25/03/2020 - 10:04

Aquellas pequeñas cosas

TA ofrece una reflexión sobre el discurrir diario en estos días de contingencia sanitaria

Aquellas pequeñas cosas
Gaumet Florido (Foto TA)

GAUMET FLORIDO

Amanecer a diario junto a Noelia, oír de fondo el ‘vamos a ver cómo despierta España’ de Íñigo Alfonso en RNE, el aroma a cacao de mi leche mañanera, las tórtolas que le cantan al sol en el flamboyán de la acera, el abrazo y los miles de besos de buenos días a Mario y a Bruno, la brisa fresca de la calle cuando salgo, la subida al cole de mis hijos, el sorteo de los 1.000 euros que dan en la radio, la tertulia de la canallesca, la de Evaristo, que ameniza mis regresos, el café, a solas, en casa, frente a La Aventura del Saber, mis balsámicos kilómetros de recorrido en coche...

 

Los 45 minutos de música sin interrupción de Cadena 100, ese momento diario en que mi padre se me hace presente, la satisfacción íntima de una plaza para mi Dacia en la jungla del Sebadal, los periódicos de la puerta, la baldosa suelta que nunca logro esquivar cuando pongo un pie en la redacción, el supersticioso rodeo que siempre le doy a mi sección, la rutinaria visita al tablón de los chachi chungo, la porfía del día con Luisa, la ácida crítica de Victoriano, la compañía silenciosa de Jesús, Yeya que no me entiende, el café con Patricia, Ronald que se ríe de mi torpeza digital, el ‘cuéntame, qué tienes hoy’ de Vicente, el teléfono que suena, el repaso a los boletines, el teléfono que vuelve a sonar...

 

Las llamadas, hasta veinte, de ida y vuelta, la de Carmelo que no falte, el reportaje pendiente, la entrevista que no sale, el reloj que marca las dos, las prisas por evitar la salida del muelle que colapsa el polígono, la cola castigo hasta Torre Las Palmas, el ‘ay, mi hijo, que ya se te ha enfriado la comida’ de mi madre, su lista diaria de achaques, el griterío de mis sobrinas escaleras arriba, la mirada tímida de Inés, el truco de Paula para sacarle otra galleta a su abuela, la candidez esquiva de Miriam, la sonrisa traviesa de Javier, la bondad de Fernando, la noche que me cae sin acabar la página, la redacción semivacía, la guasa con los que nos quedamos siempre los últimos, los millos prestados de Luis...

 

La cena que me espera en casa, la peli que nunca acabo, la lectura en la cama, los asaderos con mis hermanos, la tertulia política con mis suegros, los planes de verano, el arroz en familia de Temisas, la compra semanal de revistas, los partidos de fútbol sala de los sábados, el plan de salidas de cada finde, mi cita anual con la Traída del Agua...

 

Por todas estas pequeñas grandes cosas, cojo fuerzas y resisto. Ojalá pueda recuperar esta rutina.

 

Gaumet Florido Medina es periodista y redactor de Canarias7 en Telde.

 

Comentarios

  • Ana María Florido
    25/03/2020 - 15:39

    La vida Gaumet, en definitiva, son los cúmulos de momentos, experiencias, problemas, que nos hace avanzar. Cuando esto haya pasado, que lo bueno de los momentos en casa, nos valga para hacerlos presentes, y aprendamos de ellos, desterrando lo que dañaba nuestro día a día, por la falta de tiempo, las prisas, los malos hábitos adquiridos. Eso espero, que sea una oportunidad para mejorar .

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