01/06/2020 - 14:36

Seguimos igual, no hemos aprendido nada

Olga María Rivero

Seguimos igual, no hemos aprendido nada
Apoyo a los sanitarios (Foto TA)

Mi primer pensamiento, para la víctimas mortales del Covid-19 y para sus familias que son las otras víctimas dolorosas, las cuales, además del dolor tremendo de perderlos, la tristeza y el desconsuelo de no poder estar con ellos, ni en sus momentos finales de vida, ni en su sepultura. Un dolor y un luto llevado en soledad, que ahora, por fin, han decidido reconocerlo a nivel institucional.

 

Con todo lo vivido y denunciado, desde todos los sectores afectados, por cómo se ha gestionado esta situación, sin duda desbordante para tod@s, después de llamar a la ciudadanía a la unidad, a la corresponsabilidad, a “remar tod@s para el mismo lado”, de insistir que el “único enemigo común contra el que hay que luchar para poder vencerlo es este maldito virus”, seguimos viendo las actitudes irresponsables e insolidarias de quienes, incluso en pleno confinamiento, se saltaban todas las normas establecidas por el bien común y por supuesto, ahora con las desescaladas que para muchos es como “el descontrol” y “la despreocupación”, como si nada hubiera pasado y como si ya el “enemigo” estuviera vencido.

 

Con todo esto, la palma se la lleva, como no, una parte de la clase política (con las muchas y honrosas excepciones que por supuesto hay y sería injusto no reconocerlo y valorarlo).

 

Esta otra clase política que cada vez hace que a muchos nos resulte insufrible escucharles, porque convierten el Congreso y el Senado (que son ambas Cámaras del Pueblo y para el Pueblo) en verdaderas plazas de peleas de gallos, en bochornosos espectáculos, donde se van a insultar, a seguir con el tú más, a “condicionar” la salud y la vida de la ciudadanía, a sus repugnantes intereses personales y partidistas.

 

Exigen “sacrificios” al pueblo, a las empresas, a los trabajadores a todo el mundo, pero ellos y ellas, siguen y seguirán en su mundo “diferenciado” y “privilegiado” del resto.

 

Para ellos y ellas no hay ni ERTES ni ERES. Cada vez hay más políticos, más partidos, mas cargos…más a mandar y mientras el resto del pueblo va sufriendo las consecuencias de las sucesivas crisis que se van generando, muchas por sus ineficaces medidas, otras, como la actual, por pandemias, que ya han habido, que se saben que habrán otras más y más virulentas que ésta, a las que tampoco se les ha prestado la atención debida, que los expertos llevan avisando y siguen haciéndolo.

 

La Memoria Histórica que tanto se defiende (y por supuesto es bueno tenerla) la convierten en Memoria Histérica, donde cada cual la “usa a su conveniencia” y no la emplean para lo que debería ser: Aprender tod@ de los errores, en todos los sentidos, para no volver a cometerlos y no volver a vivirlos.

 

Qué pronto parece habérseles a unos y otros “olvidado” (a una parte de la ciudadanía y una parte de la política) la realidad tan terrible que se ha vivido, y que pronto también la conciencia de que el enemigo sigue ahí.

 

¿Cuándo nos daremos cuenta el pueblo llano, de que somos “marionetas” en manos de unos políticos que nos usan en las campañas y en las elecciones, porque todavía nos necesitan para ello, y luego de lo prometido y comprometido, nada, si no les conviene para sus intereses personales y partidistas.

 

Me causa muchísimo dolor, ve a la gente, al pueblo llano, dejarse manipular por unos y otros, enfrentándose, causándose daño, tanto verbal como físico en nombre de…un partido, de una una ideología que nos abandona y encima nos enfrenta.

 

¡No hemos aprendido nada! Seguimos tropezando con la mismas piedras: la de la intolerancia, la de la falta de humildad y de coherencia, la del compromiso real de todos y todas los que dicen ser nuestros representantes y un largo etcétera, que ni con lo ya vivido en nuestro país, ni en el mundo en cuanto a enfrentamientos, guerras fraticidas, catástrofes naturales, pandemias, lejanas en el tiempo, pero muy, muy cercanas, como la que estamos pasando ahora, nos ha cambiado. ¿Qué más tiene que pasar para que tod@s cambiemos?

 

Ojalá nuestra Democracia cambie y mucho y nos dé más protagonismo al pueblo, donde no sólo vayamos a depositar el voto (a todo lo que nos “venden” cada uno) sino que podamos ejercer, de alguna forma, nuestro particular “moción de Censura” y seamos los que digamos “usted no tiene ya nuestra confianza” que pase el siguiente más votado. Que en las papeletas podamos marcar, da igual el partido, a aquellas personas que con su trayectoria política, han hecho realmente bien su trabajo y su servicio al pueblo. ¿Utopia? Puede, pero quiero seguir soñando que la Democracia es, por lo pronto, lo menos malo conocido, pero mejorable, en todos los aspectos.

 

Comentarios

  • Adrián Santana
    03/06/2020 - 10:00

    La democracia tiene que cambiar algunas cosas para no proteger y privilegiar a la clase política que cada vez es más mediocre. Y la ignorancia de una parte de la ciudadanía, una minoría,afortunadamente,es la vergüenza de la sociedad española. Es frustrante, pero no todo se ha hecho mal. Me encantaría ver en una película, como habría resultado todo con la oposición al mando de todo esto...

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  • Pino Rodríguez
    02/06/2020 - 23:35

    Muy bien expresado y es el sentir de muchas personas, me da mucha tristeza ver que hemos vuelto a lo mismo sentimientos de antes de que llegará está pandemia,a solo pensar en nosotros el yo primero el saltarse todas las restricciones para seguir con el yo esto no va conmigo, ni por nuestro fallecidos ni sus familiares damos un paso en beneficios de ellos.

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