14/03/2018 - 06:57

La psicóloga Pino Lorenzo trata en Telde la situación de la mujer y Freud

Este miércoles, en el marco de la exposición colectiva de pintura 'Gustav Kiss'

La psicóloga Pino Lorenzo trata en Telde la situación de la mujer y Freud
Cartel del evento (Foto TA)

TELDEACTUALIDAD

Telde.- Pino Lorenzo López, licenciada en Psicología por la UCM y psicoanalista por la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero, hablará este miércoles en Telde sobre la mujer en la sociedad vienesa: Freud y Klimt.

 

Lo hará en el Teatro de Telde a las 19.30 horas en el marco de las actividades complementarias de la exposición colectiva de pintura dedicada al pintor austríaco Gustav Klimt, de alumnos de la Academia de Dibujo y Pintura José Sosa Servan, inaugurada el pasado día 2 y que se mantendrá abierta hasta el próximo 23 de marzo.

 

El ciclo de charlas paraleras a la muestra se inició el pasado 7 de marzo con la conferencia de Daniel Montesdeoca, director del Museo Néstor de Las Palmas de Gran Canaria, quien disertó sobre A cada tiempo su arte: Gustav Klimt, Egon Schiele, Koloman Moser, Otto Wagner.

 

Crónica de la exposición y de la conferencia de Daniel Montesdeoca sobre el arte en tiempos de Gustav Klimt

por Jesús Ruiz Mesa

El programa de actividades culturales comprendidas en la Exposición Colectiva de pintura Gustavo Kiss 100 Años Visionando a la Mujer, dedicada a la obra del artista austríaco Gustav Klimt (Baumgarten, Viena, 1862-1918), organizada por la Escuela de Dibujo y Pintura del profesor José Sosa Serván de Telde, como participación del programa cultural establecido por la Concejalía de Cultura, Gestel y Cultura Telde del M. I. Ayuntamiento de Telde, para el primer trimestre de 2018, se inició el viernes 2 de marzo con la inauguración de la muestra en la que, una vez más, se ofrece al público visitante la opción de conocer a pintores universales que han marcado el desarrollo del mundo artístico mundial, y las obras que como legado desde colecciones privadas hasta las permanentes se exhiben en los museos internacionales más conocidos.

 

En su preocupación desde la colaboración cultural y compromiso con la sociedad, el profesor José Sosa Serván, con una serie de colaboradores y colaboradoras imprescindibles para este magnífico proyecto, expone en cada muestra, que ya son numerosas, una media de dos anuales, perfectamente organizadas desde su escuela taller con arreglo a un estudio pictórico desde el propio aprendizaje y práctica en el desarrollo de las inquietudes, sensibilidades e inspiración artística de sus alumnos y alumnas sobre el tema que lleva un amplio tratamiento desde el biográfico, histórico, personal, pictórico y el lugar en el mundo del arte conseguido por el pintor sobre el que trata cada monográfico, con unos resultados excelentes de asistencia e interés por las obras expuestas, el mensaje captado y transmitido sobre el lienzo por los alumnos y el efecto cultural sobre el público interesado en cada muestra.

 

Exposiciones que se complementan en gran manera con la serie de ponencias, coloquios, etc, directamente relacionadas con la obra de cada artista en estudio, en este caso la recién inaugurada muestra dedicada al pintor Gustav Klimt, que con el título de “Gustav Kiss 100 años visionando a la mujer”, con la intervención del doctor en Historia del Arte, don Daniel Montesdeoca García-Sáenz, y otras especialidades como Psicología, Filología, narraciones que integran el programa de actos, se exhibe en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura Teatro Juan Ramón Jiménez de Telde, desde el 2 al 23 de marzo del año en curso.

 

La tarde del miércoles 7 de marzo tuvimos la oportunidad de contar con la presencia de una personalidad académica especializada en Arte con mayúsculas, el Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, don Antonio Daniel Montesdeoca García-Sáenz, director del Museo Néstor de Las Palmas de Gran Canaria, que impartió la conferencia “A Cada Tiempo su Arte: Gustav Klimt, Egon Schiele, Koloman Moser, Otto Wagner”.

 

Recibido en el salón de conferencias por José Sosa Serván, y por la colaboradora y coordinadora, Mari Carmen Ramos, presenta el acto la comunicadora y presentadora, Esther Rodríguez, que dan la bienvenida y agradecimiento al ponente y al público asistente. Con la proyección de una selección de imágenes sobre el tema a tratar que ayudan a la mejor compresión de los artistas mencionados, sus obras y el contexto histórico y social de la Europa de finales del XIX y principios del XX, y la del tiempo entre guerras, en la que se desarrollaron sus biografías y obras.

 

Daniel Montesdeoca, doctor en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, Magister y experto en montaje de exposiciones por la Universidad Complutense de Madrid. Experto en Arts and Crafts Movement, Modern Sculpture y Art Nouveau on the Continent, por la Universidad de St. Andrews (Escocia). Fue Conservador de la Casa Lis, Museo Arte Nouveau/Art Deco de Salamanca y ha trabajado como Comisario de exposiciones y conferenciante en Europa. También ha realizado numerosos catálogos de arte. Es miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria y de la Comisión de Expertos para la Conservación de Monumentos del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Director del Museo Néstor Martín Fernández de la Torre de Las Palmas de Gran Canaria.

 

Montesdeoca buen experto y conocedor de la evolución del arte y manifestaciones artísticas de finales del XIX y primeras décadas del XX, como un apasionado de la mayor gloria de Europa, y después de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, puente entre dos siglos, indudablemente, se origina la eclosión de todo lo que estamos viviendo a partir de los movimientos artísticos y sociales que se originan desde entonces hasta los actuales. Los movimientos de reivindicaciones femeninas se inician a finales del XIX, durante el XX continúan y el mundo de la mujer, precisamente, ocupa lugares sociales logrados por mujeres valientes, decididas a conseguir el reconocimiento en la sociedad europea y mundial, que se ven reflejadas en el plano artístico, en movimientos intelectuales en los que estaban envueltos los artistas Gustav Klimt, Egon Schiele, Koloman Moser y Otto Wagner.

 

Como lema que figura sobre la puerta de entrada del edificio del Pabellón de la Secesión de Viena, construido en 1897 por Joseph María Olbrich, que construyeron para exponer la obra de Klimt: A cada tiempo su arte y a cada arte su libertad (Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit). Sin figurar en un manifiesto, postulan lo que quieren dar al arte y a la sociedad. Estos artistas aparecen en un mundo con numerosos problemas por resolver, en un imperio de 53 millones de habitantes en 1900 y en una sociedad pujante, rica, en la que la sociedad judía tiene un poder enorme.

 

Unos momentos en el que el colonialismo ocupa un papel político económico y los artistas se nutren de la perspectiva del exotismo que llega de esas colonias. En Viena, donde la sociedad vive un desarrollo arquitectónico de vanguardia, heredando todavía las líneas neoclásicas antiguas, pero con tintes de la Belle Epoque que durará hasta el final de la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, hacia 1918. La burguesía con un papel predominante, la nobleza, un vasto imperio en la que la unidad estaba representada por Francisco José I de Austria.

 

París seguía siendo el centro de la moda, de la cultura, educación, el francés seguía siendo la lengua oficial diplomática, en la Europa central, Viena se convierte en el centro cultural, después Londres y será Nueva York quien tome el testigo. No solo se crean nuevos movimientos en la pintura rompedores con el pasado, ocurre en la literatura, en la música, psicología, filosofía, se imponen cánones de moda, cambios ocasionados por las situaciones políticas y con efecto en la sociedad, desaparición de monarquías, repúblicas, etc, emergiendo generaciones de artistas con otras ideas de cambio y renovación, que recogen y expresan pasiones humanas, experiencias, sentimientos, etc. En Austria, aunque están en el mismo momento cronológico que el Modernismo de Europa, en Viena se realizan obras de arquitectura limpia de líneas, intentando la creación una primavera del renacimiento.

 

Gustav Klimt retrató siempre a la mujer, tenía obsesión por la figura femenina y además la demonizaba o exaltaba con posturas de poder, abiertas al observador, atrevidas, liberándose de las ataduras del machismo, con presencia en la sociedad. Queda de la obra de Klimt el 65% ya que desaparecieron cantidad de obras después de la Segunda Guerra Mundial. Cuando fallece Gustav Klimt, recibe la mitad de su herencia y esa herencia se quemó en su apartamento por una bomba. Es muy importante el personaje de la mujer en la obra de Klimt personificadas en mujeres que revolucionaron estilos de vida en esos años, la danza, el teatro, la imagen de famosas en revistas, cine en la primera década del XX, pero al mismo tiempo sufrieron en su existencia, superando este dolor con el arte. Isadora Duncan. Loie Fuller, la Bella Otero, mujeres que se relacionaron con lo más granado de la época, Mata Hari, Cléo de Merode, Liane de Pougy, la actriz Theda Bara.

 

A principios de la década de 1890, Klimt conoció a la joven Emilie Flöge, quien se convertiría en su compañera hasta el final de su vida. Todo artista es quien es gracias a su profesor. Hans Makart fue el profesor de Gustav Klimt, de donde capta el exotismo japonés que se abre al mundo. Hablamos de artistas que generalmente hacían decoraciones. Los pintores intentan romper con las ataduras del academicismo, utilizando los temas orientalizantes de otra manera, texturas y aplicaciones del color diferentes, son pintores simbolistas. En la obra del friso de Beethoven de 1902 intenta representar el símbolo de lujuria, el demonio, la muerte, la enfermedad, amalgama y expresa todo lo negativo de la existencia del hombre. Inspirado en las obras arquitectónicas y sus ornamentos de los mosaicos bizantinos de la Iglesia de San Vital de Rávena. El palacio Stoclet en Bélgica, referencia del estilo del movimiento Secesión al que pertenecía Klimt, Schiele, Moser, etc. Klimt pinta El Árbol de la Vida para este edificio. Los artistas en conjunto trabajaban en la decoración y en el acabado artístico de la obra.

 

Una de las obras iconos de Klimt, El beso (1907-1908), representación de la sensualidad de una pareja en la intimidad del beso, la obra probablemente más conocida de Klimt, óleo realizado en láminas de oro, se cree que es una representación del pintor y su compañera sentimental Emilie Flöge. Otras obras famosas como el retrato de 1907 de Adele Bloch Bauer, La Dama Dorada, a la que pinta dos cuadros por orden de su marido, ambos judíos. Adele fallece en 1925, y en el testamento deja dicho que cuando fallezca su marido, que fallece en 1945, estos cuadros realizados por Klimt, pasaran al Museo de Arte de Viena. Gran parte de la obra de Klimt desaparece por los incendios y porque los nazis lo trataron como arte degenerado y arrasaron con muchas obras. Esta obra se vendió por 135 millones de dólares. Una sobrina Mary Altman pidió que eso se restituyera a la familia.

 

Klimt utiliza mucho el dorado, color que es como un amuleto para los orientales, el padre de Gustav Klimt como orfebre había trabajado el oro y en la época el exotismo envolvía el arte en Europa. Crea pequeñas figuras dentro del traje, ojos que observan y miran al espectador inspirados en el ojo de Orus, la leyenda del ojo que observa, expresión del arte egipcio, el ojo divino, y como se va utilizando en símbolo masónico, cristiano, y aparece en la obra de Gustav Klimt, así como el mundo micénico, época en que los yacimientos arqueológicos sacan a la luz lugares como Cnosos, Creta, etc.

 

Destacan otras obras, Judith I y Judith II, de un erotismo absoluto, como la mujer creadora, que genera vida. Mujer fuerte poderosa que aparece en obras del renacimiento y el barroco. Retrato de Margaret Stonborugh-Wittgenstein, de 1905. Las amigas, de 1916-17, representación elegante de dos figuras femeninas, obra como otras que se perdió en el incendio de su apartamento.

 

Egon Schiele (Donau, Austria, 1890-Viena, 1918) pintor y grabador austríaco contemporáneo de Gustav Klimt, a quien conoce en 1907, maestro muy influyente para Schiele. De él adoptó sus principios creativos, en cuanto a acentuar el dibujo de sus pinturas con unas líneas gruesas, especialmente en la representación del desnudo.​ Fue a través de Klimt como Schiele se incorporó a la nueva corriente de una comunidad artística llamada Secesión vienesa, con edificio propio para exposiciones realizado por Joseph Maria Olbrich y cuyo lema era «A cada época su arte y al arte su libertad». Klimt fue el pintor más destacado del grupo y el primer presidente de la Secesión. Doce años después de la Judith II de Klimt, Schiele con un aporte enorme de dibujos, realiza la obra Muchacha de pie con tela de cuadros (1910). Mujer sentada con la pierna izquierda levantada (1917). En aquellos años parte de su obra fue calificada de pornográfica por utilizar a jóvenes como modelos.

 

Koloman Moser (Viena 1868-1918) artista austríaco muy influyente en el arte gráfico de principios del siglo XX y uno de los más destacados del movimiento Secesión de Viena. Diseñó una amplia gama de trabajos artísticos, libros y gráficos para revistas, moda, vitrales, porcelanas, cerámicas, vajilla, platería, joyería y mobiliario. No solo estos artistas crean belleza reflejada en un cuadro, sino de todo lo que implementa la arquitectura, decoración, mobiliario, textiles, etc. Moser es famoso por sus diseños en mobiliario de una modernidad absoluta realizada en los años de la primera década del XX (1905-1912), muy estructurales, muy cubistas en la percepción de las líneas. Realizó vitrales maravillosos como los de la Iglesia de San Leopoldo de Viena. Una revista, la Wiener Werkstatte, con portada que representa uno de los lemas que utiliza este movimiento.

 

Otto Wagner (Penzing, 1841-Viena, 1918) es uno de los mayores representantes de la arquitectura vienesa de la época. Diseña el edificio Majolikahaus (1898), de un modernismo moderado con motivos florales de girasoles en la fachada, una arquitectura racionalista. La Postsparkasse, edificio símbolo de la arquitectura de Wagner. La iglesia de Steinhof, o de San Leopoldo. La estación de metro de Karlsplatz.

 

Llega la Gran Guerra, la tristemente famosa Primera Guerra Mundial, que para estos artistas que vivieron el esplendor absoluto del arte en sus creaciones vieron el desastre y la horrible pesadilla humana del conflicto bélico y sus consecuencias: “He hallado la belleza en estos juramentos que el coraje confirma. He oído música entre el estruendo del combate y he hallado paz donde las bombas escupían fuego, pero solo si compartes con ellos la sombría tristeza del infierno, con ellos cuyo mundo es un relámpago y cuyo cielo es el camino de las balas no oiréis sus risas nunca. No dejaran mis chanzas que creáis que han sido bien felices, merecen vuestras lágrimas, no merecéis vosotros su alegría”. Reflexión de Wilfred Owen, soldado y poeta británico (1893-1918), que murió en Francia una hora antes de firmarse el armisticio en 1918. La Guerra nunca más.

 

Europa quedó arrasada, un patrimonio riquísimo perdido, pero resurgió de sus cenizas. Solo unos años después, 1920 a 1932 surgen los años locos por la pura necesidad de quitarse el peso de tanta amargura de la Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial, y un deseo de paz mundial que con los años se originaría otro gran conflicto de proporciones tan catastróficas como la pasada Gran Guerra. Muchas gracias por su atención”.

 

Una interesante, amena y documentada ponencia sobre una de las épocas que macaron el devenir intelectual y artístico de la Europa de transición entre el siglo XIX y XX, en el que figuras del arte como las expuestas marcaron los cambios y el reto de adaptarlos a la sociedad del contexto cultural decimonónico para crear movimientos intelectuales que aglutinaran los nuevos conceptos y sus creadores, y las consecuencias de los conflictos bélicos de consecuencias políticas, sociales y económicas, tanto nacionales, como internacionales, dejando un legado cultural universal cuyas obras y su diversidad en los diferentes ámbitos de pensamiento han sido y son testimonio de dicha época de cambios en la vieja Europa con su influencia en el resto del mundo artístico e intelectual.

 

Enhorabuena a Daniel Montesdeoca por tan acertada conferencia con motivo de la Exposición colectiva de pintura patrocinada por la Academia de Dibujo y Pintura José Sosa Serván, alumnado y colaboradoras, dedicada al artista austríaco, Gustav Klimt: Gustav Kiss, 100 Años Visionando a la Mujer, que se exhibe en la Casa de la Cultura, Teatro Juan Ramón Jiménez de Telde. Muchas gracias.

 

Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

 

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