24/10/2018 - 08:00

Es hora de pasar página

Pedro González de Molina

Pedro González de Molina

Llevamos siendo gobernados por CC desde el año 1995 y es hora de hacer un balance de los resultados de su gestión y de las políticas implementadas. Podemos afirmar, sin género de dudas, que la política y la acción de gobierno de CC se puede definir como conservadora y neoliberal.

 

De hecho, CC, ha mantenido una hegemonía conservadora en sus mandatos, a pesar de alguna ley de talante social aprobada cuando co-gobernaban con el PSOE, aunque con un PSOE en una posición subalterna.

 

De hecho, CC suele escoger al PP como aliado natural, y sólo ha escogido al PSOE cuando vio que la gestión nefasta de la crisis les iba a pasar factura y con el PSOE como aliado podían responsabilizar a “Madrid” de la mala situación, eludiendo las responsabilidades propias.

 

Desde la perspectiva del Estado del Bienestar y los servicios sociales, Canarias está en el pelotón de cola en los servicios sociales en Sanidad, Educación, Dependencia, etc. El Estado del Bienestar no fue muy desarrollado en los primeros años de la autonomía. Reflejo, por un lado, del modelo productivo imperante de bajo valor añadido y del reparto desigual de la riqueza como, por otro lado, de las medidas aprobadas por los distintos gobiernos autonómicos conservadores muy ligados al ‘capitalismo de amiguetes’.

 

Canarias, junto a Madrid y Valencia, han sido pioneras en los modelos de privatización y semi-privatización en todas sus formas, concediendo dichos servicios a grandes empresas con un sobre coste a costa de los impuestos pagados por la ciudadanía.

 

Esta situación se ha visto agravada por las políticas de desmonte del Estado del Bienestar impulsadas por Bruselas, e implementas por el PSOE, a partir de 2010, y, con más dureza, por el PP a partir de 2012 a nivel nacional, que ha degradado el sistema para beneficio de las grandes empresas privadas que se reparten lo público a costa de los recursos del Estado.

 

Canarias es la segunda comunidad donde más barato sale contratar a trabajadores y los porcentajes de sindicación son bastante bajos, lo que no ayuda a aumentar el poder de los trabajadores y trabajadoras frente a la patronal.

 

Si algo ha demostrado CC (junto con el PP) es que han sido un gobierno ‘bussiness friendly’, que se ve reflejado en nuestro REF (con grandes exenciones fiscales), como en las numerosas ayudas, contratas y subvenciones que reciben las grandes empresas que se afincan o son de Canarias.

 

Cada vez que CC dice ‘el interés de Canarias’ se está refiriendo a los intereses de las grandes empresas y de la clase alta. Esta confusión de nuestra Comunidad con los intereses de las clases más favorecidas es un ejemplo de que la concepción nacionalista está unida a un profundo clasismo y esconde detrás de las banderas y el folklore un proyecto de clase para nuestra Comunidad, donde una inmensa mayoría social se ve excluida.

 

Cada vez que escucho “es por el interés de Canarias” pienso. ¿Y cuándo le tocará a los canarios y canarias? Porque somos una de las CCAA más desiguales de este país, y por ende, de Europa.

 

Y más cuando vemos que el porcentaje de riesgo de exclusión social del 40,2%, unas 840.000 personas, y unos datos de pobreza que alcanzan al 30,5% de la población.

 

Canarias es la comunidad con mayor tasa de personas que viven en condiciones de privación material severa. También el 19,2% de la población menor de 60 años que reside en Canarias, vive en hogares con baja intensidad de empleo.

 

La cifra es 6,4 puntos superior a la media nacional y es la segunda más alta de todas las comunidades autónomas. Si le añadimos que tenemos un problema serio con el alquiler vacacional, Canarias se parece más al infierno de Dante que al paraíso en la tierra que aparecen en los carteles publicitarios para el turismo.

 

Otro ejemplo de a quiénes representan verdaderamente CC es el nombramiento de Baltar como Consejero de Sanidad, que es el lobbysta de la Sanidad Privada, que no ha tenido reparo en beneficiar a su antigua empresa y favorecer el negocio de la Sanidad Privada y de los seguros a costa de la Sanidad Pública. ¡Es el lobo cuidando de las ovejas!

 

Estos datos demuestran el fracaso de un modelo de crecimiento, que ha supuesto, por un lado, el crecimiento de la precariedad, la pobreza y la exclusión social, y por el otro, el crecimiento de las riquezas patrimoniales y empresariales, altas tasas de rentabilidad para las grandes empresas y costes laborales e impuestos bajos.

 

A nivel político, llama la atención que CC busque el enfrentamiento con el gobierno de Pedro Sánchez, apoyado por Unidos Podemos.

 

No sólo es la distancia ideológica, es también una necesidad. Las encuestas auguran una caída importante de CC en las próximas elecciones.

 

El más que probable cambio del sistema electoral, que ya no beneficiará de manera tan clara a CC y será más progresivo, como la pérdida de apoyos electorales por la pésima gestión del gobierno de Clavijo, le obliga a intentar cohesionar al electorado ‘nacionalista’ buscando el agravio y el choque con Madrid, a la vez que Antonio Morales y Carlos Alonso intenta infructuosamente resucitar el “conflicto insular” para enfrentar a los canarios entre si.

 

De hecho, Clavijo, demanda al gobierno central que le dejen gastar en torno a 598 millones de superávit con la excusa de que son cumplidores frente a Hacienda.

 

¡598 millones sin gastar ni presupuestar con una tasa de pobreza del 30,5%! ¡598 millones con las listas de espera saturadas, con la falta de personal en Sanidad, con los más de 2000 docentes que necesita nuestra Educación Pública! ¡598 millones de euros que podrían dotar económicamente a una renta social garantizada para amortiguar la exclusión y la pobreza!

 

Eso sí, vuelven a reclamar desde el Ejecutivo canario más millones para carreteras, ya que como todo el mundo sabe las carreteras son más importantes que las personas...

 

El señor Clavijo, que puede acabar investigado por el caso Grúas, gobierna una Comunidad donde la corrupción, sobre todo de su partido, campa a sus anchas, sigue habiendo caciquismo y donde la democracia, en minúscula, es de mala calidad. Una Comunidad con los porcentajes de abstención más altos de todo el país, con una ley electoral injusta que sobrerrepresenta a las islas menores.

 

CC ha dado un giro más a la derecha si cabe. El discurso de Ana Oramas en el Congreso de los Diputados sobre la crisis catalana superaba en españolismo a Ciudadanos y al PP. Los últimos discursos del señor Clavijo lo sitúan en la órbita política del PP, haciendo seguidismo de su política de confrontación directa contra el PSOE.

 

El señor Clavijo rompe la histórica estrategia de CC para mantenerse en el poder haciendo de bisagra con el PP y el PSOE, y se ha alineado claramente con la Derecha más dura de este país. ¿Estará preparando el terreno el señor Clavijo para militar en el PP?

Esto delimita el campo de batalla para las próximas elecciones, unas derechas divididas compitiendo por ver quién es más de derechas, y una izquierda que busca acuerdos para lograr arreglar los problemas de este país tras esta década perdida de crisis que hemos padecido.

 

Pero el tiempo del señor Clavijo y de CC va tocando a su fin. El 26 de mayo tendremos la oportunidad de desplazar a CC y a sus políticas de nuestras islas.

 

Las fuerzas progresistas podremos ser mayoría en el Parlamento y podremos poner en marcha una agenda social, ambiental, económica, etc., acorde a las necesidades y los retos a los que se enfrenta nuestra tierra.

 

En este escenario cada voto a Podemos Canarias, junto a las fuerzas del cambio aliadas, es un voto para un gobierno más a la izquierda, es un voto útil hacia un gobierno más implicado en los problemas sociales de nuestra tierra. Es un voto útil para acabar con la hegemonía de los de siempre, de aquellos que llevan gobernando toda la vida a costa del sufrimiento y explotación de la mayoría de nuestra gente. La ‘liberación nacional’ de Canarias, paradójicamente, pasa por hundir su nacionalismo, que no ha sido otra cosa que una careta con la que ganar las elecciones y mantener los privilegios y el poder de la oligarquía en nuestras islas.

 

Es tiempo de pasar página. Es tiempo de hacer Historia, y donde esa Historia esté protagonizada por la mayoría social de nuestra tierra. Estas elecciones serán el primer paso para instaurar la Justicia, desarrollar la Democracia, y construir un sistema económico y político que permita que la mayoría viva con dignidad.

 

Si esto significa que una minoría privilegiada tiene que vivir peor, que así sea.

 

Pedro González de Molina Soler es secretario de Educación de Podemos de Canarias.

 

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