Una encuesta para Nochebuena

TA ofrece la columna diaria de Rafael Álvarez Gil

Una encuesta para Nochebuena
Rafael Álvarez Gil

Para mí Castilla es Miguel Delibes, la sobriedad del alma perpetrada en los más desfavorables. Dudo que en la meseta esta noche el escritor sea tema de conversación en los hogares y sí lo será, al menos en muchos de ellos, la convocatoria electoral anticipada rubricada por Alfonso Fernández Mañueco; una estocada más a Ciudadanos que prosigue en su concurso de acreedores particular de naturaleza política.

 

El sondeo elaborado por GAD3 y difundido por ‘Nius Diario’ arroja una victoria del PP que, en realidad, su interés demoscópico se nutre por las otras derivadas que ofrece: Ciudadanos desaparece (se da por descontado hace tiempo) y el PSOE aun así desciende en escaños, 5 para ser concretos. El otro dato: Unidas Podemos no logra representación. Y aquí no hay Pablo Iglesias que pueda dejar La Moncloa sacrificándose en aras de una comunidad autónoma, como sucedió en Madrid este 2021. Y no obtiene escaño a pesar de que supera el umbral electoral legal establecido en el 3% en Castilla y León, el 4,3% que ostentaría no se materializa en nada. Mensaje inquietante para la izquierda.

 

El panorama que dibuja GAD3 es este: PP, 37-39 (tiene 29); PSOE, 30 (35); Vox, 10 (1); UPL, 1-2 (1); Soria ¡YA!, 1 (0) y Ciudadanos, 0-1 (12). En La Moncloa no les queda otra que preparar un maratón de circulación de Pedro Sánchez por tierras castellanas. No puede acontecer que Ciudadanos quede liquidado y que Unidas Podemos sea una fuerza extraparlamentaria y, con todo, el PSOE retroceda de esta manera. Si se cumple este tablero, será un mensaje que Pablo Casado le reprochará machaconamente al presidente del Gobierno. Puede que recupere hasta la máxima del ‘aznarismo’ invitándole a que se vaya como si estuviéramos ante la agonía de Felipe González.

 

Lo peor que le puede pasar a Casado es que Mañueco no alcance la mayoría absoluta y Vox le ponga contra las cuerdas. El nivel de dependencia hacia la ultraderecha le hará perder votos en otras latitudes del Estado. Recordemos que el PP tanto en Catalunya como Euskadi es un partido que ha ido perdiendo protagonismo de manera creciente hasta ser prácticamente extraparlamentario. Y así no se puede gobernar España. Una fuerza que se aferra al discurso mesetario para contraponer territorios solo ahonda en la problemática irresuelta de la plurinacionalidad. Y eso, desde luego, le ha supuesto un coste en las urnas en los comicios catalanes y vascos. Ese PP de aplicar el artículo 155 de la Constitución pase lo que pase, aunque Sánchez lo apoyase cuando la crisis del ‘procés’, recibe una factura ciudadana en la periferia territorial.

 

La ultraderecha se frota las manos en Castilla y León y en Andalucía. Siente, en términos futbolísticos, que juega en casa. Y la campaña la organizará con una intensidad extraordinaria para estropearle la fiesta al PP. Cuanto más pueda Santiago Abascal achicar la victoria de los populares, su ambición de cara a las generales aumentará. Y un 155 desde Madrid ante Catalunya con Abascal de vicepresidente puede ser políticamente letal para el sistema del 78. Este posible desenlace se dirime primero en estas citas autonómicas que nos lleva a un 2022 plenamente electoral. La amenaza de Vox es real. Y la izquierda debe prepararse. El cronómetro está en marcha.

 

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