25/02/2018 - 20:16

Lisandra Lussón: "Los médicos dijeron que fui muy afortunada al despertarme"

La jugadora cubana del Rocasa sufrió dos tromboembolismos en enero

Lisandra Lussón:
Lisandra Lussón durante un partido contra el Atlético Guardés (Foto Juan Luis Recio / RFEBM)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Los médicos que trataron a la jugadora cubana del Rocasa Gran Canaria, Lisandra Lussón, tras sufrir dos tromboembolismos, le dijeron que fue "muy afortunada" al despertarse rápidamente después de su desmayo, porque de no haberlo hecho "no lo estaría contando".

 

Lussón, de 32 años y natural de La Habana, sufrió el episodio vascular a principios de enero, durante el entrenamiento de su equipo.

 

"Un mes antes ya padecía muchos dolores en el pie izquierdo por las noches, cuando estaba relajada o durmiendo. Mientras entrenábamos fui a coger un balón que me pasó mi compañera Sayna (Mbengue), pero creo que no lo recepcioné y me desmayé", ha recordado la jugadora a EFE. Según sus compañeras y técnicos, Lisandra estuvo inconsciente durante aproximadamente un minuto.

 

"Cuando me desperté estaba en el suelo sin saber qué me había pasado. Sentía que había mucha circulación de la sangre en mi cuerpo, tenía muchos calambres y no respiraba bien. Me sofoqué al no saber qué me pasaba, y me recomendaron que me calmase, hasta que llegó la ambulancia", ha explicado.

 

Tras ser atendida en el centro de salud de Las Remudas (Telde), Lussón fue derivada al Hospital Insular de Gran Canaria, acompañada por el fisioterapeuta de la entidad, Noel Moreno.

 

"Estuve en Urgencias del Insular, me hicieron pruebas y me dijeron lo que tenía y que todo había comenzado por el dolor en la pierna izquierda, en la que había sufrido una contractura y donde también tuve problemas en el tobillo. Al día siguiente me pasaron a planta, y estuve allí cinco días", ha indicado.

 

Durante su ingreso en el hospital de la capital grancanaria, los doctores revelaron a la jugadora que su percance pudo producirse por algún golpe recibido y que no hubiese sido tratado, y reconocieron que es muy difícil detectar un problema en una arteria.

 

"Me dijeron que fui muy afortunada al despertarme y salir de la disnea y el síncope que sufrí, porque de no ser así no lo habría contado", ha señalado.

 

Próxima a cumplir los dos meses de baja, Lisandra está evolucionando satisfactoriamente. "Ahora me tomo una pastilla diaria para que circule bien la sangre, y anteriormente me inyectaban otro anticoagulante. Estoy esperando a hacerme unas pruebas para ver si puedo empezar a correr, porque al tener la sangre tan líquida no puedo tener contacto físico ni caerme", ha desvelado.

 

Lisandra, licenciada en Educación Física, se ha planteado dejar el balonmano si ve que puede estar en riesgo su salud. La jugadora se muestra muy agradecida a todos los que la han apoyado en estos difíciles momentos, en especial a su compañera de equipo y de vivienda, la argentina Manuela Pizzo. "Manu me ha ayudado mucho, al estar yo sin mi familia en Gran Canaria. Al principio veía mucha televisión, pero llevo un tiempo saliendo un poco más, porque no me asfixio tanto al caminar. Soy muy positiva y espero que salga todo bien, para seguir aportando mi granito de arena al Rocasa", ha asegurado.

 

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