17/09/2022 - 17:55

Turismo y dislate

Nieves Rodríguez

Nieves Rodríguez

“Debes tener en cuenta que los precios son muy diferentes para la gente de allí que para los extranjeros” me dijo mi profesor de árabe antes de viajar al Cairo. Había viajado lo suficiente para saber que en muchos países árabes existía este doble rasero que se aplicaba sin distinción a cualquier turista. Pero ahora tenía la ocasión de conocer el porqué de aquella tasa invisible. Mi profesor levantó los hombros y me respondió: de algo tenemos que vivir, no podemos comparar el sueldo de ustedes, diez veces más que el nuestro. Es lógico que a los extranjeros se les cobre más que a la gente del país. Es de justicia.

 

Tenía razón mi profesor, por qué iban a pagar los nativos los mismos precios que los turistas si los primeros vivían una situación económica muy desfavorables con sueldos paupérrimos y los segundos, turistas del primer mundo, eran, comparativamente, ricos.

 

De esta forma singular se llevaba a cabo un equilibrio económico soterrado, pero de alguna forma institucionalizada en la sociedad egipcia, que no es otra cosa que una tasa que compense las terribles dificultades económicas de la población nativa.

 

Este tributo invisible, sin embargo, no ha hecho disminuir la llegada de turismo a Egipto, tampoco en Cataluña o Baleares donde se aplica la ecotasa de forma institucionalizada. Nadie deja de viajar, sobre todo si vienen de Europa, por pagar un par de euros más por cada noche de estancia en un hotel.

 

Estaría bien tomar ejemplo de otras comunidades donde se implementa esta medida desde hace tiempo. La ecotasa es una medida compensatoria, un alemán gana hasta diez veces más que un canario y, como diría mi profesor, es de justicia. La implantación de esta medida no supondría ningún descalabro en la llegada de turismo como supone Yaiza Castillo, la joven consejera de turismo canario, sino todo lo contrario una aportación a las arcas del estado que reinviertan en la sociedad, porque los turistas no son ángeles, utilizan la luz, el agua, o los servicios públicos sanitarios que sufragamos los canarios.

 

Es cierto que el turismo como única industria en la comunidad hay que cuidarlo, pero no a costa del erario público y en detrimento de la sociedad canaria.

 

Habrá que regular además la estancia de los nómadas digitales, de los que el alcalde de las Palmas solo habla maravillas, nómadas, pero no beduinos, quienes ni tributan aquí ni pagan impuestos, pero que encarecen las escasas vivienda de alquiler existentes en las islas.

Pero por inventar y apuntarse siempre a la moda última que nos llamen. Ahora la consejera de turismo se apunta a recibir a los turistas alemanes mayores de 55 años para que pasen la época de frío en países cálidos. Turistas a quienes el gobierno alemán ofrece una prima de quinientos euros para viajar a países cálidos.

 

No estaría de más pensar, visto lo visto, que los alemanes son como la banca, nunca pierden. Si al Gobierno alemán le sale a cuenta pagar a cada viajero para que venga aquí, es que compensa el ahorro que hacen en su país de origen, que allí no gasten, ya lo harán aquí en Canarias, de forma gratuita o a costa de los canarios.

 

A ver si vamos pensando un poco más en los catalanes o en la forma de hacer de los egipcios.

 

Nieves Rodríguez Rivera es profesora de Lengua y Literatura y escritora.

 

Comentarios

  • Ana María Florido
    19/09/2022 - 16:42

    Con respecto a la ecotasa estoy de acuerdo con usted. Pero no en la forma de hacer de los egipcios. Lo que hacen ellos es enriquecerse unos pocos y la situación no proporciona nada digno a todos los necesitados. Que se haga institucional y que ganen todos.

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