23/03/2008 - 10:16

El Molino de Fuego es la industria más antigua de Telde que está a pleno funcionamiento

La industria localizada en la antigua calle de Los Marinos data de 1093 y hoy está regentada por Gonzalo Suárez Sánchez

El Molino de Fuego es la industria más antigua de Telde que está a pleno funcionamiento
Vista de la calle de Los Marinos, en San Gregorio (Luis A. López Sosa)
TELDEACTUALIDAD
Telde.-El Molino de Fuego, situado en el barrio de San Gregorio desde 1903, es uno de los pocos molinos que trabajan el millo del país en la Isla. Pero una de las grandes peculiaridades de este establecimiento, regentado por la cuarta generación Sánchez, es que durante años el millo ha sido de ida y vuelta.

Gofio de trigo, de cebada, de maíz especial, argentino, harina de gofio... En el Molino de Fuego que regenta actualmente Gonzalo Suárez Sánchez, la quinta generación en el negocio familiar que aún supervisa su tío José Juan Sánchez Ramírez, se produce de todo, pero el producto estrella es el gofio de millo del país. Aunque sena pocos los molineros que lo reconozcan, en la Isla sólo dos de los diez grandes molinos que perviven trabajan verdaderamente, sin mezclas, el millo del país. En el caso del Molino de Fuego de San Gregorio se suma la peculiaridad de que durante años, y hasta hace bien poco, el millo ha sido de ida y vuelta, según un reportaje que hoy publica Canarias7 con la firma de la periodista Patricia Vidanes. 

«Durante varios años cultivamos el millo del país en Argentina, concretamente en Bahía Blanca», cuenta Gonzalo Suárez. Aunque parezca, «resultaba mucho más barato mandar para allá la semilla, cultivar allí el millo del país y luego traerlo, que hacerlo aquí». Y es que, a través de un acuerdo con el propietario de una finca, Molino de Fuego cultivaba en Argentina el millo del país y los cultivadores «no cobraban con dinero, sino que se quedaban con el resto de la planta, que utilizaban para los animales». Así de fácil; cada seis meses importaban unos 60.000 kilos de millo del país producido en Argentina.

Un producto en alza. Pero para Gonzalo Suárez lo de Argentina es un anécdota más. Se muestra orgulloso de que el gofio esté en alza. «Ahora mismo el gofio de millo argentino se vende más porque es más barato», pero puntualiza que se vende «más volumen en las tiendas». Sin embargo, los canarios, los que han provocado un gofio y otro, aprecian la diferencia. «En la tienda se vende mucho más el gofio de millo del país, el de Canarias de toda la vida». Clientes buenos son también los sudamericanos, que adquieren para su gastronomía la harina de gofio o el frangollo. 

Cultivo. En el municipio de Telde se cultivan en la actualidad cerca de 11 hectáreas. Sin embargo, como bien sabe Gonzalo Suárez, los agricultores no lo comercializan, sino que lo utilizan para dar de comer a los animales. Y pierden con ello, porque en el Molino de Fuego les cambiarían «cada saco de millo del país por tres de millo corriente». Pero, por ahora, no hay negocio.

Por cierto que Suárez afirma que el tema de los biocombustibles, unido a la crisis monetaria actual, está haciendo daño al sector, pero asegura que aguantará el tirón sin castigar al consumidor. «El biocombustible ha hecho que el precio de la materia prima suba en torno al 30%». En el Molino de Fuego incrementaron el valor de los productos en agosto de 2007. Ahora mantienen los precios «para vender más», porque, dice Suárez, «no podemos matar al cliente fijo»; al contrario, hay que fidelizarlo hasta que la crisis pase. Mientras, son muchos los compradores que nacen, sobre todo en el mundo de la hostelería. «El Molino de Gofio vende harina de millo al 90% de las panaderías de la Isla» pero ahora, además, pizzerías, restaurantes y hoteles están demandando harina de gofio. «Se están haciendo auténticas maravillas con el gofio. Cosa rica».
 
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