11/03/2008 - 07:35

El PSOE ganó con cabeza y corazón

Antonio Ortega Santana (*)

Antonio Ortega Santana (*)
 Se dice que: es de bien nacido, ser agradecido y cómo yo lo soy: gracias canarios, gracias a la España progresistas; a todos, mil gracias. Una vez más se pone de manifiesto que, la madurez democrática de los españoles, está cómo la fruta que madura en el árbol, su calidad, es superior, eso es lo que ha ocurrido éste nueve de marzo.

Sinceramente espero que la lección de las urnas haga recapacitar a la guardia “pretoriana” del Partido Popular, no se concibe que individuos que en teoría poseen una sólida formación universitaria y humanista, hieran de forma tan descarada a la mayoría de los españoles a los que a pesar de las posteriores excusas, el insulto y la descalificación, les duele. ¿Podría el Sr. Rajoy seguir los consejos de Dª. Elvira? No, por ser bronco y descalificante se consiguen más réditos políticos, los españoles están hartos de la España agria, permanentemente encabronada, la España que nos dibujan los Sres. Soria, Zaplana y sus corifeos; los españoles observamos la otra España, esa que, bajo el prisma del progreso y el desarrollo social, concita la unión de las inmensas capas sociales que conforma ésta España plural.

Y es que no es más ciego el que no ve, sino el que no quiere ver, y eso es lo que le ocurre a la cúpula dirigente del P.P. que haciendo oídos sordos al clamor de amplias capas de la sociedad, que les solicita mesura en el discurso, comportamiento auténticamente democráticos en sus formas y planteamientos; A la hora de acudir a las urnas, le dan la espalda, pues se consideran no representados por esa forma de hacer política. Sirva como ejemplo, los grupos Cristianos de Base, esa silente masa de españoles que, día a día dedican gran parte de su tiempo libre en trabajo social, algo que, esta derecha nuestra, ignora y da la espalda. Cabe pensar que lo dicho es pura retórica, viniendo de un agnóstico, pero mi larga experiencia de trabajo social, en la “negra” época de franquismo, me da la suficiente base de razón para explicitarla.

La Ley de Dependencia, tan ninguneada por las Comunidades donde el P.P. tiene presencia, es sólo un botón de muestra del escaso interés que despierta entre esa clase política la ingente masa silente de dependientes y de las que suele hacer uso demagógico los concubinos políticos del Sr. Soria y sus correligionarios. Ese es el triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero y su equipo de gobierno, y no el que el Sr. Rajoy y los suyos, hacen, del para ellos “pírrico” triunfo del socialismo en nuestra patria. Zapatero trabaja para los “currantes” y menos favorecidos de la sociedad. Rajoy para los amigos de su mentor económico Pizarro, ahí está la enorme diferencia.

Y visto y oído el comportamiento de sus “cachorros” y sus “afilados” mensajes post-electorales, con la regocijada expresión de su líder, a excepción de Dª. Elvira, cabe pensar que volveremos a tener otros cuatro años de confrontación, para escarnios de los españoles de bien, pues por suerte, la “cuna” no hace al hombre, lo hace su afán de lucha por las libertades, los derechos sociales, la igualdad de oportunidades, el acceso a la formación, el ocio sano de la juventud, la cultura con mayúscula, sólo nos queda pendiente erradicar una lacra social: “El maltratador” ése cobarde individuo que, amparándose en su “fuerza bruta” pone fin a los días de su esposa, compañera, madre, con la insana justificación de que “era mía”, como si de un objeto inanimado se tratase. Vamos a poner todo nuestro empeño en desenmascararlos, en denunciarlos, en hacer causa común con la Seguridad y el Derecho; que ninguna mujer se vea alienada, en una España que pasito a paso ha sabido salir de las catacumbas del ostracismo social en que nos metieron unos galones y estrellas y unos báculos y oro.

Hoy es día de fiesta. Celebremos el triunfo de la democracia, sin estridencias, sin apasionamiento, sin enfrentamientos; con la naturalidad de un pueblo maduro, curtido en mil batallas, el que sólo persigue la igualdad y el bienestar en el presente y cimentar el futuro de las nuevas generaciones de españoles que nacerán en libertad e igualdad. Un sueño que la pasado noche, una vez más, se hizo realidad.

(*) Antonio Ortega Santana fue concejal del Ayuntamiento de Telde entre 1983 y 1987 por el Partido Socialista.
 
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