31/05/2020 - 09:53

Obispo Pedro Casaldáliga

Francisco Martel

Francisco Martel

Amigos lectores-as, esperando que el Virus nos deje pronto en paz, escribo hoy algo del gran obispo D. Pedro Casaldáliga que ya con sus 92 años sigue en Mato Groso, Brasil. Sí, con él estuve dos años en Mato Grosso.

 

Este gran hombre nacido en Cataluña es religioso claretiano que ha permanecido gran parte de su vida en Brasil. Muchos sabemos que D. Pedro ha estado vinculado a la teología de la liberación y que ha sido siempre un gran defensor de los derechos de los pobres y de los menos favorecidos declarando una vez: “Me llamarán subversivo y yo les diré: Lo soy, por mi pueblo en lucha, vivo”…

 

Muchos sabemos bien que D. Pedro, después de ser nombrado obispo, empezó a sufrir amenazas por parte de los terratenientes del lugar como también del régimen militar existente en ese momento en Brasil. Su vicario sacerdote João Bosco fue asesinado por unos sicarios que le confundieron con el mismo D. Pedro Casaldáliga.

 

Les puedo asegurar que D. Pedro siempre ha sido y es un gran apóstol. En estos días él se encuentra muy enfermo de Parkinson esperando su final. Muy grande ha sido su testimonio de gran atleta de la Fe que le ha dado fuerzas para nunca abandonar la lucha por los derechos de los menos favorecidos teniendo en ocasiones que ser trasladado a un lugar desconocido, tras recibir amenazas de muerte por ser el gran defensor de los pobres indios Xavantes.

 

Sabemos que, poco después de ser nombrado obispo, D. Pedro empezó a sufrir amenazas por parte de los terratenientes así como del régimen militar existente en ese momento en Brasil donde su vicario João Bosco fue asesinado al ser confundido con el propio D. Pedro Casaldáliga.

 

Amigos, les agradezco que recen por el gran amigo D. Pedro Casaldáliga que en estos días está queriendo entrar ya en el Reino de los cielos el que decía: “Si no hay causas grandes la vida no tiene sentido", "El consumismo está consumiendo las personas". Me llamarán subversivo y o les diré: Lo soy. Por mi pueblo en lucha, vivo. Con mi pueblo en marcha, voy”.

 

Francisco Martel es sacerdote y párroco.

 

Comentarios

  • Paco Peña
    01/06/2020 - 12:39

    Se aprecia el sentido de la vida, cuando una persona llena de sabiduría, humanidad y con noventa y dos años hace senderos en medio de su realidad creyente con sus hermanos indios Xavantes en el perdido Matogrosso de la selva brasileña. Toda una vida así entregada. ¿ A quién le puede interesar? Tiene Eco y Presencia de Dios, que abraza siempre a los más débiles entregando su vida.

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