11/03/2008 - 07:43

Autocaravanas

Jose SuƔrez Mesa

Autocaravanas
Nunca deja de sorprenderme el hecho de que siendo España un país que en gran medida pretende vivir del turismo, se ignoren muchas de las formas de hacerlo y las motivaciones por las que se mueven muchos visitantes y turistas.

Una de ellas, en gran auge, es el autocaravanismo. Una opción de ocio que practican muchos miles de personas en Europa con vehículos lúdicos, cuyo precio en muchos casos excede el de un automóvil de gran lujo, con todo tipo de comodidades, una gran autosuficiencia y observando sus usuarios el máximo cuidado para la disposición ecológica de aguas grises y fecales.

Los autocaravanistas suelen, por tanto, ser gente con nivel económico alto que gastan su dinero al moverse por el país en gasolineras, supermercados,restaurantes, campings, tiendas, taxis, transporte publico y un largo etcétera. Asimismo, por desear estar en continuo movimiento, buscan estar próximos a la naturaleza cambiante, conscientes de no ensuciar el entorno dejándolo tal y como se lo encontraron.

No obstante, este tipo de turismo, quizás por su carácter itinerante, es mal entendido y hasta despreciado por la Administración en nuestro país, por pura ignorancia del mismo, teniendo un trato discriminatorio para estacionar en vías publicas al no facilitarle zonas de aparcamiento que hagan que dichos protagonistas puedan visitar las ciudades con comodidad, como ocurre en Francia o Alemania, donde hasta en los más pequeños pueblos se reservan plazas exclusivas y muy céntricas para las autocaravanas, incluso con acceso a pequeñas unidades, no más grandes del tamaño de una bomba de gasolina, subvencionadas por Bruselas, que permiten el vaciado ecológico de aguas grises, fecales y llenado de agua limpia, previo el pago de unos euros. Tales zonas son fáciles de crear en zonas portuarias, parques y parkings de estadios, centros comerciales y de transportes, etcétera.

Algunos municipios, aunque pocos aún, han creado ya zonas de estacionamiento seguras, incluso para pernoctaciones cortas de dos o tres noches, para autocaravanistas, atrayéndoles así a su zona, con gran éxito, mediante pequeños artículos gratuitos en la prensa especializada Europea. Sugiero que las autoridades responsables de turismo interesadas hagan una visita o estén presentes con \'stand\' propio en la Feria de Caravaning que se celebra en Dusseldorf todos los años, a finales de agosto, para que puedan apreciar y entender la importancia de esta industria, que ya supera con creces a la náutica y a diferencia de esta última, a los adeptos al autocaravanismo se les puede atraer sin grandes y costosas instalaciones.
 
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