Las coladas de lava se desparraman por el flanco norte del volcán

El proceso eruptivo de Cumbre Vieja continúa mostrando una importante energía en su cuarta semana de actividad

Las coladas de lava se desparraman por el flanco norte del volcán
Imagen nocturna de este domingo del volcán de La Palma/Involcan.

Dicen que cuando llega la noche es cuando verdaderamente se aprecia la virulencia del volcán. Y precisamente eso se ha podido apreciar con la llegada de la oscuridad este mismo domingo, 17 de octubre.

 

Una imagen compartida en redes sociales por el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) muestra claramente la manera en la que se desaparraman las coladas de lava por el flanco norte. Todo ello justo al cumplirse la cuarta semana de un proceso eruptivo que, como destacan los expertos, "tiene cuerda para rato", según publica Tiempo de Canarias.

 

Cabe destacar que, tal y como se ha ido anunciando a lo largo de la jornada, una de las coladas, la que arrasó con el supermercado de La Laguna, tiene "energía y carga" para alcanzar el mar, al situarse a unos 200 metros de la costa oeste de La Palma, según ha puesto de manifiesto Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Plan Especial de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA). 

 

Esta colada, que avanza a 15 metros por hora, según ha precisado el propio INVOLCAN, es, junto a la que atravesó el campo de fútbol, la que mayor carga tiene, mientras que la primigenia se encuentra alimentada de manera muy débil.

 

 

 

 

15.19 horas: La colada de La Laguna tiene energía para alcanzar el mar, pero no se sabe cuándo

La colada que arrasó con el supermercado de La Laguna tiene "energía y carga" para alcanzar el mar, al situarse a unos 200 metros de la costa oeste de La Palma, si bien los científicos no saben cuándo sucederá este hecho.

 

Antes de que esto ocurra recomendarán el confinamiento de la población puesto que la previsión es que una vez la lava alcance el mar se produzcan "pequeñas explosiones" y desprendimientos de ácido clorhídrico, ha informado este domingo el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende.

 

Esta colada, que avanza a 15 metros por hora, según ha precisado el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), es, junto a la que atravesó el campo de fútbol, la que mayor carga tiene, mientras que la primigenia se encuentra alimentada de manera muy débil. En concreto, la colada que se espera que llegue al mar tiene "un enorme aporte de energía", ha destacado Morcuende, quien ha comentado que parece que se ha ralentizado, aunque tiene "la posibilidad cierta de alcanzar el mar".

 

En cuanto a la colada que pasó por encima del campo de fútbol, parece que toma una dirección hacia el sur de la montaña de La Laguna, lo que la acercaría hacia la que está más cerca del mar.

 

►El frente de la nueva colada del volcán de La Palma, a 200 metros del acantilado

El frente de colada de la erupción del volcán de La Palma que va al mar se encuentra a 200 metros del acantilado y avanza a 15 metros por hora, según ha informado este domingo el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).

 

Involcan ha precisado en sus redes sociales que este frente registra una temperatura de 1.270 grados.

 

Se trata de los ramales de la colada situados más al norte de la primigenia y la previsión es que, si llegan al mar, formen una nueva fajana, aunque ello dependerá de la orografía de la zona y de cuál sea su trayectoria final. 

 

A punto de cumplirse un mes desde que comenzó a erupcionar el pasado 19 de septiembre, el volcán de La Palma, está "en plena forma", según la opinión de los científicos que lo monitorizan prácticamente en tiempo real, y amenaza con aumentar su huella devastadora.

 

Según los últimos datos emitidos por el programa satelital Copernicus de la Unión Europea, registrados a las 19.56 horas del viernes, 1.835 construcciones/edificaciones habrían sido destruidas, 9 más.

 

 

Maquinaria para limpieza de tejados y cubiertas

El Cabildo de La Palma ha donado herramientas para limpiar los tejados y las cubiertas afectadas por las cenizas del volcán a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y al Ejército de Tierra. Ha entregado una veintena de sopladoras, así como palas, azadas, zamuros, escaleras y otro tipo de material de ferretería que previamente fueron donados por Los Realejos.

 

Desde la Corporación insular se agradece al municipio su colaboración y compromiso, ya que desde el día en el que comenzó la emergencia, emprendieron una recogida de fondos para invertirlos en las necesidades que el Cabildo considerara. En este caso, reforzar los equipos de limpieza de tejados y cubiertas de la UME y del Ejército de Tierra.

 

El Cabildo ha querido recordar que el uso de sopladoras no está recomendado para que los particulares limpien sus propiedades. Éstas deben ser manejadas por personal especializado con su correspondiente equipo de protección individual.

 

Binter, sin vuelos a La Palma

El aeropuerto de La Palma continúa abierto este domingo pero, por segundo día consecutivo, no opera ninguna aerolínea debido a la nube de ceniza provocada por la erupción del volcán en Cumbre Vieja. Entre este sábado y esta mañana se han cancelado 56 vuelos, según ha informado AENA, que insiste en que el aeropuerto de La Palma está operativo y que la decisión de operar los vuelos la toman las compañías en función de sus observaciones y parámetros.

 

Las empresas, por su parte, invitan a los viajeros a comprobar el estado de su trayecto a través de los canales oficiales. 

 

►La Palma registra más de 40 terremotos, uno de ellos con magnitud de 4,3

La red de vigilancia volcánica de seguimiento del Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado un total de 42 seísmos asociados a la erupción del volcán de La Palma. Del total, una docena de ellos han registrado magnitudes superiores a 3.

 

La máxima magnitud registrada fue de 4,3, correspondiente al terremoto localizado al suroeste del municipio de Villa de Mazo a las 04:10 horas. Fue sentido en numerosos núcleos de toda la isla, con una profundidad de 35 kilómetros.

 

También se sintieron dos terremotos más de 3,2 y 3,4 de magnitud localizados a las 05:56 horas y 08:12 horas. Se sintieron al noreste del municipio de Fuencaliente y suroeste de Villa de Mazo, a 11 y 12 kilómetros de profundidad, respectivamente.

 

El pasado sábado se localizaron 90 sismos, el mayor de 4,6 de magnitud máxima registrada hasta la fecha. Ocurrió al  suroeste del municipio de Villa de Mazo a las 05:41 horas. Tuvo una profundidad de 37 kilómetros y se sintió en casi toda la isla.

 

Se cumple un mes

El volcán continúa registrando "importantes explosiones" y emisión de lava, según informa el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).

 

Existe la posibilidad de que en los próximos días se produzcan terremotos de intensidad por encima de 4,5, aunque a mucha profundidad, por encima de los 30 kilómetros, que continuarán siendo sentidos por la población. Así lo ha indicado la portavoz científica del Pevolca.

 

No es previsible que el nuevo punto eruptivo emita magma y, en principio, su actividad se basa en crear una columna de cenizas.

 

►El volcán sigue a plena potencia tras un mes de devastación sin precedentes

A punto de cumplirse un mes desde que comenzó a erupcionar el pasado 19 de septiembre, el volcán en Cumbre Vieja, La Palma, está “en plena forma”, según la opinión de los científicos que lo monitorizan prácticamente en tiempo real, y amenaza con aumentar su huella devastadora.

 

No es poco el daño que ya ha causado. Según las últimas mediciones, la lava que arroja sin parar, con más intensidad incluso en los últimos días, ha ocupado una superficie próxima a las 750 hectáreas; ha destruido casi un millar de viviendas y más de 200 hectáreas de suelo agrícola, fundamentalmente plataneras. Eso, y decenas de kilómetros de carreteras, conducciones de luz y de agua, dos colegios, un punto limpio, un polígono industrial y hasta un campo de fútbol.

 

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, proclamó el jueves en el Parlamento regional que ésta es la mayor tragedia volcánica en Europa en cien años y un día antes, en el Comité de las Regiones de la UE, que se trata del “mayor desastre natural” de la historia del archipiélago.

 

El vulcanólogo Juan Carlos Carracedo le da la razón. Considerado una de las referencias del país en este campo de la geología, este veterano profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria señala a Efe que “el escenario, desgraciadamente, es mucho peor” que el de las dos anteriores erupciones en La Palma, las del volcán de San Juan (1949) y la del Teneguía (1971).

 

Lo es porque el centro eruptivo, en la zona de Cabeza de Vaca, está emplazado en altura, no tanto como el San Juan, pero “lo suficiente para que las coladas discurran por una zona llana y densamente poblada” y formen un frente “muy amplio”. “La gran diferencia” respecto a otras erupciones en La Palma, apunta Carracedo, es que aquellas se produjeron en épocas en las que la Isla Bonita estaba menos poblada y además en zonas “muy inclinadas, muy abarrancadas”, y prácticamente no provocaron daños.

Daños materiales, que no personales, porque en la erupción del Teneguía, en la que Carracedo se doctoró, murieron un fotógrafo y un pescador.

 

Aquí hace un reconocimiento a la “gran eficacia” en la gestión de la crisis por parte de los científicos y de las autoridades tanto en la fase preeruptiva como durante la erupción. “Su éxito es que no ha habido una sola víctima”.

 

En los últimos cinco siglos ha habido en Canarias unas 16 erupciones, algunas de ellas con más de una “ventana” de emisión, concentradas en cuatro islas: Tenerife, La Palma, El Hierro y Lanzarote, y se han saldado con 24 personas fallecidas.

 

Algunas tan destructivas como la del Timanfaya (1730-1736), que durante casi seis años cubrió de lava y cenizas la cuarta parte de la isla de Lanzarote, o la del Trevejos (1706), efímera en comparación con aquella, pero en apenas ocho días atravesó el corazón de Garachico y destruyó su puerto, por entonces el principal de Tenerife.

 

La erupción del Timanfaya, cuenta Carracedo, “hizo mucho daño” al arrasar pueblos enteros, y con ellos los cultivos de cereales. Tanto duró que “la gente de Lanzarote se fue cansando y muchos se fueron a Gran Canaria o se desplazaron a la zona de Famara. Dieron la isla prácticamente por perdida”.

 

La de Garachico “fue muy pequeñita, pero las lava cayó directamente al puerto. Aquel volcán tuvo muy mala idea”, desliza.

Pero si se hace “una abstracción” de todo el daño “irreparable” que está provocando el nuevo volcán de La Palma, señala -y en esto coincide con la opinión extendida en la comunidad científica- que se trata de “una erupción normal”.

 

Abunda en que es una erupción fisural en una dorsal formada por “centenares de erupciones fisurales previas”, y que “se está comportando como se tiene que comportar”.

 

“Lo que ocurre”, añade este veterano vulcanólogo, es que “tiene una mayor producción de magma y las coladas son más voluminosas. Y como está discurriendo por una zona inclinada pero llana, ha generado un frente muy amplio”.

 

Carracedo insiste en que la mayoría de las erupciones en Canarias ocurren en dorsales, ya sea la de Cumbre Vieja en La Palma, en la de El Hierro o en las dos de Tenerife, la Noroeste, de Las Cañadas a Santiago del Teide, y la Noreste, la de La Esperanza.

 

Ambas dorsales, avisa este experto, “son muy activas”, aunque no tanto como Cumbre Vieja, por lo que “no se podría descartar que en un futuro indeterminado, lejano en todo caso, pudiera haber erupciones como en La Palma”.

 

El daño que podrían provocar “sería aún mayor”, por lo que “conviene estar prevenidos y mantener los sistemas instrumentales y de planificación previa que permitan en el caso de una erupción que se tomen las medidas adecuadas, para gestionar la crisis con éxito”, como ha sucedido en la Isla Bonita.

 

Pese a su experiencia, no se atreve a poner fecha de caducidad al volcán que todavía no tiene nombre. “No da señales de que esté remitiendo”, afirma, en base a la tasa de emisión de gases, del orden de las 15.000 toneladas diarias, cuando tendría que bajar de las 100 para pensar en el final, y al tremor y la sismicidad profunda, que relaciona con un proceso de realimentación de varios reservorios de magma.

 

Carmen López, directora del Observatorio Geofísico Nacional, explica a Efe que hay un mecanismo exterior que es el que se puede apreciar a simple vista, la expulsión de lava y cenizas, la formación de coladas y la constante transformación del cono, y otro subterráneo en el sistema de diques que conecta al volcán con diferentes reservorios.

 

Y es bajo suelo donde se están produciendo una serie de reajustes del sistema que están provocando esos terremotos sentidos por la población, con magnitudes de hasta 4,6.

 

Estos reajustes, detalla López, incrementan la sobrepresión en la superficie, provocando pulsos de emisión de magma, y permiten al volcán “seguir funcionando”. “Está todo relacionado. Lo que pasa debajo del volcán y lo que vemos por encima”, ilustra.

 

Tampoco esta experta del Instituto Geográfico Nacional se atreve a hacer pronósticos. “El volcán está en plena forma. Cuando las erupciones están cerca del final se produce una disminución en general de todos los parámetros observables, y aún no vemos esas señales, lo cual no quiere decir que las veamos mañana”, matiza. 

 

Comentarios

  • Pino Alemán
    18/10/2021 - 10:59

    Gracias por mantenernos informados. Mucho fuerza y ánimo a la isla bonita

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