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18/08/2018 - 21:14

La conservación del pinzón azul de Gran Canaria.

Ruth de Oñate y otros

La conservación del pinzón azul de Gran Canaria.
Ruth de Oñate y otros

Una vez más, hemos comprobado el recurrente hábito de Pascual Calabuig Miranda de acudir a los medios de comunicación y a las redes sociales, para “denunciar” las “maniobras” que el Gobierno de Canarias y sus trabajadores están llevando a cabo “en contra” de la conservación del pinzón azul de Gran Canaria.

 

Como era de esperar, no hay nada novedoso ni constructivo en sus planteamientos. Esta provocación permanente parece perseguir una reacción airada y visceral que desvíe la atención del debate técnico y científico. Sigue la estrategia de repetir de manera continuada verdades a medias y falsedades para que parezcan verdades indiscutibles. Y por supuesto, todos los males del pinzón azul son atribuibles a otros y todos los logros y éxitos son de su exclusividad, sin considerar la complejidad que conlleva la recuperación de una especie en peligro de extinción, sin entender que se requiere el esfuerzo coordinado y constante de numerosas personas e instituciones, sin ser capaz de trabajar de manera coordinada y de asumir como propios los acuerdos y criterios consensuados sobre la base de las evidencias científicas, siendo incapaz de reconocer el trabajo de los demás, o de propiciar, en el ámbito de su “responsabilidad”, la existencia de un equipo de trabajo capacitado para afrontar los retos que supone la recuperación de esta especie amenazada.

 

Toda su argumentación gira alrededor de la cría en cautividad y la insistencia del Gobierno de Canarias en cerrar el centro de cría de Tafira, sin entrar a valorar otros factores tan relevantes como la existencia de hábitat adecuado y su restauración y ampliación, la capacidad de mantenimiento de las poblaciones y la viabilidad de su supervivencia en el tiempo.

 

El pinzón azul de Gran Canaria está catalogado en peligro de extinción y las medidas específicas para garantizar su conservación están recogidas en el plan de recuperación aprobado en septiembre de 2013 y cuya ejecución es competencia del Cabildo de Gran Canaria, sin perjuicio de las competencias de alta inspección sobre materias transferidas que ejerce el Gobierno de Canarias. Entre los objetivos principales del Plan está el mantenimiento de la población principal y su hábitat, fomentar la conexión entre las distintas subpoblaciones o potenciar el establecimiento de nuevos núcleos de población autosuficientes. Para lograr este último objetivo, la cría de ejemplares en cautividad es una herramienta; pero no la única.

 

La liberación de ejemplares procedentes de un programa de cría en cautividad puede ser una técnica útil para la conservación de especies amenazadas. Pero en contra de lo que cabría esperar, es una tarea difícil, costosa en términos económicos y no exenta de problemas derivados de las peculiaridades de la especie, de la necesidad de disponer de medios económicos suficientes y de personal capacitado, de llevarla a cabo controlando los aspectos genéticos de la población cautiva, el control de las enfermedades infecciosas y las condiciones de tranquilidad necesarias en el entorno del centro de cría.

 

La reproducción en cautividad no es la única acción prevista en el Plan para crear nuevos núcleos de población. También contempla la traslocación (el traslado de ejemplares silvestres) desde los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales a otros lugares. Esta acción tiene menos dificultades técnicas y requiere medios económicos y humanos significativamente menores. Además, el Plan establece en la acción 9 que se ha de evaluar correctamente la traslocación de ejemplares silvestres frente a la liberación de individuos procedentes de la cría, con el fin de decidir cuál es la mejor estrategia para la formación de nuevos núcleos de población.

 

La evaluación continuada de los resultados de las acciones de conservación y el nivel de cumplimiento del Plan la realiza un Grupo de Trabajo de carácter técnico constituido por dos representantes del Cabildo de Gran Canaria, dos representantes del Gobierno de Canarias y dos investigadores independientes adscritos a distintos centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este Grupo de Trabajo tiene la facultad de proponer los cambios necesarios en función de los resultados que se vayan obteniendo; de sugerir las prioridades técnicas de conservación, manejo e investigación; de elaborar los criterios básicos que deben regir los documentos concretos previstos en el presente Plan; y de realizar una valoración de todas aquellas iniciativas de conservación e investigación que puedan afectar a la especie y su hábitat.

 

El Gobierno de Canarias no está en contra de la cría en cautivad de la especie ni contempla como objetivo el cierre del centro de cría en cautividad del pinzón azul. Lo que el Gobierno de Canarias quiere, al igual que el resto de miembros del Grupo de Trabajo, es que se aplique la mejor estrategia posible y, si no fuera la traslocación de ejemplares silvestres, lo sería la cría en cautividad. Pero eso sí, de manera seria y rigurosa.

 

Desde hace varios años, durante el desarrollo de la cría en cautividad han surgido de manera recurrente ciertas dificultades, y no todas se han resuelto de manera definitiva. Dichas dificultades se deben a la no disponibilidad de personal suficiente en número y experiencia previa para trabajar con especies amenazadas, a molestias por obras y por ruidos debidos a las actividades que se desarrollan en el entorno del centro de cría, a picaduras de mosquitos y el consecuente brote de enfermedades infecciosas víricas como por ejemplo la viruela aviar, o a infecciones producidas por bacterias procedentes del agua de riego por aspersión que habrían provocado una alta tasa de mortalidad de los pollos.

 

Ante esta situación, el Grupo de Trabajo consideró que debía continuarse con el programa de cría durante 2015 para poder contrastar el coste-efectividad de esta actuación con respecto a la traslocación de ejemplares, tal y como establece el Plan de Recuperación, siempre que se resolviesen los problemas identificados, a la vez que se consideró oportuno la no incorporación al centro de cría de nuevos ejemplares procedentes de la población silvestre. Sin embargo, al inicio de la temporada de cría de 2015 se retrasó la incorporación del personal necesario y además volvieron a producirse brotes infecciosos por enterobacterias.

 

A partir del año 2015 se empezó a desarrollar el Proyecto Life Pinzón “Proyecto de ampliación del área de distribución y del tamaño poblacional de la especie prioritaria Fringilla polatzeki” (2015-2020), elaborado y solicitado por el Cabildo de Gran Canaria a la Unión Europea y coordinado por TRAGSA, en el cual participa el Gobierno de Canarias. Este proyecto implementa varias medidas contempladas en el plan de recuperación del pinzón azul de Gran Canaria y cuenta para su gestión y evaluación de sus logros con un Comité de Seguimiento donde está representada la Consejería de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias y el director técnico del proyecto, además de dos miembros externos procedentes de dos centros del CSIC. El proyecto establece que el Comité de Seguimiento es el órgano de toma de decisiones y en él están representados todos los socios, lo que asegura el control y la participación de todos ellos.

 

En las reuniones del Comité de Seguimiento se han tratado y discutido múltiples aspectos relacionados con el proyecto, con disparidad de criterios y opiniones que no han resultado un obstáculo para alcanzar un acuerdo consensuado. Es en el año 2016, cuando comienzan las dificultades y problemas en seno del Comité de Seguimiento con la incorporación de Pascual Calabuig. En sus intervenciones reclamaba la renovación del plantel de reproductores de cría al Centro de Cría, acción que estaba contemplada en el proyecto mediante la extracción de huevos de nidos localizados en estado silvestre, que debían ser llevados al centro de cría para que fueran incubados en incubadora artificial o por amas de cría. Sin embargo, Pascual Calabuig no estaba de acuerdo con este método y demandaba que se capturaran juveniles de pinzón azul.

 

La recolección de huevos de nidos de la población silvestre es un buen método para conseguir reproductores para el centro de cría. Tiene la ventaja de que los pollos que naciesen de ellos serían capaces de criar al año siguiente. Por contra, presenta ciertas dificultades logísticas pero no son insalvables. De hecho, es una medida eficaz en programas de cría en cautividad internacionales de otras especies amenazadas en islas. No obstante, durante la campaña de reproducción de 2016, en el centro de cría volvieron a producirse los mismas problemas relacionados con brotes infecciosos por bacterias. Estas circunstancias no recomendaban la recolección de huevos con destino a la cría en cautividad.

 

Por otro lado, la captura de juveniles para usarlos como reproductores tampoco está exenta de dificultades las cuáles han sido expuestas en la mesa del Comité de Seguimiento, y que se suman a las ya mencionadas respecto del funcionamiento del centro de cría. En promedio, las hembras juveniles capturadas entre 2008-2011 no iniciaron su reproducción en el centro de cría hasta el tercer año. Desde 2004 a 2012 las hembras produjeron 88 huevos y 11 pollos, lo que arroja un éxito de cría de 0,13 pollos/huevo. Entre 2013 y 2015 se produjeron 48 huevos y 15 pollos, con un éxito de cría de 0,31 pollos/huevo. Y estos números van acompañados por su contrapunto económico. El coste de la cría en cautividad ha sido aproximadamente de 24.600 euros por juvenil liberado en La Cumbre. Y todo esto sin que se hallan resuelto de manera definitiva todos los problemas mencionados anteriormente. Sin embargo, la traslocación de juveniles silvestres desde el pinar de Inagua al pinar de la Cumbre, tiene un coste asociado de unos de 34 euros por ejemplar. Por eso, se decidió dar más peso a la traslocación de ejemplares silvestres y evaluar con criterios científico-técnicos su idoneidad.

 

Pascual Calabuig recalca frecuentemente que en su etapa como responsable liberó 48 pinzones en La Cumbre y que ahora el centro de cría es un geriátrico y que en los últimos seis años el número de ejemplares que se han liberado se ha desplomado. Olvida que en su ausencia se han liberado 58 pinzones nacidos en cautividad. Tampoco señala que en su etapa se producía más machos que hembras, ni que llegó a liberar en 2012 más del triple de machos que de hembras, hecho claramente perjudicial y que ha sido corregido en su ausencia.

 

Que alguno de los miembros del Comité de Seguimiento no esté de acuerdo con las decisiones adoptadas de forma consensuada en su seno no supone un problema. Lo que no es aceptable es insultar, difamar y acusar gravemente a personas e instituciones, con la pretensión de causar daño e intentar generar un conflicto institucional donde no lo hay, y poniendo en riesgo las tareas de conservación de esta especie amenazada. Tampoco es admisible que se conculque la credibilidad del Proyecto LIFE manifestando que la información remitida a la Comisión Europea por parte del Comité de Seguimiento estaba manipulada, o que se haya involucrado a terceras personas para que sus “acusaciones” llegaran a la Comisión Europea o a un foro internacional sobre la revisión del estatus de conservación de la especie.

 

Todo ello, faltando a la verdad, ocultando y tergiversando hechos y datos, y lo más relevante, distrayendo tiempo y esfuerzo del que debe ser el verdadero objetivo: la conservación del pinzón azul de Gran Canaria.

 

Firmado por los miembros del Comité de Seguimiento del proyecto Life Proyecto de ampliación del área de distribución y del tamaño poblacional de la especie prioritaria Fringilla polatzeki, Pinzón Azul de Gran Canaria (2015-2020):

Ruth de Oñate Calvín (doctora en Ingeniería de Montes, Directora Técnica del Proyecto Life)

Miguel Ángel Cabrera Pérez (Coordinador de Biodiversidad del Gobierno de Canarias)

Felipe Rodríguez Godoy (Técnico Especialista del Gobierno de Canarias)

Ángel C. Moreno Martín (Biólogo del Gobierno de Canarias)

Luis María Carrascal (Doctor en Biología, Profesor-Investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas)

Manuel Nogales Hidalgo (Doctor en Biología, Investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas)

María Dolores Estévez (Veterinaria del Cabildo de Gran Canaria)

 

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