domingo, 08 de diciembre de 2019Director: Carmelo J. OjedaISSN 1885-5636
teldeactualidad
PORTADA > Opinión
Opinión -11/08/2019 - Actualizada a las 10:52
Colaboración

Qué carajo nos está pasando

José Juan Sosa

Qué carajo le está pasando a esta sociedad para asumir el sinsentido, lo absurdo, como algo habitual en su existencia, formando parte de la misma.

 

Sí, amigos, qué coño nos está pasando para que aceptemos como algo normal, incluso saludable, que, a la vez que sufrimos un alarmante crecimiento vegetativo negativo, aumente el número de mascotas en las familias españolas. O, lo que es lo mismo, que los hijos estén siendo sustituido por animales. Que en los parques infantiles de las ciudades las risas desenfadadas de los niños estén dado paso a los gruñidos de las mascotas. Que en los núcleos rurales de población se cierren escuelas al mismo tiempo que aumenten los albergues para los animales de compañía. Que en las ciudades, los pediatras estén cedido sus consultas a los veterinarios...

 

¿Acaso es que la necesidad que -como algo instintivo- sentimos de dar afecto y protección a los hijos, y a los niños en general, como una de las herramientas fundamentales para la supervivencia de la especie humana, la estamos satisfaciendo en nuestras mascota, personificándolas y ofreciéndoles un desnaturalizado cariño, que con frecuencia se convierte en enfermizo?

 

Si así, si estamos desplazando el cariño que la naturaleza nos exige para nuestros retoños hacia nuestras mascotas, jodido vamos. Tan jodidos como que estamos haciendo peligrar nuestra propia existencia como especie, con una forma de actuar descaradamente desadaptada, y, por lo tanto, rayando lo patológico.

 

Además, como dice el sarcástico de mi entrañable amigo Perico, si en nuestras familias sustituimos a los niños por animales, ¿ quién coño va a cotizar en el futuro para que podamos seguir cobrando nuestras pensiones?

 

José Juan Sosa Rodríguez es psicólogo general sanitario y experto en Psicología de Emergencias y Catástrofes.