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Sociedad -02/12/2015 - Actualizada a las 12:13

Turcón propone un “paseo sensorial” que una, sin malos humos, a Telde con la capital

El colectivo presenta un proyecto para crear un carril bici y peatonal aprovechando el margen costero de la GC-1 ● La única intervención de relieve afectaría a un tramo de 300 metros
Turcón propone un “paseo sensorial” que una, sin malos humos, a Telde con la capital
Amador (i.), Espiño, Galindo y Monzón, hoy, en la rueda de prensa en el Casino (Foto TA)

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Telde.- Como un auténtico “paseo sensorial”. Así define el colectivo ecologista Turcón lo que podrían disfrutar todas aquellas personas que quieran hacer uso de un proyecto que llevan madurando desde hace tiempo: un carril bici y peatonal entre la costa de Jinámar y el mirador del Tritón. Miembros del grupo, acompañados por el concejal de Medioambiente en Telde y el director insular del área, han presentado esta mañana la iniciativa. Ahora esperan que el Cabildo la financie. TA ofrece fotos del acto.

 

Una de las primeras cuestiones que se destacó en la comparecencia informativa celebrada en el Casino La Unión es que la idea no requiere de un gran gasto económico. La ampliación de la GC-1 acometida hace unos años liberó una franja en el margen derecho de la vía, según se conduce hasta la capital, que ya viene siendo utilizada por amantes del ciclismo y el senderismo. El principal problema estriba en la existencia de una franja de 300 metros, a la altura del complejo de potabilizadoras de Piedra Santa y de la central eléctrica de Endesa, donde sí que se haría necesaria una intervención de cierto calado: la construcción de una pasarela o la depresión del sendero para que este no quede a la misma altura que la plataforma habilitada para el tráfico rodado.

 

El presidente de honor de Turcón, José Manuel Espiño; el titular del cargo ordinario, Honorio Galindo; el director insular de Medio Ambiente, Manuel Amador; y el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Telde, Álvaro Monzón, avanzaron este visionario proyecto ante una nutrida representación de medios audiovisuales. Entre otras cosas, lo que se dio a entender es que debe ser el Cabildo de Gran Canaria la institución que impulse el paseo.

 

Un viejo sueño

Espiño alegó que lo tenía en mente desde hace unos 30 años. El 90% del trazado prácticamente ya existe, y lo que se pretende es hacer que la isla cuente con una infraestructura que es más que habitual en la Península, donde se puede caminar o pedalear en paralelo a la costa desde Finisterre, en Galicia, a la frontera con Francia, por poner un ejemplo. Entienden los defensores de este canal que el mismo no sólo supondría una alegría para los amantes de la bicicleta, sino que también repercutiría en el ámbito económico y turístico al ser muchos los turistas que llegan a Gran Canaria y que estarían más dispuestos a descubrir sus encantos con la ayuda de una bicicleta o unos bastones antes que circunvalarla a bordo de un vehículo a motor.

 

Desde el punto de vista técnico, postulan la creación de un carril mixto de tres metros de ancho. En su interior se delimitarían un carril de ida y otro de vuelta para las bicis y un sendero peatonal. De alguna forma, reflejaría lo que ya se encuentra dispuesto en la Avenida Marítima de la capital grancanaria.

 

Una pantalla verde y una barrera protectora

Para mitigar los efectos adversos de la cercana presencia de la autovía, Turcón propone la creación de una pantalla verde conformada con vegetación endémica, con profusión de tabaibas y cardones. Su altura sería discreta, y junto a una barrera protectora de seguridad serviría para minimizar el impacto del tráfico rodado, amortiguar la contaminación acústica, mejorar la estética de la carretera y dar seguridad a los usuarios. De la misma forma, esta barrera se fabricaría con elementos resistentes a la maresía.

 

La ruta discurriría entre dos puntos bien definidos: la estatua del Tritón emplazada en el vértice sur de la playa de La Laja y el enlace de la GC-1 con la antigua comarcal C-812. En el tramo pendiente de resolver se plantean las dos opciones antes citadas -pasarela o depresión del sendero-, siendo los ecologistas más favorables a la primera de ellas.

 

Igualmente, los defensores del proyecto apuestan por la creación de una conexión con el centro de interpretación de la Lotus Kunkelii, pendiente de inauguración ante la playa de Jinámar y ponen en valor los beneficios de una infraestructura que facilitaría tanto la visita de los yacimientos arqueológicos que pueblan este borde nororiental de la isla como la asistencia a los complejos comerciales de la plataforma costera teldense.

 

No más de 30 minutos y al golpito

Sus cálculos, por último, establecen que esta ruta se cubriría en 15 minutos y se utiliza una bicicleta y en el doble de tiempo si el medio de transporte son, sencillamente, las dos piernas. De dinero, eso sí, no se habló. No hay una estimación presupuestaria concreta de lo que puede costar este equipamiento. Una actuación en la que, recalcan, creen que deben implicarse el Cabildo de Gran Canaria y los ayuntamientos de Telde y Las Palmas de Gran Canaria con el respaldo y la colaboración de la Demarcación de Costas en Canarias.

 

Decálogo

Los comparecientes aportaron un decálogo de beneficios de este proyecto. Según ellos, su ejecución es una reivindicación popular, su coste es bajo, ayuda a mejorar la movilidad, fomenta los deportes en la naturaleza, posibilita la conservación y el conocimiento del patrimonio etnográfico y arqueológico de ambos municipios, potencia también el conocimiento y la conservación de la riqueza botánica del litoral, favorece el conocimiento y cuidado de la riqueza paisajística de la costa este, incorpora una pantalla verde, favorece una vida más saludable y genera un recurso turístico de primer orden.