20/05/2019 - 13:25

Las elecciones europeas

Manuel Fernández

Manuel Fernández

El 26 de mayo, entre otras no menos importantes, son las elecciones europeas, dónde elegiremos a los políticos que dirigirán la UE durante, nada menos, los próximos cinco años. Nuestro voto, en esta ocasión, toma una importancia como nunca la ha tenido antes.

El pasado nueve de mayo se celebró el día de Europa, fecha en la que los canarios, especialmente, debemos sentirnos orgullosos, si tenemos en cuenta que nos encontramos geográficamente en África.

 

La Declaración de Schuman, propuesta realizada en 1950, sólo cinco años después de la caída del régimen nazi, y refrendada posteriormente por Jean Marie Gabriel Monnet, impulsó la creación de la primera Comunidad Europea, en la idea que, al someter las materias primas necesarias para la industria armamentística a una única administración, lo que imposibilitaría las intenciones de iniciar una guerra entre ellos.

 

Ya sé que no es éste el lugar apropiado para solicitarlo, aunque sí para lanzar una primera sugerencia, la de declarar festivo en toda Europa la celebración de este día, con el fin de que nos sintamos todos más europeos, unidos en una meta común y compañeros en el camino de la construcción de una mejor Europa, más fuerte, más unidas que nunca, precisamente cuando nos cubren las sombras de las negras nubes del Brexit y de los eurófobos.

 

Se echa de menos una política de divulgación a todos los ciudadanos de la UE lo que significa ser europeos, explicarles el conjunto de derechos civiles, políticos, y sociales; los deberes y oportunidades que adquiere el ciudadano europeo, por el hecho de ser ciudadano de cualquiera de los países integrantes en la Unión Europea.

 

El sentirse protegido ante un incidente en países y tierras lejanas, por las embajadas de cualquiera de las veintiocho naciones que componen la UE, es para sentirse orgulloso.

 

El que pueda circular libremente por todos los países de la Unión sin que existan fronteras administrativas, e, inclusive, trabajar en cualquier país, es un gran logro y una apertura de oportunidades laborales para nuestra juventud.

 

La convalidación de títulos académicos y el plan Erasmus, que permite a nuestros estudiantes ir a la Universidad de cualquier país integrante, becado, a estudiar un curso de su carrera, conviviendo con compañeros de otra nacionalidad, de otras costumbres e idioma, son logros que, en un inicio de la Comunidad Económica Europea, debieron parecer una utopía, y, sin embargo, ya son diez millones de jóvenes los que los han hecho, y que han reportado un millón de hijos, lo que demuestra que, según para qué, el idioma no es obstáculo para entenderse, aunque representa un incentivo para su estudio.

 

Y, ahora que estamos en período electoral ¿no es un logro acaso el que cualquier ciudadano de la Unión pueda ser elector y elegido en las elecciones al Parlamento Europeo, estando en cualquier país miembro?

 

Así mismo, la unificación legislativa civil. Penal y administrativa, son logros que están en el camino, aunque aún falta mucho por conseguir.

 

Si miramos hacia atrás, hacia el Tratado de Roma, nos sorprenderemos de lo conseguido, pues más nos falta por conseguir, así es que, a los nuevos europarlamentarios que resulten elegidos en las muy próximas elecciones, ánimo, y a por ello.

 

Si no votas según tu ideología, la que sea, otros lo harán por ti, pero con su ideología política, que puede ser totalmente contraria a las tuyas, de ahí la importancia que acudamos a votar el próximo 26 de mayo.

 

Manuel Fernández Sarmiento (Mafersa) es ingeniero técnico industrial.

 

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