01/08/2020 - 18:32

Resistiré y El final del verano

Francisco Javier Burón

Francisco Javier Burón

Quizá las dos versiones que mejor ‘definen’ lo sucedido en España desde el mes de marzo de 2020. La primera de ellas se convirtió en la ‘bandera’ contra el Covid-19, la ‘insignia’ que nos unía a todos los ciudadanos que junto a ella dábamos ‘ánimos’ a todo el personal sanitario frente a esta ‘pandemia’ que estaba mermando nuestras fuerzas: a nivel humano como anímico. ¡Una ‘crisis sanitaria’ histórica nunca vivida!

 

Ese “Resistiré” (canción del Dúo Dinámico) nos hizo más valientes ante una ‘eclosión’ de consecuencias desconocidas y muy peligrosas para nuestro sistema ‘inmunitario’. Los vítores, desde nuestros balcones o ventanas a las 20 horas (7 de la tarde en Canarias) con aplausos, se convertían en un ‘halo de esperanza’ para todos aquellos trabajadores que se ‘sacrificaban’ por paliar los efectos de un virus tan ‘letal’.

 

Nuestro “Resistiré” nos sirvió durante más de mes y medio para solventar el desánimo de la ciudadanía y nuestro apoyo a todas esas personas que estaban entregadas, en cuerpo y alma’ para tratar de ‘contrarrestar’ el impulso frenético de una pandemia que en el mundo ya había propiciado un drama de una magnitud incontrolable.

 

Si hablamos de la ‘gestión’ llevada a cabo por nuestro Gobierno, es difícil aplicar un adjetivo a su labor: ‘nefasta’ podría ser la respuesta pero es que se equivocaron desde el principio ‘autorizando’ una manifestación el 8-M que podría haber sido el detonante para ‘salvar vidas’, las que se perdieron por esta decisión más que ‘controvertida’. El resultado fue que España comenzó a teñirse de ‘coronavirus’ y nuestros hospitales a ‘rebosar’ de pacientes infectados por este virus tan ‘extraño’ y muy peligroso.

 

No pretendo dejar de ‘subrayar’ el ejemplo que nos ofrece el ‘pueblo saharaui’: las autoridades saharauis deciden ‘suspender’ (finales de julio) los rezos de los viernes y ordenan el cierre de las ‘mezquitas’ por Covid-19. Una medida que han adoptado a raíz de los primeros ‘síntomas’ acaecidos en los Campamentos de Tinduf. ¡Eso es ‘prevenir’ no lo que hizo nuestro Gobierno en el mes de marzo que nos acercó al ‘precipicio’!

 

Pero ese ‘resistiré’, entonado con todo el ánimo por los ciudadanos españoles, ‘confinados’ en nuestras casas, supuso un antes y un después ya que el Gobierno al quitar el ‘estado de alarma’, propició que nuestros ‘aplausos’ se convirtieran en caceroladas callejeras en respuesta a la ‘pasiva’ acción de un Ejecutivo ‘desacertado’.

 

Me estoy refiriendo a la ‘desescalada’ que Sánchez puso en marcha y que fue un ‘desastre’ ya que se establecieron unas ‘fases’ que incumbían más a unas comunidades que a otras, decidían quién pasaba al siguiente ‘escalón’ con unas medidas que no convencían a todos de igual manera. ¡No fue Sanidad la que ‘autorizó’ tales avances…!

 

Los aplausos eran nuestro símbolo de ‘resistencia’ contra el coronavirus. También el gremio sanitario los utilizaban para ‘agradecernos’ nuestro gesto, el que estábamos desempeñando con nuestros minutos diarios de ‘aliento’ a todos los que se desvelaban cada día por tratar de sacar de la UCI de los hospitales a los más graves. La verdad es que era ‘emocionante’ ver asomarse a la gente a balcones, terrazas o ventanas y derrochar su valentía para rendir un homenaje a todos aquellos que estaban tratando de ‘salvaguardar’ nuestras vidas sin ‘material sanitario’ adecuado para ello. ¡Héroes!

 

Pero, queda la otra parte. Una vez superada la tan cacareada ‘curva’, y cuando las cosas comenzaban a verse de otro color, en la etapa que se denominó la ‘desescalada’, es cuando surgió lo inevitable: la ‘desbandada’. Es como abrir a un rebaño de ovejas el portón del ‘redil’, salen de ‘estampida’. ¡Y con ‘rebrotes’, Sánchez se va de vacaciones!

 

Y a los ciudadanos españoles nos pasó tres cuartos de lo mismo. De modo ‘desenfrenado’, nos desperdigamos por las calles, eso sí, con la ‘molestia’ de la ya tan manida ‘mascarilla’. El inicio fue bueno, pero a medida que transcurría el tiempo y ya el verano comenzaba a apretar, los modos se fueron perdiendo y, entre la playa, los bares y locales de ocio, fue cuando el ‘desmadre’ no se pudo contener la ‘debacle’.

 

Entonces comenzó un ‘repunte’ inicial. Al que siguieron unos ‘brotes’ que han supuesto que varias comunidades autónomas tengan que ‘retornar’ a fases inferiores, y esto ha influido, por desgracia, en la economía, en aquellos trabajos, negocios, comercios y empresas de todo tipo que han sufrido por ‘segunda’ vez el empuje brutal de una nueva ‘oleada’ que les va a ser muy difícil volver a levantar cabeza, sobre todo los pequeños negocios que ya estaban pidiendo ‘árnica’. ¡El turismo el que más ‘caerá!

 

“El final del verano” (Dúo Dinámico) es algo precipitado nombrar, pero, tal y como van las cosas, y estando ya al inicio de agosto, tan solo nos queda el mes por excelencia de las vacaciones y entre ‘vetos’ y malas ‘gestiones’, se nos echa encima septiembre antes de que nos ‘percatemos’ de ello. El turismo ha sufrido el segundo ‘embate’ en menos de un mes y las pérdidas pueden superar más de 40.000 millones de euros en España.

 

Pero si alguien tiene mayor ‘culpa’ en todo este desafío, ese es Pedro Sánchez, presidente de un Gobierno que no tiene ‘rumbo’, que no sabe qué solución darle al futuro de nuestra ‘maltrecha’ economía. Ni los 140.000 millones de euros nos van a sacar del ‘entuerto’ en el que Sánchez nos ha metido. Habla de que la ‘posición’ de España (en la UE) fue ‘determinante’. ¡Aforo Congreso: protocolo que ‘viola’ el PSOE!

 

Finalizo con la gran ‘debacle’ que ha gestionado Sánchez con la ‘recesión técnica’ de nuestra economía: 18’5% del PIB en el primer semestre de 2020. Solo comparable con la sufrida por España durante la Guerra Civil española. De esta no nos salva ni el que predijo el peor de los ‘augurios’. Después de dejar ‘plantados’ a los presidentes y a su majestad Felipe VI, en la XXI Reunión Autonómica, sin prensa: ¡Gobernante ‘indigno’!

 

Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.

 

Comentarios

  • javier burón monís
    05/08/2020 - 18:53

    ¡Ni pies, ni cabeza: 'exactamente'! Tú lo has dicho, Mario Moreno, así es tu comentario: 'insulso', fuera de tono y más aún todavía, sin entrar a decir algo de lo leído en este artículo que ha querido ser un 'reflejo' de lo que hemos vivido o de un 'mal vivir' que asusta. En cuanto a Artiles, que con 'su pan se lo coma': encontrarás alguien afín a ti. Siento ser tan 'estricto'. Javier Burón Monís.

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  • Mario Moreno
    04/08/2020 - 22:21

    Las esponjas, los corales, las anémonas o las gorgonias, son animales sésiles que a pesar de su simplicidad pueden llegar a construir estructuras tan grandes y complejas como lo leído aquí y que es reflejo de la característica común de dichos animales: no tienen pies ni cabeza.

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  • Vicente Artiles Glez
    02/08/2020 - 10:57

    Ya lo recita el verseador canario Yeray Rodríguez: "Brindo por el que tiene el rigor de cribar la letra impresa. Por el que se interesa en juntar varias versiones, para sacar conclusiones, maduras en su cabeza"

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