24/11/2019 - 10:24

El aroma de la mentira

Liduvino Fleitas

Liduvino Fleitas

La situación actual de nuestro país se asemeja bastante a un mercado de especias con aromas diversos, sobresaliendo entre todos ellos el de la mentira. Allí cada cual intenta colocar y vender su mercancía pero no al precio que sea.

 

El “mayorista”, que no las tiene todas consigo, se ha instalado, sentado sus reales y desde su condición está dispuesto a seducir a todos aquellos “minoristas” que ven en él una coyuntura para colocar su género; no importa su procedencia, lo relevante es asegurase la condición de imprescindible en futuros negocios y estipendios.

 

Hasta hace muy poco “el mayorista” anunciaba a los cuatro vientos que no había lugar para ningún tipo de trato con cualquiera de los comerciantes que adulteraran sus géneros. Las señales y procedencias eran inequívocas y muchos de los parroquianos consumidores así lo creyeron y de esa manera, tal vez sin quererlo se vieron involucrados, a los hechos me remito, en una cruda y gran mentira sostenida, con argumentos farisaicos, a lo largo de un espacio de tiempo considerable con graves consecuencias en relación con la ética y la moral que pueden afectar al futuro destino del “mercado”.

 

La mentira, parece que ha desembarcado para instalarse en sus diferentes grados, formas y circunstancias, ha pasado a ser denominador común en el “mercado”, que con el paso del tiempo te quita la libertad, te convierte en rehén y modifica tu esencia ideológica; convirtiéndose en un tufo con resultados más que evidentes, no sólo va en ello la pérdida del crédito, también el sentimiento del engaño y la traición, haciéndose realidad la frase del sabio que dice: “Una gota de mentira pueda contaminar un mar de confianza”.

 

Liduvino Fleitas es ciudadano de Telde.

 

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