04/01/2020 - 11:11

Ya estamos en 2020

Vicente Llorca

Vicente Llorca

Si de algo no pecan las administraciones públicas es de ser cicateras en la elaboración de planes estratégicos. Con la acostumbrada pretenciosidad que acompaña a todo el que llega al ejercicio del poder, uno tras otro nos anuncian la realización de complejos y sesudos estudios que aconsejan la senda a seguir de la comunidad, la isla, la ciudad, el distrito portuario y hasta la playa de Las Canteras.

 

Múltiples profesionales y analistas diseccionan el objeto del análisis en el momento del encargo y tras muchos encuentros con colectivos variados, porque todos los planes en cuestión siempre se acompañan con el sonsonete de atender y fomentar la participación ciudadana, apuntan las líneas a seguir para llegar a la Arcadia feliz en el siglo XXI o en el 2020 en la zona estudiada; siempre, claro está, que quienes contrataron el encargo, nunca barato, por cierto, atiendan a las recomendaciones dadas. Pues eso, que si algo no sobra en las estanterías de los despachos públicos son gruesos tomos de planes estratégicos. Y así suma y sigue. Por supuesto, todos son bienintencionados y ambiciosos.

 

Un ejemplo. Corría el año 2009 y mandaba en Las Palmas de Gran Canaria el socialista Jerónimo Saavedra. Se encargó entonces el que se llamó Proa 2020. Se barruntaba en ese momento que en el 2020, en el que ya estamos, esta iba a ser una ciudad líder, integradora, cohesionada, plataforma cultural, enclave estratégico entre continentes, capital cultural europea...

 

Y llegamos al 20. Es verdad que fuimos sede del Mundobasket y que las inundaciones ya no anegan la calle de Triana, ni el paso subterráneo del Muelle de Las Palmas y tampoco la Estación de Guaguas. También es cierto que los castillos de Mata y La Luz ya son visitables, como el Hospital San Martín, aunque ahora temporalmente cerrado por obras. Igualmente Guaguas Municipales ha mejorado su servicio, mientras la MetroGuagua se hace querer con retrasos y contratiempos.

 

Pero la marisma no es marina, ni grande, ni llega desde La Laja al Rincón. Tampoco La Feria acoge un deslumbrante complejo de edificios administrativos, ni la institución ferial acompaña al Auditorio Alfredo Kraus en esta capital que iba a ser de grandes congresos. Del parque de la música que desterraría los ruidosos espectáculos que acoge el de Santa Catalina ya ni se habla, la Base Naval sigue ocupada, la luminosa estación de cruceros está a la espera, como el boulevard que nos permitiría recuperar el Guiniguada y romper la frontera entre Triana y Vegueta, que sigue anhelando que alguien reactive la lejana pretensión de ser Patrimonio de la Humanidad. Los atascos son cotidianos, el abandonado Estadio Insular sí que se convirtió en centro de encuentro y disfrute, pero volvemos a tenerlo en obras. Bomberos y policías mantienen las demandas de material moderno y agentes y el cinturón verde es un sueño, ¿de los justos?

 

En el año 2020. Pues ya estamos. Habrá que empeñarse.

 

Vicente Llorca es director adjunto de Canarias7.

 

Comentarios

  • Ray Moreno
    05/01/2020 - 01:23

    La mayor victoria de la clase política es haber convencido al pueblo que su vida no sería posible sin su existencia. Cuando la realidad es exactamente la contraria. Ellos viven gracias a nosotros, nosotros a pesar de ellos. Viva la Libertad!

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  • JOSE RAMÍREZ
    04/01/2020 - 15:40

    Ojala hagan algún dia todas esas cosas que como siempre venden en los programas electorales y luego todo queda en palabras. El gran guiniguada, la gran marina, el tren, la plaza de la musica,la base naval ocupada... etc... Que tristeza... lo que prodriamos ser... Y por culpa de quienes nos gobiernan seguiremos siendo una isla estancada y sin progreso. Tenerife en cambio, progresa y avanza...

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