26/10/2014 - 16:57

'Las espiritistas de Telde'

La colaboradora Ana María Florido analiza la obra más famosa del escritor palmero Luis León Barreto

'Las espiritistas de Telde'
Portada de una de ediciones de la popular obra (Foto TA)
TELDEACTUALIDAD
Telde.- La maestra teldense Ana María Florido, articulista de TELDEACTUALIDAD, ofrece una nueva colaboración literaria que le hace reflexionar sobre la novela Las espiritistas de Telde, del escritor y periodista palmero Luis León Navarro, publicada en 1981.
  
Un placer: la lectura
Las espiritistas de Telde
Por Ana María Florido
Hace unas cuantas décadas, de compras por Los Llanos de Jaraquemada, San Gregorio (Telde) con mi madre pasamos cerca de una tienda donde había dos dependientas. Hablando con ella me dijo que esas señoras habían vivido una experiencia traumática hacía mucho tiempo, relacionada con la magia, con el espiritismo. Fue la primera vez que asocié la expresión “Telde la ciudad de las brujas”.
 
Aunque mi madre no fuera explicita y no sabía porque se relacionaba a Telde con las brujas, desde siglos, se ha conocido como "la ciudad de las brujas", ya que hay muchas leyendas e historias, que dan cabida a este nombre popular. Entre tanta leyenda e historia se decía, que las mujeres de Telde usaban ritos para enamorar a los hombres y para que se casaran con ellas. Entre otras tantas, se decía que era el punto de reunión de todas ellas, donde se formaban los famosos aquelarres.
 
Eso quedó en mi memoria y el hecho se perdió en mi subconsciente hasta que cayó en mis manos la novela “Las espiritistas de Telde”. Fue tenerla en mis manos y devorarla. Y como dice la sinopsis:
La novela se centra en un tema de amplias posibilidades novelísticas. Surge el argumento a raíz de una noticia periodística aparecida en la crónica de sucesos .A partir de aquí, un joven periodista madrileño llamado Enrique López, prepara un reportaje sobre espiritismo. Indaga sobre el fanatismo, la marginación cultural, la pobreza y los traumas familiares de toda una dinastía familiar asentada en la isla de Gran Canaria.
 
Las Espiritistas de Telde, una novela traducida a varios idiomas, entre ellos el alemán, rumano o croata, italiano del escritor palmero Luis León Barreto, ha sido publicada en París por la editorial L’Harmattan con traducción de Marie-Claire Durand y Jean-Marie Florès. Se trata de la quinta traducción de esta célebre novela, y además de reconocido novelista, es periodista. Cursó estudios universitarios en La Laguna, donde realizó su primer trabajo de investigación sobre el periódico palmero El Time. Ha estado vinculado a las redacciones de El Día (Santa Cruz de Tenerife), en sus primeros años como periodista, para después integrarse en La Provincia (Las Palmas de Gran Canaria), donde ha sido subdirector, y a su vez director del Club Prensa Canaria. Es un asiduo colaborador de la prensa canaria.
Las espiritistas de Telde (1981) supone una atractiva incursión analizadora y crítica en el pasado histórico de las islas (de Gran Canaria, concretamente) para explicar el presente.
 
Aquí desfilan los ancestros, la brutalidad de la Conquista y la exquisitez del arte de Flandes, los ingenios azucareros de los Van der Walle y los rituales traídos de Cuba por los emigrantes retornados. En la ciudad de Las Palmas en los años 20 había cuatro «centros de meditación teosófica» tolerados por la dictadura de Primo de Rivera, en los que se practicaba la comunicación con el más allá. En ese ambiente, una joven fue asesinada por su propia familia en el transcurso de una sesión de espiritismo.
 
En la contraportada del libro se afirma que Canarias es más que un paraíso turístico. Geográficamente africanas, pero social y culturalmente europeas, las islas se posicionan como una avanzada de América. La relación de este libro con el barroco hispanoamericano es evidente en la expresión desbordante de sus páginas. El camino trazado en la novela contemporánea por Faulkner, Joyce o Kafka, y retomado por Sábato, Borges, Vargas Llosa, Carpentier, Lezama Lima, Cortázar o García Márquez, inspira el trabajo de este escritor canario. Esta novela excitante, escrita como una crónica, aporta una versión mágica de la realidad, una metáfora de la existencia humana. Nos introduce también en el seno de la familia Van der Walle, que marcha desde Flandes a Canarias a fin de explotar los ingenios azucareros.
 
Según León Barreto que dice “A Telde le debo mucho, y he procurado devolverle parte de lo que me ha dado. He escrito sobre su historia y su patrimonio, así hace más de treinta años un trabajo sobre el barrio de San Francisco mereció el premio de periodismo León y Castillo, convocado por el Cabildo insular.
 
A finales de los setenta mi mujer por entonces, Concepción Navarro Cáceres, me habló del crimen de las espiritistas y me apliqué a averiguar las circunstancias. Periodistas famosos como Antonio José Alés, que tenía el programa Medianoche en la cadena Ser, no consiguieron información alguna cuando vinieron a la isla. Yo me zambullí en la hemeroteca de El Museo Canario, los periódicos de la época hablan extensamente del terrible suceso del 28 de abril de 1930.
 
Y luego tuve la suerte de que Joaquín Blanco Montesdeoca, director del Archivo Histórico Provincial, me cediera su importante documentación sobre aquellos hechos. De este modo obtuve la base documental para Las espiritistas de Telde.
 
Los escritores somos seres solitarios, pues nuestro trabajo se hace en una búsqueda paciente de palabras, personajes, situaciones. Cuesta mucho avanzar en un libro, la pantalla en blanco genera desasosiego pero de vez en cuando obtenemos guiños de ánimo para seguir haciendo nuestra labor. Pienso que debemos seguir conociéndonos, seríamos mejores si potenciáramos nuestra historia y nuestra identidad no entendida como narcisismo costumbrista, sino como posicionamiento abierto ante el mundo”.
 
Las Espiritistas de Telde no es solo una novela, sino tres, puesto que en realidad se compone de tres historias diferentes que ambientadas en épocas distintas nos dan varias impresiones sobre el ambiente isleño que nos sorprenden por estar acostumbrados a un modo de vida diferente. Llama nuestra atención, la afición al azúcar de caña, a las peleas de gallos, la despreocupación y la calma con la que viven sus gentes, la cercanía con la que parecen tratar a cualquier foráneo...
 
La historia principal, ambientada en la época más actual, cuenta la vida de un periodista que viaja a las Islas. Esta historia, a su vez gira sobre una de las otras dos; un ritual que en los años 30 conmovió a los canarios, el asesinato de una joven, por parte de su familia, para la purificación de otra alma, la de su hermano. La tercera se desarrolla desde el siglo XVI hasta el XX y es un repaso histórico, sociológico y etnológico de la vida en las Islas, ejemplificado desde la vida de la famila Van der Walle, protagonista del llamado crimen de las espiritistas.
 
Podríamos destacar como protagonista de la novela al periodista Enrique López. Aparece por primera vez en el tercer capítulo, pero él es el vínculo a partir del cual se nos acercan las otras dos historias que forman la novela.
 
Enrique llega a Canarias para hacer un reportaje creyendo que por fin éste le sacará del anonimato, y con la ilusión de conocer una tierra diferente y acabar con la monotonía de su vida en Madrid. Nada más bajarse del avión introduce en una primera impresión el clima de las Islas, al describir el “soplo de aire tibio y esponjoso” que siente al llegar, los cielos transparentes, con escasas nubes que pocas veces traen lluvias.
 
A partir de ese momento, con la ayuda de Raquel, su guía y compañera durante la estancia, empieza a investigar sobre el caso de espiritismo que se desarrolla como otra de las historias y que nos da una imagen sobre la ideología isleña, sobre la difusión que tienen los casos de espiritismo y de magia negra, sobre las creencias que las caracterizan de misteriosas y fantásticas. Desde esta lectura podemos entender que el espiritismo y la religión están muy arraigados tanto en la isla como en sus habitantes que reconocen orgullosos la multitud de historias que se cuentan sobre su tierra. A lo largo de toda la novela se nos dan continuas muestras de la profunda religiosidad de las gentes que poblaban las islas, manifestada principalmente en los ritos practicados por la familia Van der Walle, pero también expresada en casos concretos de habitantes, sobre todo del medio rural, lo que nos acerca bastante a la peculiar forma de pensar y de entender el mundo que tienen los canarios.
 
Esta ideología tan característica se debe a la diversidad de pueblos que formaron desde un principio la cultura canaria hasta convertirse en lo que hoy conocemos; y esto creemos que se debe no sólo a la estrecha relación que existe entre Canarias y Cuba, ya que marinos y agricultores habían emigrado allí en busca de riqueza, sino también a los diferentes personajes que desde distintos lugares del mundo llegaron a las Islas para formar allí una familia. Incluso los apellidos típicos canarios son derivaciones de apellidos extranjeros, como bien explica el libro, que se castellanizaron desde sus idiomas de procedencia tan diversos como el inglés, francés, alemán, etc, como por ejemplo Van Damme, actualmente Vandama, Artils, que pasó a ser Artiles, ...
 
Esta variedad de idiomas la encontramos todavía en las Islas, ya que poseen desde hace tiempo un gran interés turístico por hallarse situadas en una zona de clima cálido y por tener una variada vegetación (de lo que se habla continuamente en la novela) que se hace muy atractiva al visitante. Porque no sólo hay plataneras y palmeras (como creíamos hasta ahora) también sus interminables playas de dunas o de arena negra la convierten en reclamo para los extranjeros que inundan calles y playas durante todo el año.
 
La tercera parte hace un repaso histórico de la vida en las islas desde la familia Van der Walle, protagonista del caso de espiritismo, y asistimos así a una exhaustiva información y descripción de las Islas a través de los siglos. El primer miembro de la familia, Pieter, trabajaba en el campo del algodón con la ayuda de esclavos procedentes del nuevo mundo, quienes posteriormente se convertirían en lo que son los habitantes de Canarias.
 
Las primeras referencias históricas que se tienen sobre las Islas son de la llegada de barcos que hacían un alto en su ruta para llenar sus bodegas. En el libro aparece ejemplificado el caso de Colón, que al llegar describe lo que ve como “el solar más fértil y dulce en temperancia de frío y calor, que no pueden cansarse los ojos de ver”, o mismamente como Pieter, que se traslada a vivir allí; lo que era conocido como “las Islas Afortunadas”, llamadas así porque se creía que proporcionaban a sus habitantes un aire y un clima sano, así como frutos de toda clase que favorecían un estilo de vida muy sosegado y apacible. Por esto fueron consideradas como las más hermosas de todas las islas por la riqueza de su suelo y sus aguas.
 
La tradición de esta familia perduraría allí, aunque conocida como Vandale en lugar de Van der Walle, hasta que muere el último de sus miembros, Jacinto, por quien sacrifican a su hermana Ariadna en el crimen de espiritismo que es el eje fundamental de la novela.
 
La gente parece ser muy calmada y acostumbrada a la vida tranquila, a esa “pachorra densa que inunda las calles”, un ambiente totalmente rural que en ocasiones nos recuerda a Galicia, además de la similitud en cuanto a la fiesta constante, porque tanto aquí como allí abundan las celebraciones populares.
 
En el libro se habla poco de la gastronomía, sólo se hace mención al bienmesabe, un dulce de almendra típico de la tierra (de Tejeda), a algún tipo de queso y a la famosa caña de azúcar, a partir de la que sacan el conocido ron canario, al que son muy aficionados los isleños.
 
Bibliografía: Las espiritistas de Telde. Trabajo de Antonia Gamallo López
Diego Rodríguez Paz (mayo de 2002)
 
Ana María Florido Ramos es maestra y vecina de Telde.
 

Comentarios

  • antonia sanchez
    28/10/2014 - 14:37

    Muchas gracias por este articulo, genial¡¡¡ No es tan nuevo este libro de L. Leon Barreto, lo lei hace muchos años, y me encantó, y es que en Lomo Magullo -donde aún hay mucha aficion al teatro-, siendo yo casi veinteañera, en una de las actividades de verano, a partir de la novela, hicimos una obra de teatro que luego llevamos por toda la isla: "las espiritistas de Telde", no sé si de esto se acordará el autor, creo recordar que asistió en alguna ocasion a alguna representacion. Gran obra y muy buena representacion¡¡¡

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  • Luis León Barreto
    27/10/2014 - 14:03

    Muchas gracias a Telde Actualidad por divulgar este trabajo y gracias especiales a su autora, doña Ana María Florido Ramos. Si pudiera dejarme algún teléfono, me gustaría saludarla personalmente. Saludos Luis León Barreto Mi correo es: leonbarreto49@gmail.com

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  • Manuel Quevedo Ojeda.
    26/10/2014 - 17:59

    ¡Este es un Libro verdaderamente interesante, aconsejo leerlo! Pero, al margen del interesante argumento de la novela, y para quienes estén interesados/as por el Mundo Espiritista, yo aconsejo que se introduzcan en la fascinante Historia del Origen del Pensamiento y Desarrollo del Espiritismo como Creencia, Fe y Estilo de Vida. Créanme que se llevarán una enorme sorpresa al leer y comprender que el Espiritismo nada tiene que ver con todas las falsas ideas preconcebidas que nos han inculcado sobre esta creencia espiritual. En Internet existen libros gratuitos sobre la aparición del Espiritismo en Europa y América y sobre su aparición en España y Canarias. Gracias, Dña. Ana María Florido.

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