19/05/2014 - 20:17

Canarias, tierra de escritores

TA ofrece crónica y reportaje fotográfico de Jesús Ruiz Mesa sobre la presentación del nuevo libro de Nicolás Guerra Aguiar

Canarias, tierra de escritores
Nicolás Guerra durante la presentación del libro (Foto Jesús Ruiz Mesa)
TELDEACTUALIDAD
Telde.- El profesor y escritor Nicolás Guerra Aguiar presentó el pasado viernes su nuevo libro, Escritores en el alba del Siglo XXI, de Mercurio Editorial. El colaborador de TELDEACTUALIDAD habla en este nuevo trabajo de 24 escritores nacidos o que viven en Canarias, donde hace una semblanza de los protagonistas.
 
Crónica del acto
por Jesús Ruiz Mesa
Nicolás Guerra Aguiar, Catedrático de Lengua Española y Literatura, articulista de opinión del periódico Canarias 7 y de varios periódicos digitales, entre ellos TELDEACTUALIDAD, presentó el pasado viernes 16 de mayo su obra literaria “Escritores en el Alba del siglo XXI”, en el salón de actos de la sede del periódico Canarias 7 en el Sebadal, de Las Palmas de Gran Canaria. Obra editada por Mercurio Editorial, con maquetación, diseño de cubierta y edición a cargo de Victoriano Santana Sanjurjo. Acto presidido por el Director del periódico Canarias 7, D. Francisco Suárez Álamo que da la bienvenida a la sede del Diario. D. Antonio Mª Martín Rodríguez, Catedrático de Filología Latina de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, que prologa el libro, y Da. Alicia Llarena Linares, escritora, Catedrática de Filología Hispánica de la misma ULPGC.
 
Presentación que convocó a un numeroso y reconocido grupo de escritores, periodistas, poetas, profesores, articulistas, ensayistas y colaboradores de los medios de comunicación, informadores gráficos, amigos e interesados por el mundo literario de nuestra isla, por el interés que esta obra presenta en sus diferentes capítulos dedicados a la semblanza de los protagonistas del ambiente literario grancanario, de los que el autor a modo de reflexión sobre los mismos, como él describe, al inicio de su intervención en este primer acto de presentación al público: “Este Escritores en el alba del siglo XXI que, en mi ánimo, reconozco como En la del alba del siglo XXI. Veinticuatro escritores con los que hablé y que usted empieza a hojear -quizás solo a ojear-, estimado lector, no es fruto del azar o la casualidad, ni tan siquiera del hado o destino que tanto marcó y definió al pensamiento romántico. Muy al contrario, tiene su razón de ser en la casi diaria insistencia de mi gran amigo Victoriano Santana Sanjurjo; de todos los otros escritores con quienes conversé; y en un libro, Antología Cercada, cuya primera y única reedición hasta la fecha (2012) se debe a la en aquel momento llamada Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo Insular de Gran Canaria. Porque aquella obra de 1947 marcó un hito en la producción literaria de Gran Canaria y, me atrevo a decirlo, en la avanzadilla de la poesía social de la España secuestrada, años cuarenta del siglo XX, casí ayer, y en su reedición a solo sesenta y cinco años de la edición primera.
 
Que los componentes de Escritores en el alba del siglo XXI sean grancanarios de nacimiento o de vivimiento tampoco es casual ni fanáticamente insularista. Por supuesto, yo tenía que hablar con ellos, saber de sus cosas, de su vida, ilusiones y esperanzas, proyectos, estructuras poéticas, novelescas, ensayísticas. Tenía que tratar sin intermediarios de obras propias y concepciones, pasar a sus mundos literarios, a interioridades y pálpitos vitales, a ideas y pensamientos. Por tanto, el encuentro físico era imprescindible. De ahí, que no pude, no quise, no consideré natural el trato a través del teléfono, Internet, cartas o palabras que dejan de ser naturales en cuanto que se vuelven más ordenadas y estudiadas. Necesitaba introspeccionar en ellos -siempre que me dejaran- a medida que las palabras y las ideas iban formándose.
 
Hoy se reúnen en un libro, ordenado cronológicamente desde el tercer autor hasta el último. Es obvio: sin el apoyo del editor, Jorge Liria Rodríguez, y del entrañable paridor de ideas y maquetador-amén de escritor-que es Victoriano Santana Sanjurjo, esta realidad con páginas, portada y fotos hubiera sido imposible. De ellos es el milagro en lo técnico y en la edición.
 
Canarias es pues tierra de escritores. Y escritores de calidad, muchos de ellos comparables a otros que en distintos lugares del Viejo Continente triunfan y son leídos. (Pero no olvidemos, por supuesto, que otros de aquella inmensa Europa superan a los nuestros). Claro, yo sólo hablo de unos pocos, entre ellos dos entrañables para mí: uno, don Ventura Doreste Velázquez (quien me enseño Crítica Literaria y sensibilidades ante el texto más en su despacho de la Facultad de Filosofía y Letras que en el aula y, a veces, entre tés y divinos sángüiches de don Salvador, el de la cafetería universitaria lagunera, frente al Aula Magna de Derecho). El otro, José María Millares Sall, el último componente de Antología Cercada, maestro en la amistad y en el poema. Ni uno ni otro están vivos, bien es cierto, pero sus palabras y sus versos arrullan mi mente desde que supe de ellos, y en ellos sigo aprendiendo y recreando.
 
Este libro, en fin, es mi homenaje a los escritores canarios con quienes hablé y cuya obra -varios títulos no pude leer- me impactó. Fue la confirmación de algunos escritores a los que ya conocía, aquellos que por suerte caminan a su aire por esos mundos de los libros. Otros fueron el encantador descubrimiento de gente nueva que viene empujando con prudencia, preparación y calidad. Los primeros -consagrados ya en los Olimpos o a punto de entrar- son personas sencillas, sin aspavientos y osadías, sabedoras de su obra y de la calidad que en ella se encuentra. No precisan, pues, de exhibicionismos burdos o mezquinos para llamar la atención, tal algunos otros. Su obra es su aval, su garantía, su credencial. Y como lo saben, saben que no necesitan más.
 
Los segundos, los nuevos, llegan con fuerza. Les acompañan ansias de superación, técnicas nuevas que van aprendiendo, lecturas seleccionadas, y demuestran que saben hacer, y que harán más y mejor, estoy seguro. Serán, pues, honorables continuadores (pero a la vez innovadores de aquello que se está creando en Canarias, “crear” es hacer algo de la nada) con voces y palabras bien colocadas, ordenadas. Si ese buen hacer lingüístico le añadimos calidad estética y contenidos, su inclusión en la obra literaria bien hecha está a punto de conseguirse, aunque ellos son conscientes de que rutas, vías y senderos literarios son harto complejos y difíciles.
 
Gracias sean dadas, pues, a destinos, estrellas y hados que me permitieron cruzar con ellos mi camino. Y a ellos, claro, a todos ellos, que dan consistencia a este libro, mi homenaje, admiración y respeto. Mi opinión y permítanme que insista, es que tenemos una grandísima cantera de escritores, afortunadamente, en los tres géneros que cito, ensayo, poesía y narrativa, y esto, por suerte, va para más. Muchas gracias”.
 
En su intervención el prologuista de la obra D. Antonio Mª Martín destaca: “…..Contiene el libro, en efecto, después de dos primeras entradas, consagradas, a la manera de un frontispicio, a dos importantes autores grancanarios ya fallecidos, el insigne ensayista y profesor Ventura Doreste y el excelente poeta José María Millares Sall, cuya semblanza debe leerse como homenaje necrológico, veintidós estampas de otros tantos escritores grancanarios de nuestro tiempo, publicadas en su mayoría en el diario Canarias 7 en el período comprendido entre marzo y diciembre de 2013, entendiendo por grancanario, con buen criterio, no a quien puede exhibir un certificado de nacimiento y un Rh que lo identifique legal o biológicamente como “de aquí”, sino a quien se siente, actúa, trabaja y vive en nuestra isla, aunque haya nacido, por los azares del destino, pongamos que en Barcelona o en La Gomera.
 
Pero Nicolás Guerra Aguiar no solo ha procurado sabiamente que todos los grupos e edad estén equitativamente representados en su antología, sino que ha mirado también porque estén presentes todos los géneros, incluyendo poetas, como David Pulido, Alicia Llarena, Eugenio Padorno, Juan Ramón Tramunt o Frank Estévez, además, por supuesto, de José María Millares; novelistas o narradores, como Luis León Barreto, Francisco Quevedo, Alexis Ravelo, José Luis Correa, Santiago Gil, Gonzalo Pérez Ponferrada, Carlos González Sosa, Jonathan Allen, Ángeles Jurado, Emilio González Ascanio, y ensayistas o articulistas, como Rubén Benítez Florido, Alfredo Herrera Piqué o Felipe Baeza, además de Ventura Doreste, a cuya actividad, precisamente, como ensayista, apenas estudiada hasta hace poco, se dedica la primera de las semblanzas.
 
Pero Escritores en el alba del siglo XXI no es solo una colección de amables semblanzas esbozadas a partir de unas charlas de café, sino mucho más, porque en ellas, unas veces recogiendo las palabras de los entrevistados, y otras veces al hilo de las reflexiones que las opiniones de aquellos suscitan en el propio entrevistador, se sacan a la palestra algunos de los temas que no pueden dejar indiferente al grancanario de hoy preocupado por su lengua, su cultura y su literatura. En este punto, Nicolás Guerra Aguiar se muestra prudente y moderado: no hay lengua canaria, sino español de Canarias (como no hay Academia de la Lengua Canaria, sino Academia Canaria de la Lengua), y no debe confundirse un vulgarismo, por muy común que sea su uso en las Islas, con el auténtico canarismo (la forma aberrante estijeras, en efecto, tan común es en Canarias como en otras partes del dominio hispánico, siempre que nos mantengamos en un estrato vulgar); pero de la voz genuinamente canaria, eso sí, no tenemos en absoluto que avergonzarnos, que tanto vale un fonil como un embudo, y no es más lícito el vosotros que el ustedes.
 
Y muy bien que hizo Jonathan Allen al plantar cara a su editor peninsular y resistirse a eliminar de sus novelas los rasgos propios de la modalidad lingüística canaria. Aunque no se trata, tampoco, de que el escritor amontone en sus obras una cantidad suficiente de voces canarias como pago del canon que debe abonar porque paisajes, espacios físicos y personajes se localicen en nuestra Isla, sino de que esas expresiones patrimoniales le salgan al narrador o a los personajes con entera naturalidad, cualidad que aprecia, por ejemplo, en las novelas de José Luis Correa. Pero no solo se pasa revista a los sucesivos cortes que teóricamente pueden distinguirse en el discurrir de la literatura canaria en el último medio siglo, sino que hay también una reflexión sobre el concepto mismo de la literatura canaria y los límites a los que debe circunscribirse. Llama, en fin, la atención, también, en el libro, la preocupación por el descenso de los niveles educativos (y de los índices de lectura) que quienes nos dedicamos a la enseñanza venimos detectando y sufriendo desde hace un buen puñado de años.
 
Pero nosotros, afortunadamente, debemos congratularnos por tener la oportunidad de leer y disfrutar con este libro, que no solo delita con el estilo ameno y la capacidad para contar en los que Nicolás Guerra Aguiar es siempre maestro, sino que hace pensar y apreciar aún más si cabe la cultura canaria”.
 
Alicia Llarena expresa: “Mi agradecimiento a Nicolás Guerra Aguiar, el autor del libro, primero, por haber dedicado ese espacio de que disponía en el periódico Canarias 7 a la literatura de la isla, que podía haber ocupado en otra cosa o ejercer de diletante con cualquier otro tema de los muchos que sabe, pero eligió regalar ese espacio a la difusión de las letras insulares, y al conocimiento de algunos de sus autores y segundo, agradecerle por haberme elegido como parte integrante de esta primera entrega, y tercero, por concederme también la oportunidad de estar en esta mesa hoy para presentar el libro.
 
También quería agradecer, por las mismas razones, a la dirección del Canarias 7, por haber albergado estos contenidos en sus páginas, todos somos conscientes de que hoy un hueco como ese es un bien muy cotizado, y, que cualquier publicidad insertada en ese espacio hubiera supuesto un rédito más inmediato al diario. Quisiera tener un recuerdo muy especial y rendirle un homenaje allá donde esté a Frank Estévez Guerra, uno de los escritores que conforman este mosaico del libro de Nicolás, y que falleció hace unos días. En su momento nos unió una amistad muy entrañable y unos cuantos proyectos en común. Un excelente prólogo de mi compañero Antonio Martín Rodríguez, donde con ese buen ojo que le caracteriza en todos sus análisis ha hecho una estupenda lectura de los contenidos y una buena síntesis de las aportaciones que hay en todas sus páginas. Menciono algunas detalles que inducen a su lectura y valores, es un libro muy singular, porque es un libro de semblanzas, pero muy sui generis que están imbricadas con la tónica periodística y adaptadas también al formato distinto y exigente de los mass media.
 
También que estas semblanzas periodísticas son hijas de la entrevista, pero no entrevistas concebidas a la manera tradicional, sino más bien, como explicó Nicolás Guerra, pues como charlas sostenidas al hilo de un café, él mismo dice dos o tres horas de estrechamientos literarios, filosóficos, ensayísticos, personales, autoriales, que luego hizo recopilación de palabras apañadas, en esas horas que pasó con cada uno de los autores. Primero leyéndolos, además, para poder interactuar amistosamente, y sobre todo, dialécticamente con ellos. En cada una de las semblanzas que aparecen en este libro, además, están atravesadas por reflexiones, recuerdos, ideas, opiniones del propio Nicolás Guerra , que le van saliendo al paso al hilo de los temas que se van poniendo sobre la mesa y al lado del café. De modo que no solo vamos a tener ocasión de acercarnos y de conocer a los autores invitados a esta cita, sino también de husmear un poco en la vida interior del propio responsable del libro, de conocer sus gustos literarios, sus sintonías políticas, sus anécdota de vida, su riquísima experiencia cultural y humana, una parte de sus filias y de sus fobias”.
 
La primera semblanza dedicada a Don Ventura Doreste Velázquez, Un Humanista Desconocido. Continúa la serie de semblanzas con la dedicada a La Muerte de un Poeta. José María Millares Sall. La referente a David Pulido Suárez, Un poeta que ama en los preámbulos de las sombras. Luis León Barreto, novela en Canarias. Francisco Quevedo García, novelista del XXI. Alexis Ravelo Betancor, Un galdosiano en la novela negra. José Luis Correa Santana, La preocupación por el lenguaje. Victoriano Santana Sanjurjo, Un Quijote en el aula. Santiago Gil García, o la novela como un largo poema. Alicia Llarena González, La poetización de la Palabra. Eugenio Padorno Navarro, El poeta de la Estética. Gonzalo Pérez Ponferrada, El relato como ansiosa búsqueda. Juan Ramón Tramunt Rubio, Poesía de la mar a la luz. Frank Estévez Guerra, Poesía, Soneto, Religión. Carlos González Sosa, La fantasía épica. Jonathan A.P. Allen Hernández, Extrainsularización novelesca. Ángeles Jurado Quintana, La magia africana. Emilio González Déniz, Un recio farallón literario. Antolín Dávila Sánchez, Novela existencial. Rubén Benítez Florido, Entre filosofía y Literatura. Alfredo Herrera Piqué, Pensamiento y Razón. Leandro Pinto, Entre sueños y subconscientes. Eduardo González Ascanio, o la belleza del relato breve. Felipe Baeza Betancort, El ensayista que no quiso ser poeta.
 
El libro en su epílogo culmina con un interesante artículo Sobre el Ser Insular y los Poetas, de su propio autor, Nicolás Guerra Aguiar. Finaliza la presentación e intervenciones con el agradecimiento del director del Diario Canarias 7: “Desde que conocí a Nicolás vi a un hombre apasionado por la literatura, la cultura, escritura, la cultura, palabra, la poesía y que estaba empeñado en utilizar los mass media, y decía qué hace este señor en un periódico, y luego iba uno descubriendo que la gente ya preguntaba el día en que publicaba, ampliando el número de lectores, aportando cultura, amor por la lectura, casi una obsesión por hablar bien, lo cual no supone despreciar los canarismos como ya se ha hablado aquí. Afirmando su uso en el quehacer diario de la redacción, al cierre, del uso correcto de sus palabras como si formara parte del propio diccionario español-Nicolás Guerra-español, y que en estos tiempos atropellados que vive el periodismo, donde la inmediatez hace que confundamos un barco con un avión que amerizó, de verdad, encontrar personas que se detienen a trabajar los artículos, que dedican horas a sentarse con otros, en este caso con autores, unos consagrados, otros con valores, y que llevan muchos años trabajando aunque no tengan la recompensa de la fama, pero sí, la íntima satisfacción de que saben que están escribiendo y dejando unos textos para la posteridad; yo creo que era, es y espero que siga siendo un lujo para el periódico.
 
Nicolás Guerra aporta al periódico el peso, el paso y el poso de los años y espero que siga siendo así durante mucho tiempo. Por mi parte a todos los que están aquí tienen las páginas del periódico a su disposición y, más que nunca, ustedes que se dedican al mundo de la literatura, dejar sus obras a las generaciones futuras. Tengo una debilidad que es la poesía que compartimos, y termino con unos versos de Fernando Pessoa: De la verdad no quiero más que vida, los dioses dan vida, y no verdad, y acaso ni ellos conozcan la verdad”. Se pasa a la firma y dedicatoria de la obra por parte del autor de esta magnífica obra literaria, periodística y ensayo de Nicolás Guerra Aguiar, y a la foto de familia en el patio central de la sede del Canarias 7.
 
Realmente una joya literaria guiada por el pensamiento y la intelectualidad de los escritores que en el alba del siglo XXI, nos anuncian, nos muestran que la literatura camina, avanza a pasos agigantados, mirando un presente muy cierto, un futuro muy prometedor, sin olvidar las raíces y las fuentes de donde bebieron. Enhorabuena a todos, hombres y mujeres que luchan por la cultura canaria. Muchas gracias.
 
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.
 

Comentarios

  • Luis León Barreto
    20/05/2014 - 10:43

    Una generosa crónica de un hombre siempre preocupado por las manifestaciones culturales. Gracias, como siempre, a Jesús Ruiz Mesa.

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  • Pepe Báez
    19/05/2014 - 22:06

    Felicitaciones al Catedrático e ilustre escritor D. Nicolás Guerra Aguiar por su libro "Escritores en el alba del Siglio XXI" y por sus siempre interesantes artículos y agradecimiento a D. Jesús Ruiz Mesa por acercarnos con tanta brillantez la cultura a casa. Abrazos.

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