20/04/2008 - 19:40

Avance: El colectivo de jovénes escritores Aenigma anuncia su disolución después de seis años de actividad permanente en Telde

La drástica medida adoptada por la asamblea de socios sobreviene por "una situación de ahogamiento económico y burocrático que imposibilita" proseguir adelante

Avance: El colectivo de jovénes escritores Aenigma anuncia su disolución después de seis años de actividad permanente en Telde
Imagen de archivo de un recital de poesía organizado por Aenigma (Foto cedida)
TELDEACTUALIDAD
Telde.- "Con manifiesta tristeza y pesar", la Asociación Juvenil de Escritores Aenigma acaba de anunciar su disolución después de seis años de frenética e ininterrumpida actividad, con el principal propósito de potenciar la literatura juvenil hispana y acercar la cultura a la calle. El proceso, que se inició a principios de año constituyendo una comisión liquidadora, finalizará el próximo 7 de julio de 2008, que se toma como fecha final de esta idea, según comunica el colectivo en una nota que TELDEACTUALIDAD avanza íntegramente.
 
La drástica medida sobreviene, según indica el colectivo que preside el poeta Luis Antonio González, “por una situación de ahogamiento económico y burocrático que imposibilita, no ya nuestro crecimiento, sino el mantenimiento de nuestras actividades”. Aenigma señala que lleva dos años reclamando por la vía administrativa la cantidad de 4.500 euros que el Ayuntamiento de Telde les adeuda desde el mandato anterior del pacto PP-AFV/Ciuca. “Ya sólo nos queda la vía judicial y nos parece estúpido, aunque podamos embarcarnos en ello con soltura, iniciar este camino”. 
 
“Nos ahoga la inútil burocracia, inasumible para un colectivo de jóvenes, que, no sólo nos obliga a desdoblarnos en contables, gestores, legalistas, procuradores… –distrayéndonos de nuestro compromiso con la juventud y con la cultura–, sino que nos arrastra, por ejemplo, a acudir hasta seis veces a la misma institución para resolver un único trámite, porque no existe una información clara y única sobre la documentación necesaria para cada gestión”, patentiza Aenigma en su comunicado.

“Nos ahoga que las administraciones consideren que un colectivo juvenil no puede tener intereses culturales. Ésa es la conclusión a la que llegamos después de que, en todos estos años, nuestros proyectos han sido trasladados del área de cultura a la de juventud y viceversa, sin que ninguna se haya comprometido verdaderamente con nuestros objetivos. Descorazona que, precisamente, sea ése el mayor impedimento que se nos ha argüido para recibir subvenciones. Parece que, al menos para la administración, los conceptos juventud y cultura están divorciados. Entristece pensar que sí existe cobertura, económica y de compromiso, para otros proyectos que, aunque no menos interesantes, no contribuyen en absoluto a construir una juventud con un espíritu crítico y despierto y más consciente de su realidad”, añade. 

Comunicado de prensa emitido por Aenigma sobre su próxima disolución

Con manifiesta tristeza y pesar, la Asociación Juvenil de Escritores Aenigma anuncia su disolución después de seis años de frenética e ininterrumpida actividad, con el principal propósito de potenciar la literatura juvenil hispana y acercar la cultura a la calle. El proceso, que iniciamos a principios de año constituyendo una comisión liquidadora, finalizará el próximo 7 de julio de 2008, que se toma como fecha final de esta idea. 

Ver cómo acaba un proyecto el que se ha puesto tanto esfuerzo, tiempo e ilusión es siempre desconsolador, sobre todo cuando el fatal acabamiento no es inducido por una merma en el espíritu que inspiró nuestros primeros pasos, sino que sobreviene por una situación de ahogamiento económico y burocrático que imposibilita, no ya nuestro crecimiento, sino el mantenimiento de nuestras actividades. Más descorazonador resulta aún que esta asfixia no se deba a nuestra propia gestión, sino a las acciones (o pasividad) de la administración. Aenigma no puede esperar más. Después de dos años de reclamaciones, por la vía administrativa, de los 4500 euros que el Ayuntamiento de Telde nos adeuda ya sólo nos queda la vía judicial y nos parece estúpido, aunque podamos embarcarnos en ello con soltura, iniciar este camino.

Nos ahoga la inútil burocracia, inasumible para un colectivo de jóvenes, que, no sólo nos obliga a desdoblarnos en contables, gestores, legalistas, procuradores… –distrayéndonos de nuestro compromiso con la juventud y con la cultura–, sino que nos arrastra, por ejemplo, a acudir hasta seis veces a la misma institución para resolver un único trámite, porque no existe una información clara y única sobre la documentación necesaria para cada gestión.

Nos ahoga que las administraciones consideren que un colectivo juvenil no puede tener intereses culturales. Ésa es la conclusión a la que llegamos después de que, en todos estos años, nuestros proyectos han sido trasladados del área de cultura a la de juventud y viceversa, sin que ninguna se haya comprometido verdaderamente con nuestros objetivos. Descorazona que, precisamente, sea ése el mayor impedimento que se nos ha argüido para recibir subvenciones. Parece que, al menos para la administración, los conceptos juventud y cultura están divorciados. Entristece pensar que sí existe cobertura, económica y de compromiso, para otros proyectos que, aunque no menos interesantes, no contribuyen en absoluto a construir una juventud con un espíritu crítico y despierto y más consciente de su realidad.

El mensaje catastrófico es que la cultura sucumbirá a la tecnocracia y que todo acabará sumido en una espiral de informes, instancias y burocracia (eso sí, en formato digital). Sábato nos apercibió de ello hace tanto que nos avergüenza ser testigos de que, poco a poco, aquella ficción se está convirtiendo en esta realidad.
 
Sin embargo, el mensaje que nos queda después de estos seis años no es, ni mucho menos, temeroso. No acusaremos de nuestra disolución a nadie directamente porque se trata de un proceso global. La nuestra es una reflexión, formulada desde el razonamiento en que nos posicionamos, y que exponemos de forma detallada en un documento más extenso que acompaña a estas palabras.

Aenigma ha llegado a ser lo que es gracias a sus socios, a los que están y a los que estuvieron; gracias a los que han trabajado, cada uno en función de sus posibilidades, en beneficio de todos, de forma altruista. No debemos ni queremos olvidar a todas las personas e instituciones que han formado y colaborado con nuestro proyecto, y a quienes sin duda debemos mucho. Tampoco sin ellos Aenigma habría llegado a ser lo que es.

La impresión que nos queda es que, estos seis años, han correspondido a un continuo y enriquecedor aprendizaje: Sobre la literatura, sobre el papel de la juventud, sobre la sociedad y la vida y, por qué no, sobre la gestión cultural, las administraciones, y, también, los intereses creados. Nos queda este aprendizaje, del que extraemos que cualquier buena idea crece, aún con el mínimo apoyo, con tesón y trabajo, y que prospera de forma imperceptible. Sabremos aprovechar esta experiencia en nuestro recorrido futuro, cada uno en su proyecto particular, vital o artístico. Pero la certeza que nos queda es que todo lo aprendido aquí marcará nuestro futuro, como ya esta marcando nuestro presente.
 
 
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