09/06/2019 - 10:01

Tocar poder como sea

Sergio Domínguez-Jaén

Sergio Domínguez-Jaén

Tocar poder, retenerlo y abusarlo; así parecen que son las cosas de la política, en estas islas. Llamarla política es una hipérbole y determinar qué ideología siguen y practican algunos grupos es simplemente una aporía. Aunque hayan salido de las urnas del renovado sistema electoral canario, donde había más papeletas que decimos en navidad.

 

Si no fuera tan serio el asunto de los actos podríamos incluso ironizar, e ir aún más lejos y entrar en el sarcasmo, pero quedan dos semanas para alcanzar pactos de gobierno que en Canarias tendrían que intentarlo las listas más votadas, que por otra parte es claro y manifiesto que han ganado las fuerzas progresistas, nacionalistas y socialdemócratas. Pero como en muchos municipios de la isla, en esa imposible política municipal de algunos pueblos, la política deja su lugar al chanchullo, a la falta de coherencia, a la ausencia de ideología, con tal de gobernar como sea; y como sea es, como sea: partidos políticos y coaliciones con el menor número de concejales electos son, si no lo remedia la cordura, la clave o llave para formar mayorías.

 

Lo que ocurre es que ya nos están avergonzando, con sus componendas, aunque es sabido que desde el minuto cero de los recuentos de votos, las llamadas no eran solo de felicitaciones, también de intentar pactos con tal de echar, que es como algunos llaman a sus oponentes políticos, a los que ahora mantienen su gobierno en funciones.

 

En esta ocasión no deberían defraudarnos o defraudar a miles de canarios que han elegido un cambio en muchos pueblos y una continuidad en lo que se viene realizando, tal son los casos del Cabildo de Gran Canaria, Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria o el consistorio de la ciudad de Telde, por dejar algún ejemplo de cómo están las maniobras en la isla.

 

La suma de los grupúsculos, donde en algunos casos hay solo un concejal por sigla o dos o tres, y en esos concurren al mismo tiempo otras dos o tres siglas más, no es la suma de la mayoría y no es democráticamente acertado –aquí hablo única y exclusivamente de ciencia política y no de componendas- pues en los que han sido elegidos en coaliciones no son precisamente los progresistas o los nacionalistas, son siglas de intereses inconfesables y lo mismo da que estén imputados, que hayan sido imputadas o que estén investigados con tal de llegar a lo máximo que aspira un político que es el poder.

 

Ahora, las cosas no están nada claras, podemos depender de los diputados por la isla de La Gomera, o asistir sin aliento y confusos a prácticas de mercadeo entre derecha, centro e izquierda, para desbancar a los más votados o a ir ofreciendo aquí y allá puestos clave en las diferentes consejerías y concejalías, ítem más cuando la ley devuelve a los municipios la potestad del planeamiento urbanístico y los planes generales.

 

No creo que nos merezcamos ser gobernados por gente que no tiene ideología más que el peculio y el mando; que miren más para su ombligo que para el de todos, que las rencillas personales, las antipatías, los desencuentros pasados, si se caen bien o mal, si hay o no empatía o antipatía….o crecemos políticamente o seguimos madurando la idea de que aquí con este personal que se dedica a la política no merecen que nos gobiernen; pero para algunos es demasiado tarde cambiar la hiel por la miel.

 

Sergio Domínguez-Jaén es poeta y escritor.

 

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