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Política -01/04/2016 - Actualizada a las 16:51

Manuel Amador: "No estamos en contra de las cabras, pero hay que acabar con las salvajes"

El técnico teldense, director insular de Medio Ambiente, argumenta que las apañadas y abatidas son necesarias para proteger los espacios naturales

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Telde.- La realización de apañadas y abatidas para reducir la población de cabras salvajes en la isla ha topado de frente con las quejas de un grupo de personas que entienden que no se pueden realizar estas prácticas. El director general de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, el teldense Manuel Amador, explicó esta semana en la radio el motivo de esta medida, destinada a intentar preservar los endemismos de los espacios naturales. TA reproduce la entrevista en formato audio.

 

El técnico se desplazará estos días a Agaete para explicar los próximos pasos a dar con el ánimo de conservar, entre otros entornos, el espacio natural protegido de Güi-Güi. Si el Cabildo quiere seguir recibiendo fondos de la Unión Europea para reforestar lugares como aquel, sólo queda mermar la población silvestre de cabras. Es lo que se conoce como 'reubicación de hervíboros', y que sólo puede hacerse de dos maneras: con la captura y agrupamiento de ejemplares a través de apañadas o con su muerte mediante técnicas de caza.

 

Amador indicó a Ezequiel López en Radio Faycán que la primera de estas opciones contienen “un riesgo personal y son menos efectivas.”, pero al tiempo se apresuró a aclarar que en la institución insular “nO estamos en contra de las cabras, sino todo lo contario. De hecho, el Cabildo potencia la ganadería estabulada y el pastoreo en zonas controladas. Se potencia y se ayuda”, redundó.

 

El director general de Medio Ambiente manifestó que “en la isla hay unas 80.0000 cabras, de las que silvestres deben de haber entre 200 y 400. No tienen nada que ver con la ganadería ni el pastoreo”.

 

Ante las críticas lanzadas, reseñó que “la industria alimentaria es la que es realmente dura y cruel con los animales: todo el mundo come carne y no veo que haya esta alarma social. En la última abatida se contabilizaron 77 cabras y lo ideal es que no hubiera ninguna, pero para eso haría falta colaboración de todo el mundo”, apuntó. También dijo que “se han dado diez autorizaciones de apañadas” y apostilló que “si vemos que estas son efectivas, entonces suspenderemos ipso facto las abatidas”. El problema no parece tener solución debido a que las cabras se duplican en estado natural cada 19 meses.

 

Cuestionado sobre actuaciones más inminentes, Amador avanzó que “probablemente la semana que viene ya hayan abatidas” y recalcó que “nos han llegado incluso felicitaciones de alguna organización ecologista porque ven que lo que hay que hacer es esto. No sólo tenemos quejas”, finalizó.