21/01/2020 - 20:39

El triunfo del bullying

TA ofrece una reflexión del periodista teldense Ronald Ramírez sobre el caso ocurrido en el IES Profesor Juan Pulido Castro

El triunfo del bullying
Ronald Ramírez (Foto TA)

RONALD RAMÍREZ

Pocas veces un reportaje me había tocado tanto la patata. Cuando escribía sobre el caso del adolescente de Telde que sufre acoso escolar desde que un compañero le suplantase la identidad en Instagram y se dedicara a insultar al resto de los alumnos a través de dicha cuenta falsa, sentía una enorme impotencia pensando en el infierno por el que tiene que estar pasando ese pobre niño que está empezando una nueva etapa en el instituto.

 

Y es que el salto del colegio a la secundaria suele ser el que más cuesta porque se llega a un sitio nuevo, siendo de los más pequeños y rodeado de desconocidos. A esa edad, aunque siempre depende de la personalidad de cada uno, lo que prefieres es pasar desapercibido. Nervios, obsesión por el qué dirán y el propósito de integrarte en el nuevo mundo. Encajar es el primer objetivo.

 

«Con el archivo del caso del niño que sufre acoso escolar en Telde, la Fiscalía de menores protege a los malos y desampara a los débiles»

 

Pues lo que supera por mucho una broma pesada hizo que a los pocos meses de aterrizar, la víctima ya estuviera señalada por todos, fuese objeto de inquina y amenazas, y protagonista absoluto sin haber hecho nada ni haberse metido con nadie. De repente era un ciervo en una selva plagada de tigres.

 

«El martes van a quedar todos para pegarte», le advertía una niña, quizá con la conciencia tocada al saber que él no tenía culpa alguna, pero con el cuidado de no acercarse demasiado al apestado, no vaya a ser que ella también recibiera. La mayoría pensaban que el chico nuevo era el que les había insultado. Encima, el culpable compartió el número de teléfono de la víctima para que los más grandes se cebasen con él. Casi nada.

 

Al joven se le hunde la vida y, aunque su madre hace lo posible para proteger a su niño, a su razón de ser, aterrada con la idea de que el pequeño pueda caer en una depresión y hacer cualquier tontería, se ve sola. Porque la policía responde de maravilla, pero la Fiscalía de menores archiva su caso y se olvida del tema. Prefiere no estar metiéndose en problemas cuando los implicados son menores de 14 años. Y, entonces, ¿ya está? Gana el abusador, el que actúa con mala fe. Y no duden de que lo volverá a hacer. Total, no hay castigo. Barra libre para el bullying.

 

Es inadmisible que la justicia no actúe para proteger al débil, al indefenso. Con las redes sociales, a los agresores se les abre un nuevo mundo lleno de posibilidades y hay que tener herramientas para detenerlos. «Como le pase algo a mi hijo no respondo», repite con desesperación su progenitora. Normal. Esa es la reacción que genera el desamparo de las leyes y la injusticia. Piensen que harían ustedes si ven a lo que más quieren siendo objeto de un maltrato sistemático. Bueno, es mejor que el que se ponga en la piel de la madre sea el que archivó el caso. Con su decisión ganaron los malos.

 

Ronald Ramirez Alemán es periodista y redactor de Canarias7 en Telde.

 

Comentarios

  • Marisol Fernández
    22/01/2020 - 18:57

    Felicidades sr Ramirez x su reflexión, lo ha clavado.Es muy duro que se olvide a la víctima y su familia,causando más drama y dolor con ese mirar a otro lado.Eso porque no les ha ocurrido a ellos,sino otro gallo habría cantado.Estas conductas dan carta Blanca a estos futuros personajillos que ven que tienen derecho a hacer lo que quieran y como quieran .Muy doloroso el tema. .

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  • Patricia Reyes
    22/01/2020 - 18:55

    Invisibilizar a la víctima es premiar al abusador, es darles carta blanca para seguir acosando y machacando la autoestima y seguridad de una persona que ya de por sí suele ir justita de ambas en esa etapa adolescente. Y en este caso los culpables son los mismos que predican con las fórmulas anti bullying escuela por escuela.

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  • Patricia Reyes
    22/01/2020 - 18:50

    En su momento no recibimos apoyo alguno del profesorado, aunque a veces quiero creer que muchos desconocían la situación. Pero también hubo ocasiones en las que el propio profesor culpabilizaba a la víctima cuando tenía el valor de buscar ayuda o de defenderse. Que esta situación siga repitiéndose y que sea la fiscalía quien hace oídos sordos demuestra una vez más q son los cómplices del abusador.

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  • Patricia Reyes
    22/01/2020 - 18:46

    Y sé de compañeros que lo pasaron aun peor que yo, llegando incluso a la agresión física. Las secuelas las lleva uno siempre, o al menos fue mi caso durante mucho tiempo. Ser sometido a constantes humillaciones, burlas, insultos, 'bromas' pesadas, robos etc. Merman la seguridad y la autoestima de una persona hasta modificar gran parte de su carácter, aun fuera del entorno escolar.

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  • Patricia Reyes
    22/01/2020 - 18:41

    Es una expresión por dios, no está hablando del tubérculo, está usando una expresión que nadie en Canarias utiliza reemplazando patata por papa. Nos ponemos el carnet VIP de la cultura canaria cuando ni procede y para otras cosas no sacamos la cara por nuestra tierra ni a palos. Leer esto a mis treinta años es realmente descorazonador. Viví muchos episodios de bullying durante el instituto y

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  • Antonio Hernández
    22/01/2020 - 11:55

    Se nota los estudios en peninsular, le ha quedado la patata. Espero que empiece a comer papas, de resto muy bien si no desprecias nuestro léxico que es nuestra cultura.

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  • Luis benitez
    21/01/2020 - 23:00

    Muy bien escrito, como dije esto pasará hasta que algún padre aga JUSTICIA

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