03/07/2021 - 14:27

Conmemoración del 422 aniversario del ataque holandés y la gesta de El Batán

El colaborador Jesús Ruiz rememora la invasión por parte de Pieter van der Does

Conmemoración del 422 aniversario del ataque holandés y la gesta de El Batán
Castillo de Mata / Jesús Ruiz

TELDEACTUALIDAD

Telde.- La isla de Gran Canaria conmemora estos días el 422 aniversario del ataque e invasión de la capital por parte del almirante holandés Pieter van der Does, dando lugar a la conocida como batalla de El Batán (1599).

 

Una efeméride que el colaborador de TELDEACTUALIDAD Jesús Ruiz evoca con una crónica y reportaje gráfico.

 

Este año 2021 se conmemora el 422 aniversario del ataque de Van der Does y la Gesta de El Batán (1599), batalla que marcó un hito histórico, en la defensa de Gran Canaria, memoria de una gloriosa jornada tras una de las operaciones de guerra más trascendentales que hayan tenido por escenario el archipiélago canario, porque los canarios supieron arrancar una gran victoria ante el fuerte ataque invasor holandés. 

 

Con afán de lucro económico en el intento de dañar a la economía española y apoderarse de puntos estratégicos para el apoyo de su comercio y en contra de los intereses españoles económicos, comerciales y de potencia y dominio marítimo en el Atlántico, se inicia esta batalla. La ciudad contaba con murallas al norte y al sur y dos fuertes, Santa Ana y Santa Isabel, más el Castillo de La Luz que protegía el puerto. Como fuerzas la componían el Tercio de Las Palmas, 14 compañías de milicias de Las Palmas, Telde, Agüimes, La Vega, Teror, Arucas, Gáldar y Guía. 

 

El almirante Pieter Van de Does (Leiden, 1562-Santo Tomé, 1599), al frente de una potente escuadra compuesta por 74 navíos, puso pie con seis mil hombres de desembarco en un caletón de la bahía del Puerto de La Luz el 26 de junio de 1599. Los días del 26 de junio al 8 de julio, se inician y desarrollan los ataques a esta zona defendida valientemente por soldados, milicianos y grupos de paisanos, procedentes de varios municipios comandados por Alonso Alvarado y Ulloa, Capitán Gobernador Militar de Gran Canaria, (1536, Villa de Valverde de Mérida, Badajoz-1599, Gran Canaria), y su lugarteniente Antonio Pamochamoso. 


Gracias a la cual aquella victoria inicial del atacante holandés se convirtiera en una victoria vencida: “y así será vencida la victoria”, como diría el gran primer poeta de Canarias, Bartolomé Cairasco de Figueroa (Las Palmas de Gran Canaria 1538-1610).

 

Tras duros enfrentamientos, el 28 superan la muralla septentrional que defendía la ciudad. Tomada la ciudad se negocia el rescate de la misma por 400.000 doblas de plata. Ante la negativa, deciden el 3 de julio que una columna de cuatro mil hombres se dirigiera a Santa Brígida. Las milicias locales les sorprenden y son derrotados en el Monte Lentiscal.  

 

Pamochamoso se enfrenta a los holandeses con no más de 400 hombres en el sitio conocido como El Batán, y ante la dificultad del medio y sometidos a una sorpresa total, las milicias isleñas atacan con valor y decisión para obligar a los invasores a una desordenada retirada monte abajo hasta los aledaños de la ciudad. En su huida y como represalia, saquean la ciudad y queman edificios. Se llevan las campanas de la catedral, cañones y productos agrícolas. 

 

A la mañana siguiente los palmenses que no estaban dispuestos a dejar destruir su ciudad, atacan con tal violencia que los holandeses huyeron a sus barcos abandonando el resto del botín. El invasor dejaba un rastro de dolor por las pérdidas humanas y grandes destrozos materiales. El 27 de junio, Alonso Alvarado herido de muerte es trasladado a La Vega (Santa Brígida) a la casa del alcalde pedáneo D. Andrés de la Nuez. 

 

El lugarteniente Pamochamoso manda la Batalla del Batán que con militares, milicianos y naturales del lugar derrota a los holandeses en La Vega de Santa Brígida, y los expulsa por el mar. Se acababa de escribir una de las páginas más heroicas de la isla de Gran Canaria.

 

En el monumento monolito de piedra roja, ubicado en el espacio ajardinado de la trasera del Castillo de Mata, se rinde homenaje a los héroes de esta batalla, grabado sobre su frontal se lee: “Al Glorioso Capitán Alonso de Alvarado Gobernador de Gran Canaria 1595-1599 que al frente del pueblo hecho milicia voluntaria defendió esta isla de la invasión extranjera dando su vida por la unidad y libertad de estas tierras españolas. En Honor a sus héroes el Cabildo Insular de Gran Canaria en el Cincuentenario de su Ley Fundacional Conmemora esta gesta. Diciembre 1962”.


Honor, gloria y memoria a los que defendieron Gran Canaria del ejército invasor, dedicarles la oración:  
“Lo demandó el honor y obedecieron. Lo requirió el deber y lo acataron. Con su sangre, la empresa rubricaron. Con su esfuerzo, la Patria engrandecieron. Fueron grandes y fuertes porque fueron fieles al juramento que empeñaron. Por eso como valientes lucharon y como héroes murieron. Por la Patria morir fue su destino, querer a España su pasión eterna. Servir en los ejércitos, su vocación y sino. No quisieron servir a otra bandera. No quisieron andar otro camino. No supieron vivir de otra manera”.


La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria conmemora este 422 aniversario con un programa de conferencias impartidas en su sede de Vegueta, y una ofrenda floral el viernes 2 de julio a las 09:30, en la Catedral de Canarias, ante la tumba de Bartolomé Cairasco de Figueroa y responso en recuerdo del Capitán Alonso de Alvarado y de cuantos dieron su vida por la defensa de Gran Canaria. Honor y gloria, en su eterna memoria. Gracias.

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

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