02/12/2018 - 11:21

Sin pasión no hay educación

Esteban G. Santana

Esteban G. Santana

Cuando hablo de Educación no dejo de sentir pasión, es una emoción muy fuerte hacia todo lo relacionado con el aula, el alumnado, los proyectos, el cambio, etc, etc. Esta emoción intensa me llega a "embriagar" de tal manera que mis hijos me dicen en muchas ocasiones "¿Papá, pero tú siempre estás trabajando?" El maestro no descansa nunca.

 

Afortunadamente he podido vivir experiencias en todos los niveles de la enseñanza, desde Infantil hasta Secundaria, y lo que sí que tengo claro es que sin pasión no hay educación. Trato de leer mucho, de formarme a través de seminarios, congresos, cursos de teleformación, autoformación, MOOCs y los presenciales a los que puedo acudir.

 

Pero es esencial que el docente tenga pasión por la enseñanza. Porque por mucha formación que hagamos, si no la "vivimos", de poco nos valdrá. Un docente al que no le apasione lo que hace nunca podrá enseñar. Me resulta tristísimo hablar con algunos "aspirantes" a docentes que lo único que les mueve es el horario, el sueldo y las vacaciones. Uno de ellos me decía que no podía aguantar el llegar a casa a las once de la noche y que por eso opositaba.

 

Pero yo pensé, es que se le está olvidando lo más importante, la vocación. Porque puedo entender que la gente quiera progresar, tener un trabajo "seguro" y poder disfrutar de vacaciones... Pero, ¿y si le toca un turno de tarde noche? ¿A qué hora se cree que va a llegar a su casa? ¿Y si tiene que desplazarse a otra isla? ¿Y las clases no las prepara? ¿y la formación permanente?

 

"Existen dos pasiones que siempre han marcado las acciones humanas: el amor por el poder y el amor al dinero". Esta frase de Benjamin Franklin , que no deja de tener alguna razón, y más viniendo de quien viene, tendríamos que tenerla en cuenta como docentes y reflexionar claramente si lo que nos mueve es el "estado de bienestar" o la vocación de enseñar.

 

Y enseñar es muy duro. Afortunadamente conozco a otros muchos docentes que lo dan todo por su trabajo. Están continuamente reciclándose, realizando formación, autoformación, teleformación y todas las modalidades que se les presente y les motive. Son muchos los docentes que prácticamente no tienen verano, no cuelgan el bolígrafo, el lápiz o la tableta y hasta septiembre, sino que aprovechan cursos de verano y on line, para poder aprender algo nuevo para llevarlo al aula el curso siguiente. Porque durante el periodo escolar no se crean que es fácil formarse, ya que la práctica diaria te come la mayoría del tiempo.

 

En este punto quiero resaltar la labor de una maestra con mayúsculas, canaria, la directora del CEIP Arucas, cuyo centro ha sido fusionado con el CEIP Juan Zamora y a cuyas instalaciones se trasladan. Andy es la pasión en estado puro, ha sido capaz de movilizar a familias, docentes y alumnado para poner el colegio "bonito" para el comienzo de curso. Pero lo de ponerlo "bonito" no me refiero a pintarlo, decorarlo, etc, etc, sino a trasladar todos sus proyectos y que el ambiente de aula sea el más satisfactorio para emocionar al alumnado y que éste logre aprender.

 

Porque lo que está claro es que un docente apasionado es capaz de emocionar al alumnado como lo está haciendo Andy y su comunidad educativa. Y Andy es un ejemplo de formación continua del docente. Está en todo, porque ella es de las que piensa que entre más nos formamos más nos apasionamos.

 

Durante este curso he podido realizar varios MOOC, cursos en línea abiertos masivos destinado a la participación ilimitada y acceso abierto a través de la web, que aparte de materiales muy interesantes, como vídeos, lecturas y cuestionarios, proporcionan foros de usuarios interactivos que forman comunidades de aprendizaje para los estudiantes, profesores y los teaching assistants y que pueden relacionarse incluso fuera del ámbito formativo utilizando las redes sociales.

 

En el artículo "El empoderamiento del alumnado en los sMOOC" de Javier Gil Quintana y Jorge Martínez Pérez publicado en la "Revista Complutense de Educación" nos hablan de un aspecto importante de la formación del profesorado donde afirman que " ...Esta situación presenta al educador como un pedagogo hermenéutico que siente la acción pedagógica como un hecho que parte de la reflexión para involucrarse, implicarse y complicarse en el proceso de formación del alumnado, creando espacios en los nuevos medios que faciliten ese empoderamiento, donde la comunidad virtual de aprendizaje formada por el alumnado, el equipo docente, los facilitadores, construyan el conocimiento de forma colectiva; con lo cual se estará velando no sólo por el empoderamiento del alumnado sino por el del profesorado, ya que «para emancipar a otros hay que estar uno mismo emancipado» (Rancière, 2002, p. 49)". Estos mismos autores afirman que están surgiendo unas nuevas corrientes pedagógicas en las metodologías activas que, sin lugar a dudas, tendrán que empapar estos cursos.

 

En definitiva, todo lo que hagamos por llegar hasta lo más hondo del corazón de nuestro alumnado será poco. Tenemos que emocionar a nuestro alumnado, porque lo que enseñemos con emoción y con pasión, a buen seguro que no se les olvidará nunca.

 

Esteban Gabriel Santana Cabrera es asesor educativo de la Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias.

 

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