01/02/2009 - 18:33

Tren a ninguna parte

Tren a ninguna parte
Imagen de un tren (Foto cedida)

Como arrastrados por la misma locomotora del tren, al igual que los vagones, así han ido los dirigentes políticos de Gran Canaria, respecto a la forma de actuar de nuestros vecinos, los de Echeyde, sí… los de enfrente. Esa inercia que nos caracteriza históricamente y que nos coloca en el lugar de los chiquillos envidiosos a la hora de porfiar sobre quien tiene el mejor juguete o que si yo hice esto y tu lo otro, o que si en el país de los ciegos… el tuerto es el rey.

Eso mismo nos viene pasando con cosillas de andar por casa, tan irrelevantes como innecesarias, pero que al final ocasionan un deterioro de tipo económico, ambiental, estético, o cuando no ético, que nos define como payasos integrantes en el interesado y convenido negocio del circo que se ha venido en llamar “pleito insular”.

Si aquí se le ocurre a un lumbreras del tres al cuarto, poner una monumental bandera canaria en la Avenida Marítima con ínfulas faraónicas, allá pondrán, en la otra orilla, otra bandera que se vea desde aquí y, los dos entran en el absurdo juego de la prepotencia egocéntrica, del cual son protagonistas, pero que al final quien paga los platos rotos de sus irresponsabilidades y sandeces es el pueblo, al que de paso, no le han preguntado si estaban de acuerdo o no con esas diarreas mentales que desde sus cortas seseras fluyen.

Ahora, concretamente el Martes día 20 de enero, hemos visto en el periódico “La Provincia”, una noticia titulada: Un tercio de las expropiaciones del tren de Gran Canaria afecta a suelo rústico de alta valoración. Y nosotros nos preguntamos… ¿Y a quién coño le importa eso?... ¡Por lo visto a nadie o a casi nadie, ya que, con nuestro silencio e irresponsabilidad permitiremos que así suceda sin inmutarnos!... después, más tarde, protestaremos y echaremos mierda contra todos ellos, pero ahora, de momento… mutis por el foro.

Este dichoso tren de Gran Canaria, que nace como producto de los comportamientos anteriormente descritos, dejando a sabiendas en el olvido el fallido intento de aquel monorraíl que se fraguó a finales de la década de los años 60, del pasado siglo, es decir, hace bien poco y, no se pueden haber olvidado de que aquello fracasó, que hubo un coste inútil de pérdidas reales y que por consiguiente ahora no va a ser menos, ya que, las infraestructuras y viales de la isla se han mejorado desde entonces, con lo cual menos falta hace ahora un tren y a lo mejor se tendrían que atender otras prioridades de orden social, amén de que con el tren no van a impedir que cada cual haga uso de su vehículo particular para ir a trabajar o a pasear, ya que, éste forma parte de la psicología actual de nuestra sociedad, donde el hecho de ponernos al volante de un coche, nos hace sentirnos algo más de no sé qué, poner la música a tope y soltar tacos a todo el que se nos ocurra.

Entre las expropiaciones que motivan el trazado de este innecesario proyecto, se cuentan algunas pequeñeces como:

Expropiación de 560.000 metros cuadrados de fincas en activo, la cual va a costar al contribuyente el pago de 11,2 millones de euros. Ante ello, nos preguntamos con incertidumbre… ¿Será un favor que pretenden hacer a la agricultura canaria tan maltrecha por estos días?... ¿Qué intereses ocultos hay detrás de todo esto?... ¿Más gente al paro?... ¿Recalificaciones de suelo?... ¿Quiénes son los propietarios de esos suelos colindantes con los que se piensan expropiar?... ¿Somos tontos o nos caímos de la higuera?

Se asegura que el mayor gasto, sin embargo es la expropiación de los terrenos urbanizables, unos 160.000 metros cuadrados, que nos costará 16 millones de euros más. ¿Será una política de relanzamiento del sector de la construcción? … ¿Quiénes son los propietarios de esos suelos colindantes con los que se piensan expropiar?... ¿Somos tontos o nos caímos del andamio?

Existe un tercer bloque de expropiación, con ocupación de unos 468.400 metros cuadrados de suelo rústico de moderado valor agrario cifrados en 7 millones de euros. En este apartado creo que se fomenta una política de apoyo al primer bloque de expropiaciones, a fin de que no escape nadie que se dedique actualmente a la agricultura, tal vez por considerarlos integrantes de una especie a extinguir.

Luego, estas joyas de la corona, se van a gastar de nuestras arcas 2,9 millones de euros para expropiar 316.800 metros cuadrados de suelo rústico de bajo valor agrario, garantizándose así un total desastre para el agro canario en todas aquellas zonas por donde pase el tren de la ignorancia. Es decir, que se cargan los buenos, los moderados y los malos… ¿Qué coño nos va a dejar el Sr. Román Rodríguez en los municipios de San Bartolomé, Santa Lucía, Agüimes, Ingenio y Telde?... Menos mal que no se ha pensado aún en expropiar terrenos por allí abajo, por La Aldea, donde cuando llegue el momento, si es que llega, la política a seguir y los criterios justificativos, si los hubiere, tendrán seguramente otro cariz.

Muy levemente se tocan las zonas donde el impacto medioambiental en suelos de especial protección ecológica, es irreversible, son zonas especiales y únicas, donde los endemismos y la originalidad paisajística, ni se pueden expropiar, ni se pueden valorar económicamente, ni pueden tener estas disponibilidades, ya que, pertenecen al Patrimonio Ecológico de la Isla de Gran Canaria, del cual no son dueños ni hacedores estos botarates.

El empeño de pasar el tren por zonas inmediatas a los núcleos poblados encarece sobremanera la implantación de este medio de transporte, sin contar los daños que se ocasionan a la agricultura, la construcción o el medio ambiente. De igual forma, se nos ocurre pensar que si el trazado fuera aproximadamente paralelo a la Autovía GC-1, no existirían tantas afecciones, aunque tampoco se beneficiarían muchos anónimos propietarios. Los destrozos serían menores y las zonas de expansión de aquellos no se verían limitadas, amén de crearse nuevas infraestructuras en cada una de las estaciones en su enlace para con los mencionados núcleos (cafeterías, paradas de taxis, transportes de mercancías y la Biblia en pasta) o, lo que es lo mismo, se crearían sin intensión algunos nuevos puestos de trabajo, con lo cual sí que se equivocarían en su manera de hacer y pensar y, erróneamente tendrían un acierto pleno de efectividad.

Pero se nos ocurre sentarnos sobre nuestra propia sombra y pensar cosas como:

Que con los 37 millones de euros de las expropiaciones y los 1.000 millones de euros que cuestan las infraestructuras, en una época de crisis como la que vivimos, se podrían hacer una y mil cosas más provechosas para la sociedad canaria que seguir tratando de emular a nuestros vecinos de enfrente, por la decisión y razonamiento de estas mentes preclaras que tenemos en la política canaria.

Que la destrucción del suelo agrícola en Canarias y en especial en Telde, la hemos vivido ya en la época de la década de los años 70, en una flagrante estampida de especuladores de suelo, destruyéndose las mejores fincas de nuestro litoral (Valle de Jinámar o Finca de la Condesa y la Finca de Las Remudas), para plantar dos urbanizaciones de viviendas sociales en las que se hacinó una población dispar, sin ton ni son, sin infraestructuras cívico-sociales, sin respeto ni consideración alguna hacia sus beneficiarios, sólo con el pretexto de entregarles una vivienda social, como quien regala una moto para distraer el coche.

Que muy a nuestro pesar, vemos en el proyecto de implantación de este dichoso e innecesario tren, los mismos espejismos y engaños que ya usaran en Jinámar y Las Remudas. Es el mismo juego pero, con distintos participantes, aunque siempre perderá el mismo equipo… el del pueblo, que además ha de pagar el coste que suponga toda la competición.

Es una política efectiva para el relanzamiento de la agricultura en ciertas zonas afines, con lo cual, a este paso hemos de ir a comprar las papas y las coles al Oeste de la Isla, salvo que uno esté equivocado y todo, absolutamente todo sea una majadería más de las nuestras y, a cambio podamos tomar ese… tren a ninguna parte.

 

Comentarios

  • Lalita Sánchez
    03/02/2009 - 20:18

    El Sr. Ciudadano me ha liado el moño. ¿Si el PP lo rescató en los años 90?... ¿Cómo es posible que un comerciante vete el tema a todo un partido político tan serio como el PP? ¿Cómo es posible que luego el otro partido más serio aún NC consiga poner a los importadores de vehículos en su sitio, cosa que no consiguió el PP? ¿Como es posible incluso que el PSOE tampoco sea lo necesariamente serio para dejarse comprar por Global? ¿Esos señores de la importación de vehiculo pertenecen a la COSA NOSTRA?... ¿tanto poder tienen?... ¿Y usted que descalifica es capaz de creerselo?... Contestese mirandose en un espejo... de igual forma se lo cree.

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  • Ciudadano
    02/02/2009 - 16:16

    Fco. Mendoza, está muy mal informado, infórmese primero de por qué fracasó el vertebrado, nada más y nada menos que por el boicot de los importadores de vehículos, que tienen mucho poder en esta isla y hasta financian a partidos. Sean un poco más originales en los argumentos, que eso del pleitito y la envidia está muy manido. No sólo fue un proyecto de los 70, sino que luego fue rescatado en los 90 por el PP (cuando aún en TF no tenían ningún proyecto) y fue a partir de este último proyecto de los 90, cuando en TF se empezaron a mover y en GC no salió adelante porque los lobbies del PP no se lo permitieron, sobre todo por D. Alonso, que financia al PP... Ahora por parte de NC han puesto a los importadores de vehículos en su lugar y no se venden como el PP a D.A . o el PSOE a Global, porque han entendido que el transporte público y sus servicios, están por encima de lobbies interesados en llenarse los bolsillos a costa del ciudadano. Ya está bien de engañar al pueblo.

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  • Francisco Mendoza
    02/02/2009 - 15:51

    El ciudadano debiera terminar de leer el artículo para luego dar su opinión, que no es lo mismo que su descalificación. El pretendido tres monorrail de los años 60 y algo, fracasó sin terminar de recorrer la Avenida Marítima y las infraestructuras viarias de entonces, como dice "el majadero" no tienen punto de comparación con las de hoy en día, por consiguiente enos falta hace. ¿Por qué entonces se pone en marcha de nuevo una idea fracasada?... ¿Porque lo hicieron allende los mares y nos da envidia?... Esto de acuerdo en que hay otras cosas más importantes en las que invertir el dinero del pueblo que en esta lucha regionalista barata. Le apoyo de todas formas Sr. Majadero.

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  • ciudadano
    02/02/2009 - 11:37

    Bueno el autor de este artículo se equivoca totalmente, no me lo leí entero para no seguir leyendo incongruencias, pero con las tres primeras parrafadas me valieron. Que se informe antes de apuntarse a quinto columnista, ya que el tren de Gran Canaria es una idea bastante vieja, desde principios de los 70 y aquí quien copió fueron los de enfrente y no nosotros, como quiera hacernos ver. Por cierto informese del pleito también, que es unidireccional de toda la vida y no manipule la información.

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  • Antonio Rafael
    02/02/2009 - 10:03

    Muy buena reflexión, ha tocado las llagas más sangrantes del tema, y superlativas las preguntas en el aire. ¿Otro pelotazo a la vista? ¿Deseos de sustituír el sector primario por la importación másiva? Sí tanto interés existe en el tren, que personalmente pienso es una boutade más de los políticos, por qué no otras alternativas. Partamos de una realidad incuestionable, su impacto medioambiental, recorriendo toda la franja costera, ya que la cota sobre el nivel del mar es practicamente inexistente, sí tal afirmación es incuestionable, sí tanto interés existe por qué no subterraneo un túnel para un ferrocarril no tiene que ser superior a 3 o 4 metros de ancho ni 3 a 5 de alto, entonces por qué no atravesar "Ciudad Alta" unn tunel no afectaría a las edificaciones actuales. D. Román ¿No ha llegado a sus manos la idea? si fuese así pongase en contacto con TELDEACTUALIDAD, disponen de nuestro correo electrónic, le facilitaremos una copia de la idea,todo ello si no existen intereses de otra índole

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  • Zenaida amador Betancor
    01/02/2009 - 22:46

    Si señor Majadero, el consorcio(mocedades) para guaguas municipales y el chaca cha del tren Para Román Rrodriguez. este si que es un MAJADERO con mayúsculas, pretende levantar la isla para que el tren sea subterraneo,¿ y cuándo bajes del tren? para ir al interior, guaguas, global MENUDA MAJADERÍA CARAJO

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  • canarión
    01/02/2009 - 21:32

    FELICIDADES,por este articulo yo uno mas de la calle, si de la calle calle, es decir de los que estamos dia tras dia con el pueblo y no queremos el tren, SI QUEREMOS, mas puestos de trabajo o no saben estos tipos que significa TRABAJO....

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  • Desmoralizado
    01/02/2009 - 19:44

    No se preocupen, que el futuro tren o tranvía, a lo mejor lo verán ignaurado un nieto o biznieto de unos de los políticos actuales, pertenecientes a algún partido político que aún no se ha creado: ATS (A RECOGER TOMATEROS SECOS). No se rían que en este país existen multitud de ideas pero poquísimas realidades. Los de mi quinta hacemos un esfuerzo grandioso -en longevidad-, esperando ver actuar en el Palacio de las Artes y de la Cultura, a Plácido Domingo. ¡Antes de estas obras, propongo que aprovechando el cambio climático, se podría con los efectos de invierno frío -anormal en Canarias-, adaptar una calle de esta Ciudad o Plaza, de las de pequeña superficie, en una pista de hielo, y a lo mejor tendríamos figuras importantes de esas que através de la tele, se nos ofrece en grandes actuaciones y campeonatos de países más frío que el nuestro. Entre un tranvía llamado "Deseo"; un Palacio de las Artes y de la Cultura, la pista de hielo, y ningún deporte catalogado de importante, nos represente a nivel nacional, nos haremos famosos y seguro que mejoraremos nuesto "intelecto". Avant.

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  • Faycán
    01/02/2009 - 18:50

    Antes de hacer el tren, aunque éste sea eléctrico, ya se está vendiendo humo desde hace tiempo. ¡Buen artículo y muy oportuno!

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