resultó ser mucho más trascendente para la historia de la Humanidad de lo que su impulsor Fernando de Magallanes se había propuesto al culminarlo el marino Juan Sebastián Elcano, en lo que supuso la primera circunnavegación del globo terráqueo y, con ello, el origen de lo que hoy se conoce como globalización.

 

Fue con la aventura colombina realizada 27 años antes, una de las dos navegaciones más trascendentes para el devenir de la historia de la Humanidad, mucho más de lo que en el siglo XX sería el primer viaje a la luna.

 

Uno de los puntos neurálgicos de ese viaje, como también lo fue para el de Colón y para el del espacio exterior, sería el Archipiélago canario, que reforzaría definitivamente su posición, carácter e identidad como lugar de encuentro y trasvase, como punto geoestratégico entre continentes, como enclave privilegiado para las navegaciones hacia las rutas más dispares.

 

Es por ello que el 500 Aniversario de la primera circunnavegación del globo terráqueo que ahora comenzamos a conmemorar es una efeméride que no puede pasar desapercibida para un archipiélago como el canario, cuyos puertos, como primordialmente, este de La Luz en la Bahía de Las Isletas, no sólo han tenido y tienen un papel esencial en las comunicaciones intercontinentales en los viajes conducentes a grandes descubrimientos geográficos y científicos en las rutas hacia África, América y los lejanos mares de Asia y Oceanía, sino que hoy cuando ya se habla de economía azul como concepto que va más allá de la globalización que entonces se iniciara, cobran un papel fundamental para su devenir y su progreso, al tiempo que se debe resaltar esta efeméride como parte constituyente de su propia historia y del futuro hacia el que deberá avanzar.

 

Aquel año de 1591 con el apoyo del rey Carlos I que ofreció todo su respaldo a la expedición, Fernando de Magallanes, marino de origen portugués pero ya entonces súbdito de la corona castellana, ultimó en Sevilla los preparativos y la salida de una de las expediciones más portentosas y mejor equipadas de aquella época convencido de la rentabilidad que tendría aquel viaje en busca de especias, como la tuvo al final, pese a todos los problemas y la pérdida de la mayoría de sus tripulantes y naves.

 

Unos 250 hombres iniciaban un larguísimo viaje que duraría unos tres años y del que sólo regresarían un 8 de septiembre de 1522, una nave la nao Victoria y 18 tripulantes famélicos que desembarcaron en los muelles de la Triana hispalense y se dirigieron a la capilla de la Virgen de la Victoria que tenían como patrona de aquella expedición, tras haber completado la mayor hazaña náutica de la historia de la Humanidad.

 

Es razonable y significativa la importancia que siempre se dio en Canarias, y muy en especial en este puerto grancanario a los viajes aurorales de nuevos mundos, de novedosas rutas, y de proyección de un futuro distinto para la humanidad como los de Cristóbal Colón y el de Magallanes-Elcano, pues en ello residía mucha de la trascendencia e importancia que para la Humanidad tendrían siempre enclaves como esta Bahía de Las Isletas, este Puerto de la Luz, hoy uno de los más importantes y estratégicos de todo el mundo, cuyo primer proyecto lo trazara en 1785 el marino de origen isleño Domingo de Navas Grimón y Porlier, que llegará a ser teniente general de la Armada.

 

Este tiempo largo de conmemoración que ahora se inicia entre este año de 2019 y 2022, en el que podremos sumergirnos en relatos como el de Antonio  Pigafetta, testigo y cronista de esta expedición o en este novedoso documento del que tanto se habla en estos días, que demuestra cómo Juan Sebastián Elcano impuso su criterio para decidir la ruta con la que dio la primera vuelta al mundo por encima del rumbo defendido por dos de sus hombres de confianza, el piloto griego Francisco de Albo y el maestre Miguel de Roda, debe aprovecharse no solo para rememorar aquella pomposa salida en agosto de 1519, en la Triana hispalense o su paso por el sur de Tenerife, donde se proveyó de brea, un producto que llegó a ser muy significativo en la economía isleña de los siglos XVI y XVII, y embarcó cuatro hombres expertos en la aplicación de aquella resina imprescindible para los barcos de la época, o su recalar por distintos puntos del continente americano, especialmente las terribles vicisitudes que sufrieron en La Patagonia, sobre todo, el descubrimiento de este paso entre océanos, luego bautizado como Estrecho de Magallanes, para revivir toda aquella dramática aventura en los mares del sur donde perdería la vida el propio Fernando de Magallanes, junto con la mayoría de los tripulantes, sino para resaltar lo que supuso aquella decisión trascendental del gran marino español, Sebastián Elcano, de continuar con la nao Victoria navegando en dirección hacia occidente, con lo que completaría la primera circunnavegación de la Tierra y abriría las puertas al concepto de globalización, de encuentro e intercambio humano, económico, cultural, entre todos los continentes.

 

Canarias, y en ella este gran puerto de La Luz, con ineludible enclave atlántico intercontinental, no puede ni debe ser ajena a esta efeméride cuya trascendencia y consecuencia tanta proyección de futuro aportó a este enclave portuario grancanario, que ha sido estratégico en el tiempo y ha transcurrido, pero que aún lo será más en el que está por venir.

Aquí, en este archipiélago, que el célebre escritor Benito Pérez Galdós, nacido en nuestro barrio de Triana, ya definiera en el año 1900 como centinela avanzado de España, en medio del océano, en este populoso, en este populoso y cosmopolita Puerto de La Luz de tanta historia y tradición marinera, se debe rememorar con rigor y altura de miras este episodio del devenir de la Humanidad que forma parte de la historia náutica que ha dibujado en mucho su existencia y su importancia naval.

 

Y para ello, se ha escogido erigir este monumento obra del destacado escultor grancanario Máximo Riol, que representa esa gesta de la primera circunnavegación de la Tierra y que así se titula, y que ahora se procederá a inaugurar.

 

Con los versos de Tomás Morales, el gran cantor de los puertos y mares grancanarios, habrá que decir una vez más, ahora en recuerdo de aquellos hombres de mar que hace 500 años iniciaban en su paso por las aguas del Archipiélago canario, una épica de aventura naval reconocida en la figura de Juan Sebastián Elcano con el lema inmortal de:

“Primus Circumdedisti Me”, -que el mar es como un viejo camarada de la infancia a quien estoy unido con un salvaje amor. Yo respiré de niño su salobre fragancia y aún llevo en mis oídos su bárbaro fragor. ¡Oh, gigante epopeya!, gloriosos navegantes que a las sombras vencisteis y a la borrasca fiera. Gentes de recios músculos, corazones gigantes, yo quisiera que mi alma como las vuestras fuera”.

 

Finalizada la intervención del Cronista, Juan José Laforet, se procede al izado de la bandera conmemorativa del V Centenario Primera Vuelta al Mundo, que se sitúa en la glorieta al pie del monumento. Seguidamente se procede al descubrimiento de la placa y escultura monumento conmemorativa realizada en bronce, con dimensiones de 3x2,50, que se erige sobre un pequeño montículo centrado en la rotonda frente al Aquarium Poema del Mar, obra escultórica de Máximo Riol, realizada en bronce de dimensiones 3x2,50 que se erige sobre un pequeño montículo cubierto de picón centrado en la rotonda frente al Aquarium Poema del Mar, ubicada en el exterior en torno al Muelle de Sanapú y Muelle de Santa Catalina del Puerto de La Luz.    

 

Interviene el escultor Máximo Riol Cimas, autor de la escultura, y expone:

“Autoridades, Señoras y Señores, mi participación en este solemne acto solamente va a ser para expresar mi agradecimiento a todas las personas que han participado en la consecución de este monumento, que quiere ser un recordatorio a las generaciones venideras de la grandeza de esta gesta tan importante en la historia de España. En primer lugar, hay que decir que hace dos años, don Fernando del Castillo inició las gestiones para que, estas actividades culturales que estamos festejando e inaugurando hoy, las podamos ver en lo que respecta a este monumento para lo cual tuvo que realizar diversos viajes a Madrid con el fin de homenajear al gran navegante Juan Sebastián Elcano con motivo del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo.

 

Tengo que hacer mención especial a la Armada Española, pues, desde el momento que conoció el proyecto expuesto por don Fernando del Castillo Morales, el entonces, Almirante don Juan Sobrino y el actual Vicealmirante don Ignacio Horcada Rubio, se volcaron con su colaboración para lograr este objetivo que hoy entregamos para el disfrute de nuestros ciudadanos.

 

Igual apoyo hemos tenido del Almirante Comandante del Mando Naval de Canarias, don Pedro Luis de la Puente, de su Jefe de Estado Mayor y Comandante Naval, don Eduardo Liberal y de todo su equipo de coordinación. Cómo no, tengo que agradecer al presidente de Asoclub, don Juan José Benítez de Lugo y a don Juan José Laforet Hernández, Cronista de Las Palmas de Gran Canaria, las largas reuniones con la autoridad portuaria y las gestiones que han tenido que realizar para poder financiar la obra, el material y su ejecución, ya que el diseño lo he cedido para poder hacer la ampliación de la escultura.

 

No puedo olvidar al Taller de Tatiana Ruano Santana y Antonio Higinio Rodríguez Sosa, por la rapidez con la que han resuelto la réplica a escala 10/1 y, sobre todo, por su buen hacer. También quiero agradecer a la autoridad portuaria y a todo su equipo técnico su disposición en los preparativos de la rotonda. A los organismos oficiales y empresas colaboradoras, Asoclub Gran Canaria, que ha sido el organizador, Autoridad Portuaria de Las Palmas, Fundación Puerto de Las Palmas, Astilleros Canarias Astican, Satocan, y Aquarium Poema del Mar.

 

Y, para terminar, quiero hacer entrega al comandante del Buque Escuela Juan Sebastián Elcano, don Santiago de Colsa, la pieza original que ha servido para la realización del monumento y, si fuera posible, vayan en el barco otros 500 años por los mares de nuestro mundo en compañía de la Virgen del Carmen. Muchas gracias por su compañía, y antes me han pedido algunas personas que explique el significado de la escultura, es muy fácil: Es una vela latina canaria, un paralelo y un meridiano, simplemente. Sobre el paralelo esculpido figura el lema “Primus Circumdedisti Me”. Muchísimas gracias por su presencia y que la disfruten. Muchas gracias”.

 

Toma la palabra el presidente de Asoclub, don Juan José Benítez de Lugo, que expresa: “Delegado del Gobierno, Alcalde, presidente de la Autoridad Portuaria, Almirante, Consejero de Cultura, Comandante del Barco, que además le damos la bienvenida como siempre a nuestro querido Juan Sebastián Elcano. Desde la sociedad civil lo hemos tenido siempre muy claro, y Asoclub comprendió desde el primer momento la importancia, como ya se ha dicho aquí, que ha tenido la gesta de la circunnavegación alrededor de la Tierra por parte de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Yo creo que esta gesta es tan importante como la que más y, en Gran Canaria, y Canarias en general, lo hemos considerar así. Por eso en ese momento tomamos la determinación de promover esta escultura que acabamos de inaugurar, que ceo que va a quedar para las generaciones futuras el conocimiento de lo que supone la vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano.

 

Quiero agradecer a las personas que han participado para poder llevar a cabo esta escultura como es, Satocan, gracias Juan Miguel, Astican, gracias a los dos hermanos, y como es el señor Kiessling, Aquarium Poema del Mar. Yo creo, que es muy importante darles las gracias a todos ustedes y sepan que desde la sociedad civil siempre vamos a apoyar como testigos a los que tenemos hoy aquí a los guardiamarinas de Juan Sebastián Elcano, nuestro agradecimiento y reconocimiento profundo. Muchas gracias”.

 

Con una ligera lluvia de la que por unos instantes había que protegerse con sendos paraguas, el acto continúa tomando la palabra el Almirante Comandante del Mando Naval de Canarias: “Sr. Delegado del Gobierno, Alcalde, Presidente de la Autoridad Portuaria, Consejero de la Presidencia, Presidente de Asoclub, Comandante del Buque Escuela Juan Sebastián Elcano, queridos amigos, Delegado de Defensa, Jefe del Arsenal, Jefe de Estado Mayor, patrocinadores, buenos días. Hace 500 años España comenzaba una aventura trascendental para la Humanidad. Un viaje del que también fueron testigos ineludibles las aguas de este Archipiélago canario, porque Magallanes no dudó en trazar una parte de la derrota que buscaba hacia el Atlántico sur para saltar a América y alcanzar la especiería.

 

Una expedición que ahora y en los años sucesivos hasta el año 2022 conmemorarán otros puertos de Europa, América, Oceanía, Asia y África, pues con ella no sólo tuvo lugar una hazaña náutica ya imposible de igualar, sino que constituyó el primer hito histórico de lo que hoy conocemos como globalización.

 

Nos reunimos para dejar pública constancia del recuerdo y tributo permanente que Gran Canaria y este gran Puerto de La Luz, quieren hacer a una gesta náutica que tanto contribuyó, no sólo a dibujar el devenir en los siglos siguientes en los que esta bahía de Las Isletas se consolidó como punto estratégico de las navegaciones atlánticas entre tres continentes y en las derrotas hacia otros océanos, sino que constituye un verdadero punto de partida de lo que el futuro deparará a España y a este puerto. Un porvenir político, económico y social vinculado directa e ineludiblemente a la mar.

 

Hoy inauguramos este monumento tan significativo en el corazón portuario de una ciudad atlántica y marinera, por historia y por derecho propio. Una ciudad que en su callejero del cercano barrio de La Isleta ya recoge desde comienzos del siglo pasado los nombres de Fernando de Magallanes y de Juan Sebastián Elcano, como también los de otros marinos célebres, como los hermanos Pinzón, Juan de la Cosa, Vasco de Gama, Américo Vespucio, o Blas de Lezo.

 

Pero, si como señalaba el cronista oficial de esta ciudad, Carlos Navarro Ruiz, en su libro sobre las calles de Las Palmas de Gran Canaria, también se rememoran hechos históricos extraordinarios para que nunca se olviden y sirvan de aliciente en el porvenir, repitiéndoles cuando el caso llegue, es entonces necesario resaltar la extraordinaria importancia que tiene el monumento que ahora se inaugura, en conmemoración de aquel primer viaje de circunnavegación del globo terráqueo, tanto por lo que aquel hito naval significó para el bien de la Humanidad en general, y de España y de este puerto en particular.

 

Cómo por lo que tiene de alumbramiento y enseñanza a las futuras generaciones para que, al pasar ante él, nunca olviden lo que aquel sacrificio de tantos marinos, la mayor parte de ellos españoles, supuso para abrir caminos de futuro. Puede que los nombres de algunas calles, plazas o determinados lugares cambien con el tiempo, pero no tengo ninguna duda de que este monumento que inauguramos hoy será ya inalterable en los siglos venideros, pues el hito histórico que conmemora cuenta con méritos incontestables, más que suficientes para que siempre prevalezca la trascendencia de aquella gesta.

 

Y como toda obra de arte tiene un autor, por grande que sea la efeméride que representa, es de justicia reconocerle y agradecerle su inspiración y su aportación que, en este caso, ha sido absolutamente altruista, convencido de la trascendencia que para su isla tendría que existiera una conmemoración permanente y notoria de la primera vuelta al mundo que culminó el marino español Juan Sebastián Elcano.

 

Por ello nuestra gratitud y reconocimiento a este prestigioso y reconocido artista grancanario que es Máximo Riol, cuyas obras también embellecen otros puntos señeros del contorno marítimo de esta capital, al tiempo que felicitarle por el acierto de la expresión que ha logrado con esta obra escultórica y monumental, pues refleja de lleno la esencia de lo que se quiere rememorar en este 500 Aniversario. Como es lógico la obra no hubiera sido posible sin el esmerado trabajo del fundidor, Antonio Higinio Rodríguez. Máximo y Antonio, muchas gracias, y felicidades en nombre de la Armada, y me atrevo a decir en nombre de cuantas personas estamos hoy aquí arropando este evento.

 

Concluyo con una idea, la de que debemos estar convencidos que un monumento como el que hoy inauguramos con la muy significativa   presencia de la Brigada de Guardiamarinas a bordo del Juan Sebastián Elcano con su Comandante a la cabeza, por cierto, Buque Escuela que ya en su primer viaje, en 1929, atracó en este muelle de Santa Catalina y que es otro monumento y conmemoración itinerante, nunca mejor dicho, de aquella gesta y de sus protagonistas. Gracias, Comandante. Como decía, debemos estar convencidos de que este monumento es un importante y necesaria contribución a resaltar la dimensión universal de esta efeméride plenamente española de hace 500 años, pero rebosante de actualidad en su trascendencia, y en cuya conmemoración estarán también presentes aquellos estados de la comunidad internacional cuyas costas también fueron protagonistas de la gesta y que en este Puerto de La Luz, en esta ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, tienen un ejemplo sólido y muy patente de lo que significó el abrir a un encuentro global, todos los océanos, todos los mares y todos los continentes.

 

Encuentro global que hizo posible Juan Sebastián Elcano, allá por 1522, cuando informó al rey Carlos I, que había dado la vuelta a toda la redondeza del mundo, que había consumado el primer abrazo del mundo, un abrazo español. Muchas gracias”.

 

Por último, toma la palabra el Presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas de Gran Canaria, don Luis Ibarra:

“Muy buenas tardes y bienvenidos nuevamente a este grandísimo Puerto de La luz. Es un placer dar un saludo al señor delegado del Gobierno, al señor alcalde de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Almirante, señor Consejero de Presidencia del Cabildo de Gran Canaria, señores de Asoclub, Capitán de Navío de nuestro magnifico Juan Sebastián Elcano que acabamos de venir hace unos instantes a darle nombre a uno de los muelles interiores de este puerto, Autoridades militares, civiles, ha sido un placer tenerlos aquí hoy.

 

Cuando hablamos aquí de esta gran gesta de España de 1519, yo quiero agradecer a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria por estas VIII Jornadas Navales donde la semana pasada tuvimos la oportunidad de escuchar cuales fueron los orígenes de esta gran gesta, y la verdad, es que me gustaría reafirmar el Tratado de 1479, trece años antes de Cristóbal Colón, el Tratado de Alcazobas, por el cual, el reino de Castilla se hacia con las Islas Canarias y entregaba al reino de Portugal las Azores, Madeira y Cabo Verde.

 

Esto fue un gran éxito en aquel instante porque, evidentemente, los marinos sabían que desde las Islas Canarias era donde mejor se podía intentar cruzar este nuevo mundo que se pretendía alcanzar. Ya seguramente había indicios de que el nuevo mundo estaba más cerca de lo esperado. Gracias a este Tratado de 1479, las Islas Canarias tanto, Gran Canaria, Tenerife, las ocho islas, porque prácticamente todas habían intervenido en el Descubrimiento de América, han tenido su lugar en la historia, hecho que quería reafirmar hoy aquí.

 

Pero yo creo que estamos aquí en un espacio también muy emotivo de un doble encuentro, no solamente en el Puerto de La Luz que ha servido para esta intercontinentalidad, esta unión entre África, Europa y América, pero también estamos en el corazón del puerto en un espacio que hace solo siete años, en el año 2012, se planteó entregar al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para hacer un gran acuerdo Puerto-Ciudad. Aquí empezamos con el ideal de tener un acuario, antes incluso de conocer a la familia Kiessling, aquí les quiero agradecer igual que a todos los que han intervenido en esta escultura, Satocan, Astican, Poema del Mar, porque hayan colaborado siempre en esta idea, en esta oportunidad de poder unir este Muelle de Santa Catalina, donde estamos viendo a nuestras espaldas magníficos cruceros para posteriormente tener un pasaje peatonal que nos permita unir a la Playa de Las Canteras.

 

Poco a poco este espacio se irá abriendo, en las próximas semanas este pequeño resquicio de lo que era el puerto hace unos años o almacén donde teníamos los grupos electrógenos, se va a derruir para ampliar la visión y con la colaboración del Ayuntamiento las naves que tenemos a nuestras espaldas en los próximos dos años serán historia y será un espacio ganado para la ciudadanía.

 

El puerto y la ciudad se dan la mano y es el ejemplo más nítido y es un nuevo esfuerzo de colaboración, en el sentido de mandar siempre un mensaje de que la unión hace la fuerza y siempre hay que buscar los consensos y más en la época en que estamos, y que el Puerto de La Luz siempre ha sido un ejemplo. Muchísimas gracias de corazón a todos por su presencia y realmente es un placer, amigos, tenerlos nuevamente aquí. Gracias”.

 

Finalizadas las intervenciones se interpreta el himno de la Armada. Como testimonio final de este acto, los intervinientes, autoridades, patrocinadores y escultor, posan ante la rotonda que preside la escultura monumento dedicada al V Centenario de la 1ª Vuelta al Mundo (1519-2019), desde el Puerto de La Luz y de Las Palmas de Gran Canaria. Enhorabuena. Gracias.   

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

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