14/06/2018 - 09:33

La mano invisible del Neptuno

TA ofrece el cuento de un argentino que residió 15 años en Telde, donde nacieron sus hijos

La mano invisible del Neptuno
Los niños de la pareja argentina mirando la escultura del Neptuno de Melenara (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Una familia Argentina que residió durante 15 años en Telde, donde nacieron sus dos hijos, solía acudir frecuentemente a la playa de Melenara a contemplar la escultura del Neptuno.

 

Diego Vega Laiun escribió un cuento muy bonito titulado La mano invisible del Neptuno que su mujer Raquel Lubary Sánchez ha enviado a TELDEACTUALIDAD desde el país sudamericano para su publicación.

 

“Nos gustaría cedérselos y sería bonito que lo pudieran publicar ya que quien más puede apreciarlo es el pueblo de Telde", indicaba en el correo remitido a este diario con una foto de sus dos hijos mirando la escultura diseñada por Luis Arencibia.

 

La mano invisible del Neptuno de Melenara

Había una vez una estatua llamada Neptuno que vivía en la playa de Melenara y todos creían que era el rey.

 

Era de bronce tan pícaro y brillante de día , oscuro durante la noche, como son las noches del mar.

 

Le gustaba mirar a las gaviotas remarse en las suaves olas de su querido mar. Les dejaba posarse gentilmente sobre sus hombros y en la cabeza para que descansen. Neptuno sostenía orgulloso con su mano invisible un tridente. Un día una gaviota le pregunto:

“ querido Neptuno por qué tu mano es invisible?”

 

Entonces la estatua manca abrió los ojos grandes como las alas de las gaviotas cuando remontan vuelo y con sonrisa pícara, en voz baja para que el cielo no oiga, le contó el secreto…

 

Había una vez una estatua de bronce pícara y brillante durante el día , oscura durante la noche, como las noches de mar. La estatua era amiga de las olas, las gaviotas, los niños, peces y todos quienes gustaban pasear por la playa.

 

Una tarde vio como una ola que hamacaba a su amiga gaviota se enfadó y comenzó a hacerle daño. La ola era tan fuerte que no dejaba a la gaviota remontar el vuelo. Entonces la estatua le gritó para que la dejara en paz, pero la ola estaba tan enfadada que ni le hacía caso. La golpeó con tanta fuerza una y otra vez que le rompió el ala. La gaviota intentaba mantenerse a flote con sus últimas fuerzas. La piadosa estatua dio un golpe con su tridente en el suelo como golpean los reyes con su cetro cuando se enfadan, el golpe fue tan fuerte que su tridente quedó incrustado en la base del pedestal.

 

Una vez tuvo su mano libre , la posó sobre la gaviota para protegerla hasta que la furiosa ola desapareció bajo el mar arrastrando consigo la mano de Neptuno. Había perdido su mano derecha, la misma que usaba para blandir su temible tridente.

 

Cogió a su querida amiga mal herida y la posó cuidadosamente sobre su hombro. Con los restos de coral que las algas habían llevado a sus pies le hizo una venda y cuidó de ella todos los días, dándole de comer con la mano que le quedaba mientras su amiga gaviota se recuperaba.

 

Todos en el reino del mar comenzaron a mofarse de la estatua manca.

 

Pero a la estatua solo le importaba que su amiga gaviota se curase , siguió cuidándola día tras día, cambiando sus vendas una y otra vez con los corales que las piadosas algas dejaban a sus pies. Mientras todos en el mar se burlaban de ellos.

 

La gaviota iba recobrando sus fuerzas y de a poco, gracias al cuidado y al amor de su querido amigo fue curando su ala maltrecha. Una mañana remontó el vuelo y estaba otra vez flotando sobre las olas de Melenara , que cuando están calmas, son tan amables que regalan cosquillas para hacer reír alegremente…

 

Neptuno sonrió tanto y fue tan feliz cuando vio a su amiga gaviota recuperarse…

 

Sin embargo, todos continuaron riéndose de él, una tosca estatua manca que ya no podía blandir en su mano el tridente de bronce, para qué serviría.

 

Un día el soberbio cielo, que porque mucho ha visto, cree que todo lo entiende, aprovechó la caída en desgracia del monarca del mar y reclamó para sí su reino. Descargó sobre el mar tormentas para demostrar que ahora todo era suyo. Los huracanes comenzaron a soplar con tanta fuerza que llevaron su olas hasta las nubes. Los peces , las gaviotas y todos los seres del mar estaban tan asustados que comenzaron a implorar a su estatua que los salvara de las poderosas garras del cielo.

 

Entonces Neptuno que era muy pícaro y brillante durante el dia , tan oscuro durante la noche como son las noches de mar retó al cielo a un duelo.

 

Le dijo que descargue sobre él toda su furia porque mientras él sea el rey de Melenara ningún cielo iba a robar sus olas.

 

Entonces el cielo que era muy presumido aceptó el desafío y descargó sobre Neuptuno su arma más poderosa, los rayos.

 

Todos los rayos del mundo cayeron sobre el tridente de Neptuno manco de Melenara, cada vez con mas y mas furia. Pero Neptuno sonreía pícaramente desde su pedestal sin sentir coquillas siquiera. Una y otra vez el cielo enviaba rayos a su tridente pero nada afectaba al poderoso rey manco que permanecía inmóvil sobre su pedestal de piedras con las gaviotas posadas sobre sus hombros y las apacibles algas a sus pies.

 

Es que los rayos pasaban de su tridente al pedestal donde estaba clavado y de éste a las mismas entrañas de la tierra, al no tocar el tridente con su muñón, Neptuno era inmune a toda la furia que sobre él descargaba. El cielo nunca se percató de este detalle , cree que porque mucho ha visto , todo lo sabe , estaba tan agotado, ya casi no tenía fuerzas ni rayos para descargar sobre Neptuno, entonces el cielo reconoció su derrota , devolvió al mar las olas, se disculpó con el poderoso rey del mar y se retiró a descansar regalando a Melenara un brillante arcoíris en son de paz.

 

Entonces las olas volvieron al mar y todo su reino volvió a creer en Neptuno, porque el amor y la astucia de una estatua manca no es conocida ni por el poderoso cielo siquiera.

 

Todos creyeron que el mar tenía un poderoso rey , las piadosas algas , los peces, las olas y las gaviotas estaban tan agradecidas que guardaron su secreto. Neptuno simplemente sonrió con sonrisa brillante pícara durante el día , de bronce oscuro durante la noche como las noches de mar.

 

Fue así que una estatua manca de corazón bondadoso derrotó al cielo.

 

Si eres adulto y paseas por la playa de Melenara, verás la estatua y su tridente, si eres niño verás su mano invisible y, tal vez una, gaviota maltrecha en su hombro.

 

Pero todos, incluyendo al cielo, ven a un rey.

 

Comentarios

  • María Ángeles.
    15/06/2018 - 15:44

    Muy enternecedor, me encanta el rey que cuida a Melenara. La adora!!!

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  • Berta
    14/06/2018 - 21:31

    Tan solo observando nuestro alrededor podemos descubrir las historias más bonitas y darles nuestro propio sentido Bravo

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  • Carol
    14/06/2018 - 21:16

    Precioso!! Viva telde!! Ojala sus politicos hagan mas por el municipio

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  • Maria
    14/06/2018 - 21:09

    Precioso.... Que gran relato... Sin palabras

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    0
  • Maria
    14/06/2018 - 21:09

    Precioso.... Que gran relato... Sin palabras

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  • Domingo M. De Oca
    14/06/2018 - 20:13

    Excelente relato, a veces las personas de fuera nos enseñan de las riquezas que tenemos en nuestra isla. Gracias por el cuento que se los leeré a mis nietos.

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  • Domingo Betancort
    14/06/2018 - 16:42

    Muy emotiva la obra y para reflexionar es para sentirse orgulloso de nuestras riquezas culturales que muchas veces sólo son apreciadas por quienes vienen de fuera y quienes vivimos aquí no valoramos.

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  • Eliana L
    14/06/2018 - 16:41

    Hermoso relato , Me encantó!

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  • Nereida
    14/06/2018 - 16:09

    Precioso!!os queremos, 💜vuestro lugar favorito.

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  • veronica andrea
    14/06/2018 - 15:59

    Que hermoso cuento !!! Muy bonito para que todos los niños puedan hacer correr la imaginación... Saludos desde Argentina

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  • Silvia Bibiana taccarello
    14/06/2018 - 15:28

    Muy bien .excelente narración

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  • Catalina
    14/06/2018 - 15:23

    Me consta que cada minuto libre de esos años el Dr. Diego Vega Laiun y su familia visitaban la playa de Melenara. Gracias por publicarlo. Hermosos recuerdos familia!!!!

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  • Ignacio lubary
    14/06/2018 - 15:20

    Lindo relato saludos

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  • Sergio A.
    14/06/2018 - 12:46

    Muy buena narración, faceta desconocida.... Saludos y Besos

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  • Luís Marrero
    14/06/2018 - 11:12

    Muy interesante y bien escrito. Un orgullo que grandes escritores pasen por nuestro municipio y se inspiren en nuestra cultura.

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