14/09/2019 - 20:06

Barracones

Nieves Rodríguez

Nieves Rodríguez

Hace unos años di clases en unos “barracones” o “aulas prefabricadas” situados en uno de los barrios más pobres de Arrecife (Lanzarote). En aquellos módulos construidos de chapilla y cartón, el calor era insoportable durante todo el año, pues el sol daba de lleno sobre la chapa de metal, y el aire apenas corría dentro de las aulas.

 

Allí descubrí que había clases y “clases”, que los medios para acceder a la cultura se evidenciaban en las propias infraestructuras, pues sólo en barrios como aquel, uno de los más desfavorecidos de la ciudad y de mayor índice de desempleo y analfabetismo, podía tener cabida aquellas tristes aulas, sólo superadas por el empeño y el entusiasmo del un profesorado implicado.

 

La existencia de estos barracones eufemísticamente llamados “aulas modulares", en pleno siglo XXI, es sólo un reflejo de la importancia que se le ha dado hasta ahora a la educación en Canarias. El que la nueva consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, María José Guerra, haya reconocido este miércoles que es un escándalo la existencia de 77 barracones, repartidos sobre todo entre Lanzarote (48), Fuerteventura (12), Tenerife (11) y Gran Canaria (6), es sólo una prueba más de la ceguera en la que han estado inmersos nuestros gobernantes. Basta recordar el empeño de la anterior consejera, que quiso introducir en las escuelas e institutos los vídeos-juegos. Afortunadamente, no se llevó a cabo tras las críticas recibidas por pedagogos, profesorado, madres y padres, quienes alertamos del grave error que esto suponía.

 

Finalmente, se supo quien estaba detrás de este entrramado (Electronic Arts y Movistar), porque la educación de un tiempo a esta parte se ha convertido en un negocio para unos pocos.

 

Hace unos días la actual consejera ha confesado estar en estado de “shock” al conocer el precio que paga la Consejería de Educación por los alquileres de los barracones. Quizás si empezáramos a tirar del hilo y nos preguntamos quién es la empresa que los alquila, sabríamos a quién beneficiaba el anterior gobierno.

 

Nieves Rodríguez Rivera es escritora y profesora de Lengua y Literatura en un instituto de Telde.

 

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