13/09/2014 - 13:47

El 'Valbanera' inicia nueva singladura en Telde

La sede del Circulo Cultural acoge la presentación de la investigación de Mario Luis López Isla

El 'Valbanera' inicia nueva singladura en Telde
El autor del libro firma un ejemplar al exalcalde de Telde, Francisco Santiago (Foto Jesús Ruiz Mesa)
TELDEACTUALIDAD
Telde.- La sede del Círculo Cultural de Telde acogió el pasado jueves la presentación del libro Valbanera. Réquiem por un naufragio del escritor cubano de origen canario Mario Luis López Isla. TA ofrece reportaje gráfico y crónica de Jesús Ruiz Mesa.
 
La obra, de Tepemarquia Ediciones, se basa en investigaciones realizadas por el autor, tanto en Cuba como en Canarias, sobre el naufragio del vapor español. Cabe recordarse que la embarcación se hundió debido a un huracán a cuarenta millas de Cayo Hueso, el 10 de septiembre de 1919. No hubo sobrevivientes.
  
Presentación del libro Valbanera. Réquiem por un naufragio
Por Jesús Ruiz Mesa
Con el título del libro presentado y el nombre de un vapor, Valbanera, que fue clave para la historia de la emigración canaria, “Valbanera Réquiem por un naufragio”, se trajeron a la actualidad del siglo XXI, las imágenes, emociones y recuerdos de una tragedia que quedó en la memoria colectiva del pueblo canario, a la que se han dedicado escritos, poemas, artículos, libros, canciones, leyendas, ocupando los titulares de los periódicos de la época, en una búsqueda e investigación de la noticia por la tradición oral, como el interés por conservar en el corazón y la mente, aquella dramática situación final provocada por un ciclón en el Caribe y que causó el hundimiento del vapor Valbanera, con unos 500 pasajeros a bordo, la mayoría humildes emigrantes isleños canarios, la noche fatídica del 10 de septiembre de 1919, con humildes emigrantes, que hoy se conmemora en su 95 aniversario de la catástrofe de aquel naufragio.
 
Obra presentada el pasado miércoles 10 en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria de Las Palmas de Gran Canaria, y el jueves 11 en la Sede del Círculo Cultural de Telde, del Molino del Conde de la ciudad de Telde. Portada de Julio Santos Fleites, y prólogo del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler. Libro de la editorial canaria Tepemarquia Ediciones. El autor, Mario Luis López Isla, natural de la ciudad de Cabaiguán, (1955, Cuba). Licenciado en Historia, fue director del Museo Municipal de Cabaiguán, provincia de Sancti Spiritus, donde reside, además , en la actualidad es Delegado Provincial de la Asociación Canaria de Cuba Leonor Pérez Cabrera en Sancti Spiritus, Vicepresidente de la misma en Cabaiguán, presidente del Comité Municipal de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), miembro de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) y de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM), teniendo la categoría científica de Investigador Agregado del Centro para la Investigación y Desarrollo de la Cultura Juan Marinello, de La Habana.
 
Tiene cuarenta y tres libros publicados, en España, treinta y dos en Canarias y dos en Galicia. Ocho en Cuba y uno en Estados Unidos. Como investigador cultural, historiador y escritor está en posesión de numerosos reconocimientos, entre otros: Premio Nacional Enrique Hart (Testimonio) 1992. Premio Nacional del Coloquio ¿Qué le debemos a nuestros ancestros? 1997. Premio Nacional de Testimonio Adela Robreño, años 1989, 2000 y 2002. Premio en Concurso Literario Nacional Benito Pérez Galdós (Testimonio) 2001 y 2002, y Mención (Testimonio) 1998. Premio en Concurso Literario Nacional Benito Pérez Galdós (Biografía) 2010 y 2014. Premio Nacional del Concurso de Ciencias Sociales Viera y Clavijo 2003. Premios y menciones en el Coloquio Nacional Historiográfico Canario-cubano (Testimonio y Biografía). Distinción por la Cultura Nacional, otorgada por el Consejo de estado de la República de Cuba, octubre 2005. Reconocimiento, Honrar, Honra, conferido por la Sociedad Cultural José Martí de Cuba, en enero de 2010.
 
La presidenta del Círculo Cultural de Telde doña Lucana Falcón León da la bienvenida al autor y personas de la mesa de presentación, el marino mercante, escritor, autor de varias obras sobre el Puerto de La luz y novelas, D. Julio César González Padrón, y D. Juan Miguel Sánchez de Armas, colaborador en la realización de este libro y puede considerarse coautor, quien entrega a Lucana Falcón, en nombre de la editorial un libro del Valbanera, autografiado por el autor, para la biblioteca del Círculo.
Interviene en primer lugar D. Juan Miguel Sánchez: “Sra. Presidenta del Círculo Cultural de Telde, deseo comenzar agradeciéndole la gentileza que ha tenido al cedernos este magnífico y antiguo local, para presentar este libro del escritor cubano Mario Luis López Isla, a quien damos la bienvenida y pase unos muy agradables días entre nosotros. Y, además, relacionado con el Valbanera, porque, precisamente, se narra que uno de los supervivientes se llevó en el barco, en el último viaje, un molino de gofio; se lo llevo para Cuba donde el autor estuvo investigando y existe ese molino, y se empezó a fabricar gofio allí, así que la relación de donde estamos, con el Valbanera, y este lugar, está muy vinculada con el libro.
 
La Editorial Tepemarque perteneciente a la Tertulia Pedro Marcelino Quintana, consciente del significado de los acontecimientos, ha querido con la edición de este libro, unirse al merecido recuerdo de quienes hace ya noventa y cinco años, se dirigían a buscar una nueva vida y en su camino encontraron la muerte. Con el deseo de que esta publicación nos acerque a todos a conocer la historia de los que perdieron la vida en la tragedia, y de aquellos que salvaron la suya.
 
Sea, pues, este libro, un sentido reconocimiento a esos canarios que por una u otra razón necesitaron emigrar a otros países, para buscar un porvenir que no encontraban en nuestras islas. Creo fervientemente que con la publicación de libros como este, se nos obliga a tener muy presente nuestro pasado de emigrantes, pues, bueno es recordar que el pan, la vida digna, la salud y la educación, no son un coto privado de los países ricos y poderosos, sino de lo que es un derecho de todo ser humano, pues, ni siquiera, las crisis justifican que se cierren las puertas a los que nos son de aquí, como no se nos cerraron a nosotros cuando los necesitábamos.
 
Se cumplieron ayer, concretamente, el 10 de septiembre, noventa y cinco años del naufragio del Valbanera que se llevó en su vientre a casi quinientas vidas. Nuestro mejor homenaje en este triste aniversario es la divulgación de las historias de ellos y de aquellos que por una u otra razón salvaron sus vidas. Será D. Julio González Padrón, un experto marino mercante que nos presenté al autor y nos haga un comentario de la obra. Desde aquí me permito agradecerles a todos la presencia y animarles a divulgar este hecho tan significativo para nuestro archipiélago, y se unan a nuestra petición de que los organismos públicos sean sensibles al significado de los hechos y lo reflejen con algún signo que recuerde lo sucedido. A todos gracias”.
 
Interviene Julio González Padrón: “Buenas noches, gracias, Lucana Falcón por cedernos este lugar para la presentación del libro. Mario Luis, bienvenido a mi pueblo Telde, la ciudad más antigua del archipiélago canario, sede, entre otras cosas, de uno de los guanartematos que existían en Gran Canaria antes de la conquista por los castellanos. Es además, casi, seis veces centenaria. Este lugar donde hoy nos encontramos se le conoce como el Molino del Conde, es sede del Círculo Cultural de Telde.
 
Fue construido por el Conde de la Vega Grande en 1829, época en la que era el dueño de casí el 60% de todas las tierras del sur de Gran Canaria. Lo construyó, precisamente, en este lugar, no por capricho, ni casualidad, sino porque existía entonces, y aún existe, enfrente, la cantonera de reparto de las aguas de la Heredad de Vega Mayor de Telde, que es la que al paso de sus aguas propulsaba la noria que accionaba el mecanismo molinero en sí. Era este molino de doble molienda, con doble piedra, lo que le hacía único en la isla, y además, de agua. Aunque, hay que decir que más tarde, como tantos otros, se convirtió en molino de fuego, utilizando motores modernos para mover la maquinaria que hiciera posible la molienda del millo, de donde se obtiene el rico gofio isleño que tú tanto conoces allá en tu tierra, y que tanto nos vincula a tu hermana isla de Cuba.
 
Curiosidades de la vida sabemos que el propio Valbanera, transportó en sus bodegas y desde esta tierra más de un molino de agua con sus respectivos molineros y, además, que tú mismo me has confirmado en tu obra, existen en Cuba aún en activo. Supongo, como lo dices, y yo lo supongo, será sólo el molino porque el molinero ya estará criando malvas.
 
Pero hoy, amigo Mario Luis, nos encontramos en este emblemático lugar, como otros en Gran Canaria, nos une entrañablemente a nuestra hermana isla de Cuba, para presentar la obra de nuestro ilustre visitante de hoy, Mario Luis López Isla, de quien por sus isleñas venas, no, en vano, sus abuelos eran isleños de La Palma, también, fluye sangre canaria, y fluye a fuleque como llamamos por estos lares sureños, cuando teníamos que referirnos a la abundancia.
 
Ayer te dije que mi bisabuela era natural de la isla de Cuba, de Santiago de Cuba, que se desplazó con veinte años, entonces es normal que en mi familia mantengamos muchas palabras de origen cubano. Pero, es que, además, y concretamente donde nos encontramos en la zona de Telde, se siguen usando palabras como, fuleque, para hablar de abundancia, o guagua, guido, guineo, ñanga, tenderete, fotingo, etc, palabras cubanas que se importaron.
 
Hay que hacer notar que fue ayer, 10 de septiembre cuando se cumplió el 95 aniversario de aquella tragedia que dejó dañado el corazón de toda la sociedad canaria y en particular de muchas familias teldenses. Y, aunque, la desgracia está fechada el 10 de septiembre, no fue hasta el 23 del mismo mes, cuando en Canarias supieron de la verdadera dimensión de la tragedia, donde 488 compatriotas, la mayor parte canarios, perdieron la vida mientras buscaban con ilusión un mundo mejor para los suyos. Como amante de la historia y como marino mercante que desarrollé mi carrera profesional en buques, precisamente, de la Naviera Pinillos, de la que hoy he traído su insignia, tiene valor porque ya no existe Pinillos, lo cambiaron por el Grupo Boluda, un error histórico y mercantil. La Naviera Pinillos, por aquel entonces, Pinillos, Izquierdo y Compañía, está vinculada al vapor Valbanera porque era la propietaria.
 
Este es un tema que siempre me ha cautivado y al que he dedicado muchos años de estudio e investigación. Por ello, después de haber disfrutado leyendo la obra de nuestro amigo y hermano isleño, Mario Luis, me creo con la suficiente autoridad documentaria para afirmar, sin ninguna duda que, Valbanera Réquiem por un naufragio, es el mejor, pero, con mucha diferencia, de cuanto se ha escrito sobre la tragedia del buque Valbanera. Si quiero exagerar y sin tener que apartar a otros escritores, creo que nuestras autoridades académicas deberían incluir este libro como material de lectura en las escuelas de primaria. Porque nos cuenta de una manera llana, magistral, literalmente hablando, una parte muy importante de nuestra reciente historia migratoria, que nos enriqueció como pueblo.
 
Estoy seguro que la directora de este centro, Lucana Falcón León, mi amiga de pasadas y viejas mareas de la infancia provinciana teldense, y como extraordinaria mujer que ha dedicado gran parte de su vida profesional a la enseñanza y divulgación de la cultura, junto al también su esposo, el magnífico docente, entrañable Juan Santos Peñate, estarán, digo, de acuerdo conmigo, en esta observación que hago. De pequeños nos atiborraron con los nombres de los reyes godos, conquista, reconquista, descubrimiento, batallas navales, y hasta evangelizaciones ejemplares de infieles, todo aquello que se podían imprimir en aquellos libros tristes. Pero se olvidaron de nosotros, de los isleños canarios, se olvidaron que, somos un pueblo que, también, tenemos nuestra rica historia que recordar, difundir y transmitir a las generaciones venideras. Porque como bien acuñaron los clásicos: Historia est Magistra Vitae est testis temporum. Y, hay de aquellos pueblos que no recuerden su historia y aprendan de ella, estarán condenadas a repetirla.
 
Yo, ayer le decía a Mario Luis en Las Palmas, en la sede de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, que este libro es, sobre todo, un homenaje póstumo a nuestros compatriotas que aún yacen en el interior de aquel buque de la esperanza que se trocó en tragedia y, que, todavía hoy, descansan sus restos a sólo once metros de profundidad, custodiado por tiburones y barracudas. Pero, hoy te digo también, amigo Mario Luis, que sus almas desde el cielo y junto al Todopoderoso seguro que no se cansan de darte las gracias por esta magnífica obra que con tanto cariño y, sobre todo, rigor histórico, has escrito.
 
Nosotros los que todavía andamos navegando, cubriendo singladuras día tras día, por estos mares terrenales, y como auténticos isleños, que somos también gente de bien, nos sumamos a este agradecimiento celestial y te instamos, amigo Mario Luis, a que sigas con esa labor de investigación y divulgación de la Historia, con mayúscula, como tú lo estás haciendo. Enhorabuena Mario Luis. Muchas gracias”.
 
El autor de Valbanera Réquiem por un naufragio, Mario Luis López, expresa en su intervención la gran influencia de la población canaria emigrante en su municipio y ciudad de Cabaiguán, de Cuba, su ascendencia canaria y destaca: “Gracias por su asistencia a esta presentación, a D. Juan Miguel Sánchez de Armas y a D. Julio César González Padrón, y el agradecimiento a Da. Lucana Falcón por cedernos la estancia de esta sede del Círculo Cultual de Telde. Yo lo primero que vi cundo abrí los ojos fue un isleño o una isleña. Mi abuela Luisa que procedía de la Villa de Mazo, los canarios eran muy solidarios y así pasaba en todas las fincas donde se trabajaba. El escritor canario Luis Felipe Gómez Wanguemert, en la revista Paz Isleña en 1926 decía que Cabaiguán parecía una prolongación de las Islas Canarias.
 
Y en 1915 un afamado escritor de Las Palmas, Francisco González Díaz estuvo allí invitado por la Asociación Canaria de Cabaiguán y contó que si de pronto se parara el tiempo y los canarios que vivían en Cabaiguán volvieran a su tierra, todo el progreso y desarrollo que en aquel momento tenía ese territorio se detenía. Cabaiguán era un territorio netamente canario y entonces allí, ¡cómo no se iba a hablar del Valbanera! Y se inicia la recopilación necesaria de las noticias de la tragedia del Valbanera publicada en 35 periódicos diferentes y, un poco, mi esposa que también escribe, buscamos y encontramos noticias en periódicos de Cuba, La Habana, Santiago, Cienfuegos, Santa Clara, de Sancti Spiritus, todo esto lo rastreamos. Estuvimos en Gran Canaria, Tenerife, en La Palma, encontramos algunas cosas que aparecieron en periódicos norteamericanos, españoles, en el ABC de aquella época hallamos noticias.
 
Entonces, estructuramos este libo de manera que el que lo leyera, pues, recibiera el impacto que pudiera haber recibido si hubiésemos vivido en aquella época. Cuando en Cuba en aquellos días se conoció la noticia de primera mano, pero fuera de allí, se demoró su conocimiento. En Santiago de Cuba se bajaron más de 700 personas, de unas cuarenta que se tenían que bajar, esto fue lo primero que más me atrajo, ¿Por qué se bajaron estas personas? y el Valbanera que era un barco en 1906 comenzó a llevar pasaje y mercancía desde Europa, desde la península hacia América, y en 1919 ya tenía un prestigio ganado.
 
Había que ver los anuncios de la época, era un buque importantísimo de la Naviera Pinillos Izquierdo y Compañía, ya desaparecida. Salió de Canarias, procedente de la península, y recogió casí setecientos emigrantes canarios, habrían polizones, e inexactitudes y, supongo, poco control. Llegó a San Juan de Puerto Rico el día 3 de septiembre y el día 5 estaba en Santiago de Cuba. Había un periódico que yo leí, de 1919, precisamente, La Comarca, de Icod de Los Vinos, Cuba, después de los Estados Unidos es el país del mundo donde el obrero gana más dinero.
 
Llegando esa cantidad de emigrantes canarios, humildes, estaban en Cuba y después de tantos días de travesía bajaron al puerto y se dispersaron por la zona, había bares, y empezaron a quedarse a los que les proponían trabajo. Si venían jóvenes a La Habana y en Santiago les ofrecieron trabajo y hospedaje, pues se quedaron, aunque luego no lo cumplieran, ya que también se les explotó mucho. Esto no fue un proceso fácil para los emigrantes”.
 
El autor va desgranando en su relato contenido en el libro, toda una serie de historias, anécdotas, experiencias y consecuencias posteriores de los supervivientes en Cuba, como “La niña” y otras profecías. Dos artículos y una carta. “El loco”. Andrés “Valbanera”. Antonio “Risita” y Pedro “Tocino”. El Providencial “Analfabetismo de la Abuela”, etc que entran en la historia del Valbanera, algunas ya leyendas. Desde el periodismo de la época, artículos, anotaciones, noticias que ocuparon las caberas de los rotativos principales, en esta orilla y la otra del Atlántico. A través de la lectura del libro, ampliamente y perfectamente documentado, revivimos esta dramática aventura de quienes partieron a buscar mejores horizontes y esperanzas de vida.
 
Desde el prólogo, sus catorce capítulos, hasta el epílogo: Dos tumbas y un réquiem, en sus 200 páginas, el autor, hace un homenaje a las víctimas de aquel suceso que terminó en las profundidades del mar antillano, la mayoría emigrantes canarios que perduran en la memoria, y esta edición nos recuerda en uno de sus poemas incluidos, del poemario anónimo titulado El Valbanera, del archivo del autor: Se ha hundido el “Valbanera”/ barco de tanto valor/ con jardines y teatros/ y luminoso color./ De Gran Canaria salió/ con rumbo para La Habana/ con cientos de pasajeros/ de todas las islas hermanas./ Cuando iba navegando/ no se pudo enterar/ que en La Habana lo esperaba/ un golde la traición./ Los que en Santiago se quedaron/ la suerte los ayudó,/ pero los que continuaron/ la desgracia le tocó/.
 
Mario Luis López Isla ha escrito una interesante obra sobre la verdad del vapor Valbanera que, en su dedicatoria destaca el recuerdo de su familia, las villas de Trinidad y Sancti Spiritus, la memoria de los náufragos y sobrevivientes del último viaje del Valbanera y a sus descendientes, noventa y cinco años después de la catástrofe. Finaliza el acto con una rueda de preguntas y la firma dedicada de la obra. Enhorabuena por esta edición del Valbanera Réquiem por un naufragio. Muchas gracias.
 
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.
 

Comentarios

  • Obdulia
    09/04/2015 - 00:14

    Presentación del libro Valbanera. Réquiem por un naufragio>Necesito saber donde puedo comprar el libro,no vivo en Espana

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  • Obdulia
    09/04/2015 - 00:11

    Donde puedo comprar este libro del Valbanera por favor

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  • Jesús Ruiz Mesa
    13/09/2014 - 21:03

    Posiblemente Ud. se refiera a la Fundación Archivo de Indianos. Museo de la Emigración de Colombres en Asturias. Según el autor de la obra, allí se puede ver la letra B que formaba parte del nombre Valbanera, otras imágenes desconsoladoras del pecio hundido y una maqueta del vapor. El libro presentado cuenta, con todo lujo de detalles, su historia. Gracias y saludos. Nota del autor del reportaje

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  • Recuerdos de la infancia, jbetjim
    13/09/2014 - 18:49

    Me hubiese gustados disfrutar - No es un contradiccion - de la presentación del naufragio del Balbanera pues tuvo que originar un impacto luctuoso no borrable hasta los años 60 o 70. Quien escribe puedo dar fe de que mis padres lo recordaba en varias ocasiones cada año, para entoces podria ser un cuento mas a los pequeños. Creo haber oído que la noticia entro desde Cuba por la Estación telegráfica de Taliarte. Con mi familia estuve en Asturia hace 6 años - padres ya fallecidos hace muchos años- y entre tanta belleza visitamos un Museo de un emigrante asturiano a la Isla de Cuba, realizo fortuna y tuvo relacion con la C. Pinillo. Alli se expone la maqueta e historia del Balbanera. De verdad que se borro de la mente todos los recuerdos y este es el que domina mi vivencia en Asturia. Así tuvo que ser las desgracias y eso que mi familia no la padeció. Gracias Lucana-Juan que estoy seguro que sus padres en vuestros respectivos negocios de antaño también lo seguían recordando.

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