13/04/2008 - 07:02

Canarias y la nueva legislatura

Román Rodríguez

Román Rodríguez
He seguido con atención el discurso de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero, así como el posterior debate con los grupos parlamentarios. Un proceso de investidura en el que el PSOE no ha buscado apoyos ni alianzas estables con los grupos minoritarios del Congreso de los Diputados, en este ocasión con menos presencia que nunca en la democracia producto del bipartidismo que se conformó el 9-M, evitando de forma intencionada atarse a nadie e inaugurando una legislatura que se presume será menos crispada que la anterior.

En su intervención, como se esperaba, sobresalió la necesidad de abordar las consecuencias de la desaceleración económica, que los expertos consideran que se extenderá, al menos, hasta 2009. Planteó, en este sentido, un paquete de medidas encaminadas a reforzar la capacidad de crecimiento de la economía, basadas en los siguientes principios: política fiscal y presupuestaria cauta y prudente, pero enfatizando la inversión pública, política económica que refuerce la productividad y diálogo permanente con los agentes económicos y sociales; y todo ello sin subidas de impuestos ni menoscabo de la continuidad de las políticas sociales. Igualmente, Zapatero se extendió sobre el desarrollo de las leyes sociales aprobadas en la pasada legislatura: dependencia, igualdad, violencia de género…

El ahora presidente propuso el consenso de todos los grupos parlamentarios en cuatro grandes temas: compromiso democrático contra el terrorismo, objetivos a alcanzar en la Presidencia española de la UE (primer semestre de 2010); renovación urgente del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial; y sistema de financiación autonómica. Se trata de grandes compromisos que desde Nueva Canarias compartimos, aunque nos parece que otras dos áreas merecen grandes acuerdos: inmigración -no sólo desde el control de las llegadas sino de la integración de las personas que se quedan a trabajar en esta tierra-, que nuestro Archipiélago vive de manera especial por su condición de frontera sur con un continente depauperado. Y, asimismo, nos preocupa la necesidad de alcanzar un acuerdo sobre el sistema educativo, por su carácter estratégico y por la necesidad de superar sus actuales carencias, así como las tensiones resultantes de continuos cambios de modelo. La Conferencia de Presidentes sobre el modelo educativo, propuesta por Zapatero, debe ser una oportunidad para el acuerdo entre el Estado y los gobiernos territoriales, estableciendo un compromiso firme con el sistema educativo y su estabilidad, mejorando sus recursos y resultados.

En lo que respecta a temas concretos que afectan de manera especial a nuestra Comunidad, junto al llamamiento al trabajo conjunto con el Ejecutivo canario en materia de inmigración, Zapatero hizo referencia a su compromiso de continuidad de las inversiones estatales en el Archipiélago, el apoyo de su Gobierno al plátano y el tomate, a la defensa de las regiones ulraperiféricas en el seno de la Unión; o la incorporación de las Islas al plan de inversiones ferroviarias. En muchos casos se trata de pronunciamientos genéricos, que tendrán que desarrollarse a lo largo de la legislatura.

En este contexto, el Gobierno canario, por boca de su presidente, alardeaba cínicamente de que el ofrecimiento de diálogo obedecía a sus propuestas de entendimiento con Madrid, cuando todo el mundo sabe que el Gobierno de ATI ha mantenido justo lo contrario, la bronca y el enfrentamiento permanente, confiando en la victoria de los conservadores en las generales. Y lo que se ha producido es el retroceso de ATI y la derrota de Rajoy, lo que les obliga a cambiar de estrategia y a pedir agua por señas para tratar de ser alguien en el contexto estatal.

Somos plenamente concientes de que Canarias ocupa un lugar secundario en la preocupación de los partidos centralistas. Siempre ha sido así y no hay datos que apunten a que vaya a cambiar. En nuestro caso, y dada la ausencia de representantes nacionalistas en las Cortes por Gran Canaria y por la provincia de Las Palmas, será preciso que las instituciones insulares sean capaces de trasladar nuestras exigencias al Gobierno central en materias sensibles para el desarrollo armónico de nuestra tierra, entre ellas la continuidad de las inversiones, y, de manera prioritaria, la renovación de las ciudades turísticas obsoletas, carreteras o infraestructuras de transportes. En ningún caso vamos a permitir ni el olvido de nuestras necesidades en las distintas áreas ni, tampoco, que se produzca un escoramiento de la acción del Ejecutivo central hacia una parte del territorio en detrimento de las otras islas.

Ley electoral
Son numerosos los asuntos determinantes en esta legislatura para Canarias. Entre ellos, la elaboración y aprobación de un nuevo Estatuto de Autonomía que incremente el autogobierno, modifique la injusta ley electoral y profundice en los equilibrios entre las capitales canarias. Asimismo, nos la jugamos en el nuevo sistema de financiación autonómica, que debe responder al hecho insular, así como a los cambios demográficos. Otros asuntos prioritarios para las Islas son las políticas en materia migratoria y de cooperación al desarrollo, la consolidación de nuestro status de región ultraperiférica o la implementación de las políticas destinadas al transporte público, que permitan mejorar sustancialmente la movilidad de personas y mercancías, disminuir la contaminación y reducir la siniestralidad en las carreteras. Así como la reconversión turística y la necesidad de una actuación conjunta Canarias-Estado en un plan de choque para evitar el deterioro del empleo y el empobrecimiento de la población.

Como ven, va a ser una legislatura muy relevante desde la óptica canaria; y determinante para el desarrollo social y económico de nuestra tierra, en un marco de desaceleración económica, y con un Gobierno canario paralizado y carente de políticas. Una legislatura en la que estaremos muy atentos al cumplimiento de los compromisos del Estado con Canarias en momentos difíciles, buscando el entendimiento y la colaboración.

Román Rodríguez es presidente de Nueva Canarias.
 
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