Telde, la única ciudad arzobispal de Canarias

Antonio María González Padrón

Telde, la única ciudad arzobispal de Canarias
El Papa Clemente VI/Archivo.
Antonio María González Padrón

(A la memoria del Dr. don Antonio Rumeu de Armas).

A principios de los años cincuenta del pasado siglo XX, en el Archivo Secreto del Vaticano y un poco más tarde en un monasterio austriaco, el por entonces joven investigador don Antonio Rumeu de Armas (Santa Cruz de Tenerife, 1912-Madrid, 2006) seguía las huellas de otro gran historiador canario, José Viera y Clavijo, con el fin de esclarecer, de una vez por todas, la existencia del primigenio Obispado de este Archipiélago.

 

Una década más tarde, en 1960, dio a conocer todo ello en un libro, que pasa por ser de los más importantes jamás escritos en torno a la Historia de las Islas: El Obispado de Telde, misioneros mallorquines y catalanes en el Atlántico. Dicha obra venía a adelantar, en casi 150 años, las noticias históricas que hasta ese momento se habían publicado sobre Canarias.

 

El 7 de noviembre de 1351, en la ciudad de Avignon, actual Francia, el Papa cismático Clemente VI firmaba y rubricaba la Bula Coelestis Rex Regum, por la que se creaba el Principado de la Fortuna y se erigía un obispado con igual denominación. Señalándose más adelante que, llegados a las islas, se trocara el nombre del mismo por el topónimo de la ciudad, que se fundara para tal fin. Así, se da carta de naturaleza al primer Obispado y ciudad europea de Canarias: Telde. Que, a lo largo de unos cincuenta años, tal vez unos pocos menos, llegó a tener de manera sucesiva hasta cuatro obispos: Bernardo Font (1351–1354); Bartolomé (1361–1362); Bonanat Tarí (1369–1392); Jaime Olsina (1392–1401).

 

Hasta aquí, la parte primigenia de los obispados canarios. El Dr. Rumeu de Armas no cejó en su investigación y así, año tras año, lustro tras lustro, década tras década, fue demostrando el alcance de su gran descubrimiento y la importancia del mismo, no en vano este tinerfeño de pro, nos había regalado siglo y medio de Historia documentada. Atrás quedaban los mitos y las leyendas, fruto de las suposiciones, en muchos casos febriles, de algunos investigadores. Don Antonio, experimentado documentalista, no dejó nada al azar y sus juicios jamás fueron subjetivos, sino muy al contrario, extremadamente objetivos e imparciales. Cada paso que dio en pro de su tesis sobre la existencia de un Telde, ciudad y episcopado, lo demostró sobradamente con documentos, que no se prestaban a libres interpretaciones. Ya que este Catedrático de Historia Contemporánea, de sobra sabía lo propenso que somos en el Archipiélago a quitarnos glorias los unos a los otros, aunque para ello tengamos que torcer torticeramente la línea recta del relato histórico. Recuerden ustedes, estimados lectores, como una institución pública tinerfeña llegó a votar por unanimidad el sorprendente acuerdo de que el Almirante Cristobal Colón, jamás estuvo en Gran Canaria.

 

Don Antonio Rumeu de Armas, esta vez sentó cátedra como tantas otras veces a lo largo de su longeva vida, en la que llegó a ostentar la prestigiosa dignidad de Director de la Real Academia de la Historia. Creando a la sazón, un grupo de investigadores que seguirían ahondando en las relaciones mercantiles, que sin duda existieron entre 1351-1400, entre los puertos naturales de Gran Canaria y sus homólogos del Levante Ibérico y las Islas Baleares.

 

Ahora bien, es de todos conocida la vinculación administrativa que mantienen nuestros dos Obispados: el de Canarias y el de San Cristóbal de La Laguna, con el Metropolitano Hispalense, es decir, del Arzobispado de Sevilla. Así, ha sido siempre y por ahora lo sigue siendo. No es menos cierto que, dentro del seno de la Iglesia Católica Canaria y en algunos sanedrines civiles, se ha venido trabajando para lograr la independencia de éste y como consecuencia, la creación de un arzobispado en tierras canarias. Surgiendo así la eterna disputa de dónde radicar la sede. En esta carrera, unos creen haber ganado sin haberse dado todavía el pistoletazo de salida. Y otros, acostumbrados a los malos usos y costumbres de aquellos, se echan a temblar, pero como siempre se quedan paralizados ante el peligro más o menos inminente.

 

Fue el Sumo Pontífice, Su Santidad el Papa Pablo VI, quien sacó de los oscuros anaqueles el título de Obispo de Telde para convertirlo en un Obispado honorífico, al mismo tiempo que lo entregaba, en 1969, a un prelado de origen canadiense, que pronto enviaría como representante de la Santa Sede o Nuncio de su Santidad a Centroáfrica, concretamente a la zona de Ruanda-Burundi. Se trataba de Monseñor William Aquin Carew, quien ostentó tan honroso título hasta su muerte, acaecida en el año 2012.

 

Ha sido el actual Pontífice, Francisco I, al que tenemos que agradecer un hecho insólito como ha sido la creación del Arzobispado de Telde, para entregarlo a unos de los prelados más importantes de la Curia Vaticana. Éste sigue siendo un título honorifico y, por tanto, no anula para nada las prerrogativas del Arzobispado de Sevilla sobre los obispados canarios. Pero he aquí que la ciudad de Telde, en el pasado aborigen, una de las dos cabezas de los Guanartematos o reinos de la Isla de Gran Canaria, se ha convertido en el primer y único Arzobispado existente en el Archipiélago Canario.

 

No estaría de más que en una de nuestras festividades, pensamos ahora en una Bajada Extraordinaria del Santo Cristo del Altar Mayor, bien se podría gestionar una visita de Monseñor Gianpiero Gloder, quien desde 2013, lleva el honroso título de Arzobispo de Telde. Este excelente diplomático, es uno de los miembros más destacados de la Iglesia Católica Romana.

 

A los detractores de esta clase de noticias, debemos adelantarnos y decirles que los pueblos, las ciudades, las provincias y las regiones, nutren su historia y por tanto su abolengo con hechos históricos de esta y otras clases de acontecimientos. Así, ciudades hay que poseen títulos de muy leales, nobles, invictas, hospitalarias… Y todo ello sirve para una mayor consideración y hasta respeto por los diferentes organismos de toda índole, nivel y condición.

 

No estamos reclamando nada que no se nos haya concedido con anterioridad, pero bien está que luzcamos los títulos que el devenir de la Historia ha ido sumando al buen nombre de la Ciudad de los Faycanes. En este caso, muchas otras urbes canarias hubiesen lanzado fuegos artificiales para celebrar lo que aquí sólo ha sido motivo de comentarios por lo bajini.

 

A los teldenses de antes, de ahora y del futuro, nos honra sobremanera que nuestra ciudad haya alcanzado el excelso título de Arzobispal. Y que si en tiempos venideros, existiera un Arzobispado en Canarias, llevara el nombre de la ciudad que vio nacer su primer Obispado.

 

Este año se cumple 670 años de aquella Bula Papal Avignonense, Rumeu de Armas nos dejó un lema que lucimos a los pies de nuestro escudo, y dice así: Fortunatarum Prima Civitas et Sedes, o lo que es lo mismo, de Las Afortunadas la Primera Ciudad y Sede (Episcopal).

 

Antonio María González Padrón es licenciado en Historia del Arte, cronista oficial de Telde, Hijo Predilecto de esta ciudad y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia.

 

Comentarios

  • Antonio S. Rivero
    25/11/2021 - 13:09

    Ilustrativo y documentado articulo en que, nos confirmas, la Importancia que nuestra Ciudad ha tenido a través de los tiempos. Lástima que nuestro actuales dirigentes, religiosos y políticos, no estén a la altura y hagan valer lo que, anteriores generaciones, conquistaron y disfrutaron.

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  • Celina Batista
    25/11/2021 - 11:22

    Que buena noticia , que bonita investigación y relato. No conocía esos detalles, muchísimas gracias D.Antonio González por dar a conocer trozos tan interesantes de nuestra Historia. Cierto es también que si estas cosas hubiesen pasado fuera de nuestras islas, estaríamos con los bombos y platillos, pero aquí,no sé cuándo aprenderemos a valorar nuestro bello pasado.

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  • Francisco Sancho
    24/11/2021 - 21:47

    No tenía noticia de este título honorífico de Telde. Gracias, Antonio, por dárnoslo a conocer.

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  • Paco santana
    24/11/2021 - 20:02

    Pues eso no lo dijo el obispado de gran Canaria y cuando es tubo en telde para eso no sabe pero para otras cosa si que se vaya para su ciudad que aquí hay obispo en estas siete isla mejor que este que hay persona sin cobijo y pasando hambre y el a lo suyo vergüenza debería de darle

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