Librerías...

Antonio María González Padrón

Librerías...
Imagen de archivo de la Librería de la Obra Social en Telde (Foto TA)
Antonio María González Padrón

De pequeño, muchas veces, escuché en las tertulias familiares que de forma jocosa se decía: Telde, ciudad bravía, cien bares y una sola librería.

 

Así no era de extrañar que cuando alguien le venía a pedir consejo a mi padre sobre la posibilidad de fundar una librería, éste le dijera al emprendedor en cuestión a manera de sentencia: los libros son muy bonitos e interesantes, pero aquí no dan de comer. Si quieres convertirte en un hombre rico, abre una borrachería. Tal era el común parecer de los teldenses de entonces, pero hagamos un poco de Historia.

 

A finales del siglo XIX llegó a Telde un médico cirujano, que por operar utilizando la hipnosis como única anestesia no tardaron en llamarle el médico brujo. Se trataba de don Francisco Izquierdo, padre de otro Francisco, apellidado Izquierdo Pozuelo. De este segundo, deseo hablar, aunque sea brevemente, una vez más.

 

Francisco Izquierdo Pozuelo fue un hombre de pequeña estatura y enjuta constitución, aunque ésto no le privó de ser todo un dandy, de ello podrían haber dado fe muchas ciudadanas y ciudadanos de Telde y Las Palmas de Gran Canaria, por acotar en lo posible el territorio de sus andanzas y amoríos. Casóse nuestro biografiado con la joven Carmen Pérez de Azofra, hija de don Francisco Pérez Cabral y de doña María del Pilar Azofra Hechevarría. De su matrimonio nacieron varios hijos y, uno de ellos Sedulio, siguió a su padre en lo profesional. ¿A qué me refiero cuando hablo de la profesión de Francisco? Pues nada más y nada menos que a ser un polifacético hombre de negocios, pues en la misma Plaza de Los Llanos de San Gregorio, en frente de la Iglesia abrió las puertas de una librería, que al mismo tiempo era imprenta, droguería y estudio fotográfico. No vamos a afirmar aquí, que se tratara del primero en esas ramas del comercio en Telde, pero sí, el que tuvo más notable proyección.

 

La Imprenta Izquierdo sobrevivió con alta rentabilidad por espacio de varias décadas, hasta que en 1936 pasó para júbilo de la familia Izquierdo-Pérez de Azofra a la calle Mayor de Triana de la capital grancanaria.

 

Vendía don Francisco libros de toda clase y condición, alguna que otra revista de las pocas que entonces existían y los periódicos de Sevilla y Madrid, que aunque atrasados llegaban de sus manos a los teldenses. Lápices, tizas, carboncillos, tintas, plumas, cartones, papeles y sobre todo estampas de Santos y Vírgenes, así como figuras de éstos y éstas traídos directamente de la industria catalana de Olot.

 

No fue Telde pródiga en la aparición de librerías, algunas subsistían vendiendo chistes y tebeos, así como revistas y material escolar y de oficina.

 

Don Blas Guedes Santos, cuñado de don Francisco, adquirió la librería Izquierdo de Telde, cuando aquel marchó a Las Palmas de Gran Canaria. Muchos lo recordarán porque mantuvo el comercio abierto hasta bien entrados los años setenta del pasado siglo XX. La librería de don Blas fue lugar de tertulias y también el primer espacio habilitado para los intercambios de Radio ECCA.

 

Debo traer a estas líneas a la célebre librería Naveiro, regentada por un militar gallego de tal apellido en la calle Pérez Galdós. Su especialización en materiales de alta calidad y la variedad de los mismos hacían de su papelería, que no librería, una de las más afamadas de la isla de Gran Canaria. Hasta ella venían gentes de las Tirajanas, Ingenio, Agüimes, Valsequillo a comprar todo lo necesario para abastecer los pupitres escolares o las mesas institucionales.

 

Don José Cruz, funcionario de carrera del M.I. Ayuntamiento de Telde, creó a mitad del siglo XX, en las inmediaciones de la Plaza de San Juan o Plaza de Arriba, una librería-papelería que venía a subsanar el déficit que de estos establecimientos tenía la Zona Fundacional de nuestra ciudad. Al frente de ella y durante muchas décadas estuvo la célebre Tilita que lo mismo te vendía un chicle de menta, que un yoyó, aunque realmente lo que le hacía felíz era comentar las noticas del Hola. En este establecimiento compendio de todo lo que se podía ofrecer como bazar-librería-papelería existió siempre unas irremediables ganas de agradar a los niños más pequeños, que hasta allí se acercaban en busca de los más diversos recortables. Esta misma firma, años más tarde, abrió en la actual Avenida de la Constitución frente al inicio de la calle Barbería, en el Barrio Comercial de Los Llanos de San Gregorio y, aun hoy, sigue regentada por su dueño, Mauricio Cruz Medina.

 

Ya mucho más cerca de nuestros años mozos vimos abrir las puertas a la célebre librería Ansite, en sus dos sedes: Calle Rivero Bethencourt y Avenida de La Constitución, que con gran variedad de títulos bibliográficos y expertos consejos de sus dueños, Francisco Hernández Rocha y Estrella Pérez Quintero, siempre ocuparon un primer lugar en el comercio librero local.

 

Cuando ya habíamos dejado el siglo XX atrás, muchos lectores echábamos de menos las librerías de Telde, que aunque pocas, abastecían con verdadera profesionalidad a todos los que a ellas se acercaban.

 

Un buen día, en el barrio de San Juan y, concretamente en la antigua Calle Real, hoy de León y Castillo, número 29, abrió las puertas una nueva librería. Era mediados del año 2008, el Hermano Jesús García Barriga de la Orden de San Juan de Dios, traía a Telde su librería de segunda mano que bajo el título de Rincón del Lector, se encardinaba en su proyecto de Obra Social. Para que todo fuera bien colocó al frente con verdadero acierto, a una gran mujer y a un gran hombre, nos referimos a Mary Carmen Galván y a Orlando Calderín que, como estrechos colaboradores y voluntarios de la Obra, se han desvivido porque ésta cumpla su doble función: recoger todos los libros que les son donados y revenderlos a módicos precios y con el capital resultante de la transacción mantener una fuente de ingresos nada desdeñable para las obras de reinserción social.

 

Hoy es el establecimiento librero mayor de Telde y uno de los mayores de toda la isla de Gran Canaria, acumulando en sus abigarradas estanterías más de 30.000 títulos. Tan alto número de ejemplares obligó a la Obra Social a trasladarse al número 31 de la misma calle en donde con más personal, pero igual entrega y profesionalidad siguen ofreciendo lo mejor de ellos mismos.

 

Ya se que faltan muchas librerías pequeñas y no solo en Telde centro sino en los barrios, aquellas que venden muy poco al contado y mucho a fiado y que, gracias a ellas, los niños se han acercado a la lectura y a la escritura. Créanme, para todos ellos mi reconocimiento más sincero y el aplauso generalizado de todos nuestros conciudadanos.

 

Antonio María González Padrón es licenciado en Historia del Arte, cronista oficial de la ciudad e Hijo Predilecto de Telde.

 
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