01/07/2019 - 11:46

A mi primo Emilio

Carmelo Santana Peña

Si hay una persona que merece que se le recuerde ese es, sin duda, mi primo Emilio. Trabajador, honesto, honrado, cariñoso y excelente vecino de La Majadilla, Telde.

 

Adjectivos todos ellos que ni siquiera así resumen lo maravilloso que era. Entre sus labores, a buen seguro que muchos lo recuerdan por ser comerciante, agricultor o molinero. Aunque, tal vez, se le asocia más por ayudar a los necesitados.

 

Junto a sus hermanos, Paco y Alfredo, han sabido mantener la propiedad familiar, lugar en el que mis hermanas y hermanos pasamos tan buenos momentos. Porque los padres de Emilio eran como él, como sus hermanos.

 

Buenas personas, seres excepcionales. De hecho, quiero confesar y admitir que La Majadilla es uno de los sitios que mejor me hacen sentir. Quizá, igualmente, porque mis padres nacieron y se criaron allí. Incluso puede deberse al hecho de que si cierro los ojos y dejo que mi corazón haga de las suyas veré a mi tía Lola y a su marido, Panchito. Una sensación que si alargo en el tiempo me lleva a recordar con una sonrisa emocionada a otras grandes personas, vecinos de La Majadilla. Sea por lo que sea, no me cabe la menor duda de que vivir en La Majadilla es una delicia.

 

En realidad, vivir es una fortuna pero hacerlo al lado de personas tan especiales es una doble satisfacción.

Nuestro querido Emilio se ha ido pero no nos ha dejado. Él forma parte de nuestros recuerdos, nuestro aliento y sonrisas. Es La Majadilla y somos las personas que lo queremos. Gracias, primo. Inolvidable.

 

Enviar Comentario

X