La reforma y el Gobierno

TA ofrece la columna diaria de Rafael Álvarez Gil

La reforma y el Gobierno
Rafael Álvarez Gil

Derogar la reforma laboral es derogarla. Y ese fue el compromiso que adquirió el Gobierno de coalición de izquierdas y, especialmente, su vicepresidenta y ministra de Trabajo y Economía Social. Esa premisa, incluso, propició en mayo de 2020 un acuerdo con EH Bildu para prorrogar el estado de alarma en plena pandemia. En principio, no debería haber mayor complejidad. Se cruzan los textos negro sobre blanco y listo, lo que está vigente ahora con lo que hubo antes de las reformas de José Luis Rodríguez Zapatero y, sobre todo, la determinante, la de Mariano Rajoy que fue más lesiva. Pero hay debate sobre el calado de dicha modificación legislativa que entrará en vigor mediante decreto ley.

 

De seguir así, EH Bildu votará en contra. Otro tanto hará el BNG. El PNV hará lo propio si no garantiza la prevalencia del convenio a escala autonómica con respecto a los sectoriales estatales. ERC y Más País puede que se sumen. Y ya Intersindical Canaria, en el que está agrupada la poderosa federación de enseñanza STEC, ha expuesto su rechazo. Lo único claro es que se recupera la ultraactividad de los convenios vencidos y que eso es, ciertamente, reequilibrar la posición negociadora de los representantes de los trabajadores con la patronal de turno. ¿Pero se revierte la reducción de la indemnización por despido de los 45 días a 33? Negativo. Se mantiene el abaratamiento tanto en el improcedente como en el despido colectivo objetivo por causas económicas (20 días). Ni se garantiza que los ERE estén bajo control administrativo.

 

La credibilidad del Ejecutivo central se juega en la materia laboral. Arnaldo Otegi está articulando un frente en contra de una reforma descafeinada. Lo ha hecho con la misma rapidez con la que Pablo Iglesias trabajó para que prosperase la moción de censura de Pedro Sánchez que interpuso contra Mariano Rajoy. Y ha lanzado la pregunta pertinente: ¿con qué mayoría parlamentaria se piensa convalidar dicho decreto ley?

 

Si no se deroga tal como la clase trabajadora espera la reforma laboral por tener el apoyo de la CEOE, las expectativas electorales de los socios del Gabinete quedarán mermadas. Porque la trayectoria política de Sánchez y Yolanda Díaz pasa, sí o sí, por respetar e ir de la mano de la izquierda plurinacional. Y el logro de la ministra, al que ha destinado todos sus esfuerzos, en este instante mismo no cuenta con los consabidos respaldos. Si no hay aprobación en el Congreso de los Diputados el Gobierno de Sánchez quedará tocado y, probablemente, rumbo al adelanto electoral. Sin EH Bildu, PNV, ERC, BNG… se acabó la estancia en La Moncloa porque sin derogación de la reforma laboral del PP tampoco se antoja viable ratificar los Presupuestos Generales del Estado de 2023. El PSOE olvida que accedió al poder en 2018 gracias a una moción de censura que contó con el voto a favor del espacio político mencionado, incluso de los escaños que obedecían a Carles Puigdemont. Una realidad que si desdeña le costará el Gobierno. O se ampara la plurinacionalidad o se ata el PSOE a una gran coalición con el PP. No hay más.

 

Comentarios

  • Lucía Vega
    27/12/2021 - 09:23

    La plurinacionalidad, supongo yo salvo que sea mucho suponer por usted, la decidiremos toda la ciudadanía en un referéndum. Pero el problema de la izquierda es dar por sentado algo que no existe y que lo venden como unica solución posible. Y por qué no pensar en un estado regional? O en un estado como el actual? O en un estado federal? Primero encuentren la mayoria en el Congreso para convocarlo.

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