08/01/2022 - 11:01

No matarás

Nieves Rodríguez

Nieves Rodríguez

La forma en que las sociedades asumen sus actos más atroces y las medidas que se toman para subsanarlos, nos pueden dar una idea del grado de justicia  y tolerancia de cada país. Sobre todo, cuando estos actos execrables cometidos en el seno de una institución como la iglesia, implican a víctimas que merecen, no solo ser escuchadas sino resarcidas por el daño cometido.  

 

En España se ha silenciado sistemáticamente los casos de abusos sexuales cometidos por  clérigos y sacerdotes a pesar de la apuesta del Papa Francisco para que se investiguen los casos de pederastía en la iglesia. 

 

En 2018, el periódico el País facilitó a quienes lo habían sufrido y que quisieran contar su experiencia, un medio para hacerlo. Luego se sumarían otros periódicos. En un año se triplicó la contabilidad de aquellas personas que siendo niños, desde los años cuarenta a los setenta,  habrían sufrido  abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia. 

 

Este silencio inexplicable contrasta con el de los otros países como Alemania y Francia donde hay una verdadera separación de iglesia y estado.

 

En Francia, Jean- Marc Sauvé, presidente de Ciase ( Comisión independiente sobre los abusos sexuales en la iglesia ) es un ejemplo de cómo se hacen las cosas en otros estados. En una entrevista aparecida el pasado mes de diciembre en la revista “Famille & éducation”, Sauvé explica las terribles consecuencias que ha supuesto para las víctimas en su proceso vital y aclara: “ Más de la mitad, en su vida personal van mal o muy mal. Muchos de ellos tienen una trayectoria profesional brillante, pero cuando estas personas reconocen haber perdido su vida personal y afectiva, se descubre una herida profunda que nada hacía presagiar: la causa eran los abusos que habían sufrido”.

 

Jean- Marc Sauvé deja un testimonio que nos debería hacer reflexionar a todos pues señala que en sus treinta y dos meses de Comisión ha aprendido algo, y es que las agresiones sexuales son un acto mortal,  un atentado contra el quinto mandamiento que dice : no matarás. 

 

El presidente de la comisión acaba  la entrevista expresando la necesidad de  contar, nombrar los casos para jugarlos y tratarlos correctamente cuando se habla  de la integridad de las personas. 

 

Pero Francia es un país laico, que ha sabido separar los aspectos religiosos de la leyes civiles, hecho real y no en papel mojado como sucede en España. Sacar a la luz los actos de pederastia cometidos por miembros de la iglesia, fortalecería su propia institución, ya de por sí muy debilitada. 

 

En Francia, en cambio, ha sido la propia iglesia quien ha tomado la iniciativa de crear una  Comisión independiente, algo impensable para la Conferencia Episcopal de España que ha hecho caso omiso de las peticiones de investigación de los medios, de las víctimas y de la sociedad en peso. 

 

El perdón no basta, tampoco el arrepentimiento, el propósito de enmienda o el remordimiento, los culpables deben ser juzgando por las leyes civiles y pagar su deuda a la sociedad,  sea cual sea el tiempo que haya pasado. 

 

Nieves Rodríguez Rivera es profesora de Lengua y Literatura y escritora.

 

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