23/10/2018 - 19:58

El Sahara como comodín

Sergio Domínguez-Jaén

Sergio Domínguez-Jaén

Hace unas semanas leía en La Provincia/Diario de Las Palmas,  una información, recurrente, por otra parte, en la que se intentaba demostrar los vínculos del Frente Polisario con el movimiento financiado por Irán Hezbolá, donde estos últimos estarían entrenando y proporcionando armas al FP. Estas informaciones han sido rotundamente desmentidas por el Polisario.

 

Estas aceradas acusaciones no es la primera vez que se airean, y lo hacen en momentos concretos, cuando hay  negociaciones en marcha de Marruecos con la EU en convenios de pesca y extracción de minerales, entre otros asuntos. 

 

Desde que la Minurso puso pie en el Sahara Occidental, RASD, allá por el 1991 para allanar el camino hacia un referéndum de autodeterminación, con la garantía de mantener el acuerdo del fin de la guerra, así como ser la garante del censo que se iba a discutir para acotar y fijar un censo para los que tuvieran derecho a votar, principalmente los que iniciaron el éxodo hacia la Hamada argelina, donde aún siguen después de 27 años de aquel intento de referéndum.

 

La situación en los campos de refugiados, donde ya hay nuevas generaciones nacidas en el exilio del desierto, es de una extrema gravedad, por motivos que tienen que ver más con las acertadas políticas de Marruecos en el exterior que con las manifestaciones de la ONU, el Tribunal de La Haya o la Comisión de Derechos Humanos.

 

Argelia, que es el máximo protector y  proveedor de los saharauis, tiene pocos aliados fuertes en África: Nigeria o Sudáfrica son dos de los países que lo apoyan en su estrategia para el Sahara Occidental, pero Marruecos en estos últimos años ha extendido su mano a muchos estados de la Unión Africana y ya es aceptado por casi la todos sus miembros. Y también, cuestión que agradecen con holgura los estados europeos, ha puesto barreras a la inmigración y es el policía de frontera para las infiltraciones, con las que de vez en cuando intenta chantajear a la EU. Pero también se da la paradoja de que en su territorio controla represivamente los levantamientos del norte, las revueltas en el propio Sahara y por otra parte, hace inversiones millonarias en el territorio ocupado, en infraestructuras portuarias, pesqueras, turísticas y sociales, que ahora gobiernan, gerencian o dirigen disidentes del propio Frente en algunas de las mayores ciudades como El Aiun y Dajla. Esta expansión por África, y sus pretensiones regionales amparadas por gobiernos no africanos como EEUU, que es en última instancia quien tiene voz con fuerza en la  ONU y la que también difunde las noticias sobre los apoyos de regímenes que para Trump son sinónimo de terrorismo como Irán, acorralan cada vez más a un hastiado pueblo sin estado, viviendo de la caridad y con una disidencia interior cada vez mayor.

 

Que la elección del nuevo Secretario General del Frente sea un militar y de la línea dura, podría dar a entender que quizás haya una aproximación de Hizbulá a sus dirigentes, pero también saben que si dan un paso tan turbio como tramposo, se quedarán definitivamente al margen de los apoyos que aún le quedan sobre todo en Europa de donde salen millones de euros para los campos.

 

Las décadas precedentes en Argelia, con miles de muertos por el extremismo del GIA y otros grupos, con atentados monstruosos y desplome político, hace que no bajen la guardia sobre los movimientos islamistas que transitan por ese inmenso corredor que el desierto y con fronteras permeables a infiltraciones desde Malíi, Nigeria, Libia, de los combatientes radicalizados con la lobotomía del mito.

 

Creo que seguirá -¿hasta cuándo? – la sangre fría y la cordura de los dirigentes del Frente, pues no está la situación para arriesgar en guerra o guerrillas que no ganarán y el mundo, y sobre todo Europa no está para más terror en sus calles, venga de donde venga el cuchillo que creen emancipador. La situación es alarmante, el cansancio ideológico duele más que el hambre, pero la senda necesaria es el dialogo y para eso hace falta un secretariado formado, fuerte diplomáticamente y que convenza mas que venza. Solo así, y lo siento, algún día serán libres.

 

Sergio Domínguez-Jaén es poeta y escritor.

 

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