06/10/2018 - 19:32

No podemos seguir con una prensa así

María Mir-Rocafort

María Mir-Rocafort

Desde que Pedro Sánchez  llegó al poder, la prensa, con sus más y sus menos, se ha lanzado a una campaña de desgaste del gobierno socialista que cada vez se hace más evidente, más descarada.

 

Hoy aparece un artículo de Victoria Prego en El Independiente que firmarían sin reticencias Pablo Casado y Albert Rivera porque sus argumentos coinciden con los del PP y Ciudadanos como copias de su argumentario. Cito y comento para ahorrarme tiempo porque, como dice la periodista, esto no da para más. Hay una diferencia, claro. Ella se refiere al gobierno y yo me refiero a los esfuerzos diarios de la prensa por cargarse a Pedro Sánchez y la lucha contra reloj  de su gobierno por transformar el país que nos dejó una derecha  indiferente a las necesidades de los ciudadanos. 

 

Digo que esos esfuerzos ya no dan para más porque confío en la capacidad y la responsabilidad de la mayoría para reflexionar y reaccionar negándose a caer víctimas de la manipulación de los que se consideran creadores de la opinión pública.

 

Dice Victoria Prego que el gobierno no da para más, que su estrategia de diálogo no ha dado resultado alguno en Cataluña, como se comprobó con el ultimátum de Torra en el Parlament. Y dice más y con más rotundidad. Dice que el gobierno de Sánchez se está estrellando en Cataluña, como se estrelló Soraya Saenz de Santamaría, pero “con una diferencia esencial a favor del anterior gobierno”. Esa diferencia a favor es que el anterior gobierno aplicó el 155.

 

El Presidente Pedro Sánchez y su gobierno no se están estrellando contra nada ni contra nadie. Están trabajando para resolver problemas como la violencia de género, la igualdad, la reforma laboral, las pensiones, la educación, la investigación, todo esos problemas, en fin,  que dejó el gobierno del Partido Popular empantanando el país por su inacción en lo que no le interesaba, por sus acciones antisociales, por su corrupción, por su desprecio absoluto al bienestar de las personas.

 

En esta época en que los creadores de opinión pública se han enfrascado en pervertir el lenguaje, trabajar para resolver los problemas más acuciantes de los ciudadanos se llama buenismo. Y al buenismo se le ignora como se ignora a un  tonto pobre. Por eso, ni Prego ni la mayoría de los periodistas destacan la labor cotidiana del gobierno de Pedro Sánchez.

 

Ayer, los jóvenes hiperventilados del CDR y el pobre Torra les ofrecieron  titulares truculentos y dramáticos que hoy han permitido a este tipo de periodistas ignorar una vez más la labor del gobierno para seguir montando y ofreciendo su emocionante serie sobre el ascenso y la caída de Pedro Sánchez y su PSOE.

 

Digo “pobre Torra” porque ese hiperventilado activista que el capricho de Puigdemont llevó a la Generalitat, está en el Palau y en el Parlament más perdido que una rata en un garaje. Y sé que es racista, que es xenófobo, pero qué quieren, el tipo me da pena.

 

Empática que soy. Viendo como ayer se ponía en ridículo lanzando un ultimátum al gobierno, recordé el ridículo en el que se puso Puigdemont proclamando la República de Cataluña para suspenderla ocho segundos después. ¿Y todavía hay quien se toma en serio a esos dos y a los activistas de la CUP y del CDR? Los hay, y esos sí que constituyen un auténtico peligro para Cataluña y para el resto de España, porque en realidad constituyen un peligro para la democracia.

 

Sigue diciendo Prego que nuestro Gobierno está en manos de los diputados de Torra, que la supervivencia de Sánchez en el poder depende de los votos de esa gente. Y sigue diciendo, y copio porque es muy gordo: “Esto supone una humillación que alcanza ... a todos los españoles que ahora mismo se están preguntando si esta actitud de mansedumbre se debe a la necesidad imperiosa que tiene el presidente de que los defensores de la secesión le aprueben los Presupuestos porque sólo así podrá durar en La Moncloa.”

 

A ver, ¿cómo, coño, sabe la periodista lo que “todos los españoles se están preguntando ahora mismo”? ¿Es que Prego se cree que todos los españoles seguimos siendo los menores de edad mental que aún no hemos superado la época en que uno se tragaba todo lo que decía el No-do, la tele y la prensa franquista sin analizar, sin cuestionar, para evitarse problemas? Decir que todos están haciendo esto y lo otro es un truco resobado de la prensa y la publicidad para arrastrar al rebaño al que tiene alma de borrego. Pues bien, deberían saber, Prego  y los que, como ella, aún no se han puesto al día, que ese truco cada vez funciona menos.

 

Todos los españoles se están preguntando ahora mismo cuánto van a subir la luz y el gas el mes que viene; si el gobierno va a dar con la fórmula para evitar o paliar esas subidas. Todos los españoles se están preguntando si el gobierno va a poder modificar, al menos, la reforma laboral para que la gente pueda aspirar a un trabajo digno y a unas condiciones de trabajo dignas. Todos los españoles se están preguntando si el gobierno podrá poner al día la sanidad pública después de los estropicios causados por tanto recorte interesado.

 

 Y quien dice la sanidad, dice la educación y todo el largo etcétera de asuntos de importancia vital para todos. Todos los españoles se están preguntando qué políticos ponen los intereses de los ciudadanos por encima de los de sus partidos y qué políticos están haciendo todo lo posible por obstruir los esfuerzos del gobierno por recuperar lo que el PP nos quitó.

 

El reto que Quim Torra lanzó ayer al Gobierno no ha humillado a nadie más que al que pronunció el farol. Lo que digan Puigdemont y Quim Torra importan un carajo a los que viven en una lucha constante por sobrevivir y sacar adelante a sus hijos. ¿Cómo se le ocurre a una persona que se supone pensante, escribir para hoy y para las hemerotecas que todos los españoles están preocupados porque a Sánchez solo le interesa mantenerse en La Moncloa aunque sea vendiéndose a los independentistas? Otra versión del “se rompe España” que también es más vieja que el frío.

 

Y termino con algo que sí es de suma importancia para los catalanes y el resto de los españoles. Lo que sí puede romper España es la aplicación de un artículo que quite la autonomía a los catalanes. Casado, Rivera y los periodistas irresponsables  que se hacen eco de sus discursos incendiarios insisten constantemente en que se aplique el 155. ¿A quien beneficiaría? A los políticos independentistas, por supuesto, porque verían las filas de sus adeptos engrosadas por millones de catalanes humillados. ¿A quién más? Al Partido Popular y a Ciudadanos. Una Cataluña revolucionada volvería a ocupar portadas, reportajes y artículos de opinión ignorando la ineptitud y los fraudes de Casado y Rivera y permitiéndoles seguir implantando, como hizo Rajoy, su ideología y su política de derechas. A eso es a  lo que quieren ayudarles Victoria Prego y otros “creadores” de opinión pública como ella.

 

Puede que la realidad, ineludible como un muro de cemento contra el que se la pega  todo el que pretende ignorarla, les haga comprender que los tiempos han cambiado, que cada cual tiene su opinión y que nadie está dispuesto a sacrificar por canguelo su derecho a opinar lo que mejor le parezca para su vida y la vida de su familia.

 

María Mir-Rocafort es analista sociopolítico y columnista.

 

Comentarios

  • Fefa
    07/10/2018 - 11:17

    Uy, qué enfadaditos están ahora los del psoe con la prensa mala malota. Y qué calladitos estaban cuando los cañones de la caverna mediática disparaban sin tregua a Podemos sacando rédito electoral, eh?

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