04/05/2020 - 17:24

Estados de alarma y desescaladas

Olga María Rivero Santana

Estados de alarma y desescaladas

A estas alturas de la situación excepcional de alarma, que empezamos a tener desde el 14 de marzo del presente año, con las medidas igualmente excepcionales de confinamiento que se implantaron por las terribles y devastadoras consecuencias que el maldito virus trajo, empezando por su invisibilidad, su rápida expansión y su tremenda mortalidad, me parece tremendo, después de escuchar al Presidente del Gobierno, que va a solicitar una nueva prórroga de la misma, que haya en la clase política (incluso desde sus propios socios) como de la oposición, que pretendan mercadear con algo tan fundamental como es la salud y la vida de la ciudadanía, y se oiga que se están pensando apoyarla o no.

 

¿Es que se les ha olvidado ya las dantescas imágenes de hospitales saturados, hasta el punto de tener que construir otros? ¿los contagios del personal que ha estado y está en primera línea (no sólo sanitarios, sino el resto de personal que hace que los hospitales funcionen, las residencias de ancianos, Centros de Salud, etcétera ) y tantos y tantos colectivos (no quiero dejar a nadie atrás) que también han estado y están en la primera línea, haciendo que podamos tener todos los medios que necesitamos para nuestro día a día? ¿Las morgues improvisadas y el dolor terrible de las familias de todos esos fallecidos de no poder ni siquiera despedirse de ellos?

Señores y señoras de la política, El Maldito Bicho sigue ahí.

 

Se están haciendo tremendos esfuerzos por buscar tanto los tratamientos para combatirlo, como para las vacunas para prevenirlo y ya lo han dicho por activa y por pasiva, que esto último, va a tardar como mínimo un año. Que se sabe que habrá brotes de esta pandemia. Que se sigue desconociendo muchísimas cosas de él ¿En serio tienen la irresponsabilidad de estar planteándose el apoyarla o no? Esto sería, no sólo una irresponsabilidad muy grave, sino una temeridad imperdonable.

 

Es con los estados de alarma que se han ido declarando y vemos que hay quienes ni tienen miedo por ellos, ni por supuesto, por los demás, no quiero pensar que pasaría si de forma temeraria e irresponsable, no se aprobara esta nueva y necesaria prórroga.

Nosotros, como pueblo, no tenemos la capacidad de poderles multar ni encarcelar a ustedes si toman medidas que sean gravemente nocivas para nosotros. A nosotros sí se nos puede (y me parece muy bien) multar, arrestar porque no estamos aforados y tenemos, afortunadamente, que comparecer ante la justicia, tanto por nuestro propio bien, como por el del resto.

 

Ustedes recibieron la confianza de la ciudadanía, sí, pero son sólo eso, nuestros representantes y por lo mismo, somos sus representados, pero no somos propiedades de ninguno.

 

Como ya escribí en otro artículo, no les pedimos la luna ni milagros, ni que, como humanos no se puedan equivocar.

También hemos oído hasta la saciedad, que este enemigo común, no entiende de ideologías. Que a nadie se va a dejar atrás, que tenemos que salir de esto Tod@s Junt@s...

 

Por eso, una cosa son los estados de alarma, que se tendrán que prorrogar todo el tiempo que sea necesario, hasta que podamos combatirlo y ojalá también derrotarlo, y otra, los demás procedimientos, como las desescaladas sucesivas que se puedan ir aplicando según se vaya alcanzando mejorías en todos los aspectos, también otra cuestión es el que cada ideología política pueda plantear su ideas en cuanto a medidas económicas, sociales, etcétera, pero lo que no pueden es disponer de la salud y la vida del pueblo exponiéndola por no ponerse de acuerdo en algo, yo creo que incuestionable.

 

Ya no es que les pidamos responsabilidad y coherencia ante algo tan horroroso como estamos viviendo y lo que vendrá después, es que les exigimos que con nuestra salud y con nuestra vida, no mercadeen.

 

Hay en muchas cosas en las que no estoy de acuerdo, tanto que sean del Gobierno, como de la oposición. Aquí no sólo es necesaria, sino legítima que haya diversidad de opiniones, se debatan, se aprueben o no las medidas que se crean oportunas, más aún en esta difícil pero necesaria combinación para cuidar la salud y la vida y la de ir retomando, poco a poco, lo que se está denominando una nueva realidad, donde tienen que intervenir todos los agentes sociales, empresariales, sanitarios, científicos.

 

Todos y todas, para lo que es necesario que escuchen, conozcan las diferentes realidades de cada sector, sin olvidar nunca, que detrás de cada uno de ellos, hablamos de seres humanos, de personas que, desde antes de esta Pandemia, durante y después, si no se toman las medidas necesarias, lo pasarán, (lo pasará, como siempre el pueblo) como siempre, y por supuesto aún más, los más desfavorecidos.

 

Miren, el coste político que a algun@s les preocupan tanto y están por eso pendientes de las encuestas, de cómo, qué y quiénes hacen o no hacen, si se equivocan o no, sinceramente, permítanme que les diga, que no me importa en absoluto.

 

De verdad, que creo que lo único que les debería importar en este momento, es el coste humano que es irrecuperable y el unirse en lo elemental.

 

Pienso que ahora el prorrogar el estado de alarma, no es un capricho, sino una necesidad grave por todo lo que ya todos y todas sabemos y lo que aún desconocemos de este Covid-19.

 

En todo lo demás, cada partido que aporte, que apoye o no apoye lo que crea conveniente, y desde luego escuchen, escuchen y atiendan a la ciudadanía, a todos los sectores que hacen que posible que la sociedad y el mundo en general avance.

 

Ustedes no tienen ni la verdad absoluta, ni las ideas, ni las soluciones a todo y de todo. Es el pueblo en su conjunto el que hace que las cosas funcionen y mejoren, para tod@s.

 

Comparto la queja de quienes se sienten ninguneados, tanto polític@s, como ciudadan@s, que seguimos con bastante hartazgo, pena y desconcierto, sus peleítas de gallos y gallinas, sus acusaciones y pérdidas de tiempo en ver quién insulta más y quién se ha sentido más ofendido.

 

La grandeza y la autenticidad de una Democracia, se mide no por pensar todos igual, sino por la capacidad de unirse y ponerse de acuerdo en cosas tan graves y fundamentales para buscar soluciones, como es en la situación que estamos viviendo.

 

Comentarios

  • María Hdez
    09/05/2020 - 13:01

    Enhorabuena por tu artículo Olga María, lo podrías decir más alto pero no más claro, vergonzosa la actuación de algún partido político que utilizan el dolor de muchas familias para hacer política. Un abrazo

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  • Paco Falcón
    05/05/2020 - 22:22

    De acuerdo, claro que sí. Pero por elucubrar un poco ¿A quienes les importa más el dinero, la macroeconomía, y a quienes las personas? Pues si somos personas, a ver si hay algún partido que nos ponga por delante.

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  • M. Carmen Hernandez
    04/05/2020 - 19:53

    Totalmente de acuerdo y te felicito por tu buena exposición de lo que está sucediendo con la política vergonzosa que hace algunos partidos!!!!

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  • Adrián Santana Baez
    04/05/2020 - 19:43

    Sigue la desunión y el gallinero alborotado... España, está España mía está España nuestra...

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